Ley Bases

MILEI AVANZA EN LA ENTREGA DE RECURSOS NATURALES DE ARGENTINA

El Gobierno argentino busca consolidar el modelo extractivo a través de la cesión de soberanía, beneficios impositivos y garantías jurídicas al expolio.

Imagen : El Nuevo Cambio

“Recomiendo invertir en Argentina”, comentó Elon Musk en redes sociales el lunes, tras su segundo encuentro sostenido con el presidente Javier Milei y una nueva foto con los pulgares en alto.

La recomendación del magnate sudafricano llega en momentos cuando el Ejecutivo argentino avanza en garantizar el marco jurídico reclamado por inversores extranjeros.

Para ello, la Administración Milei impulsa el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), por el cual el Estado cede soberanía jurídica a tribunales internacionales, al tiempo que se ofrecen importantes beneficios impositivos a los proyectos de inversión que se asienten en el país. El RIGI integra el proyecto de Ley Bases que tuvo la semana pasada el visto bueno de diputados y podría ser sancionado por la Cámara de Senadores en las próximas semanas.

“Me llamó Elon Musk -dijo el presidente argentino, entrevistado en uno de los clásicos programas de la televisión argentina, “Almorzando con Mirta Legrand”- y está sumamente interesado en el litio, y también está muy interesado el Gobierno de Estados Unidos y muchas empresas de EE.UU. ¿Pero necesitan qué? Un marco jurídico que respete los derechos de propiedad”.

Se trata del mismo marco jurídico que podría ser instaurado de aprobarse la ley aprobada por la Cámara Baja y es también parte de los consensos logrados durante las visitas de funcionarios estadounidenses a la Casa Rosada.

Este tipo de lineamientos no son nuevos para Argentina, que vivió un proceso similar durante el Gobierno neoliberal de Carlos Menem en la década del 90.

Una de las aplicaciones más acabadas de este modelo se vio aplicado en la minería y fue caracterizado por un grupo de académicos argentinos como “la recreación geopolítica y económica de asimetrías entre países proveedor es de recursos primarios y países consumidores de bienes ambiente intensivos y, correlativamente, la extranjerización, concentración y reprimarización del aparato productivo interno”.

Según la publicación, el régimen de beneficios y garantías similares al que se pretende aplicar en la actualidad logra grandes inversiones a partir de garantizar grandes retornos a las empresas y poco desarrollo a los países donde se afincan estos capitales. “El resultado es una ecuación financiera simétrica: ingresos fiscales exiguos versus ganancias empresariales extraordinarias. Esto permite que coexistan en un mismo territorio empresas inmensamente ricas y pueblos extremadamente pobres”.