Cuando Miguel Ángel López mató de un disparo en la cabeza a su esposa Myriam Elizabeth Torrejón Haros, hace casi 20 años, dijo que se había tratado de un accidente. La familia de la víctima le creyó hasta que, dos años después, alguien les aseguró que habían sido engañados. Entonces abrieron una causa y fueron a juicio oral. La Justicia lo halló culpable en 2010, pero lo sobreseyó por prescripción. Ahora la Corte Suprema ordenó que se dicte una nueva sentencia.
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La Otra Voz Digital Directora Marta César