Comenzó hoy una audiencia de debate seguida contra un sujeto de 54 años imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio de una menor de 18 años. La víctima es hija del acusado. Los hechos salieron a la luz cuando la niña le contó a su maestra que su padre había abusado de ella durante la pandemia (desde 2020 a 2022), mientras se encontraba cumpliendo una condena por drogas con modalidad de prisión domiciliaria.Imagen : La Otra Voz Digital /IA
El juicio unipersonal es presidido por el juez Martín Pérez. La audiencia comenzó con la alegación inicial de las partes. El imputado se abstuvo de declarar por el momento.
La fiscal Celina Morales Torino, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS 3), expuso su teoría del caso y enumeró algunas de las pruebas ofrecidas para sustentar la acusación. Sobre los hechos, refirió que el imputado sometió sexualmente a su hija desde los 11 hasta los 13 años de edad y la intimidó para silenciarla. Dijo que los abusos comenzaron en 2020, cuando se decretó la cuarentena por el Covid 19, y se extendieron hasta febrero de 2022. En ese lapso, el acusado se encontraba conviviendo con la menor y su expareja, cumpliendo un arresto domiciliario en el marco de una condena del fuero federal. Las agresiones ocurrían cuando la madre de la niña salía a trabajar y se quedaban solos. Para obligar a su hija a guardar silencio, le decía que si hablaba iba a matar a su mamá o le iba a hacer lo mismo a otras menores de la familia.
En noviembre de 2022, la víctima le contó a su maestra de séptimo grado que estaba muy asustada porque su papá –que ya había vuelto al penal- la había llamado para decirle que iba a salir para visitarla en Navidad. La docente le preguntó por qué tenía miedo y entonces le contó acerca de los abusos. Puesta en conocimiento de los hechos, la madre presentó la denuncia.
En su alegato inicial, la defensa del acusado sostuvo que la acusación es insuficiente y que en el transcurso del debate intentará demostrar que existieron contradicciones insalvables durante la investigación.
La defensa del imputado está a cargo de Rosana Rivas Vásquez. En la querella y actoría civil intervienen Diana Romina Justiniano y Pablo del Pino.
Seguidamente se inició la recepción de pruebas testimoniales. Declaró en primer término un médico pediatra del Hospital Materno Infantil que atendió a la víctima y realizó las interconsultas que marca el protocolo en caso de denuncias por abuso sexual.
Está previsto que la audiencia se extienda hasta el próximo lunes.