Salta

CONTINÚAN LOS TESTIMONIOS CONTRA UN PUESTERO DE FERIA POR VIOLACIÓN CONTRA UN NIÑO

Se desarrolló hoy una nueva jornada del juicio seguido contra un hombre de 52 años acusado por abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda en perjuicio de un menor de edad. Declararon testigos de la defensa.

La audiencia de debate unipersonal es presidida por el juez Marcelo Rubio. Por el Ministerio Público interviene el fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Rodrigo González Miralpeix. La defensa técnica del acusado está a cargo de Fernando Díaz Zabalaga y Raúl Ávila.

La audiencia se encuentra en la etapa de recepción de pruebas testimoniales. Para mañana está prevista la reproducción de la declaración brindada por la víctima en Cámara Gesell.

Hoy comparecieron un hombre y una mujer que trabajaban junto al imputado en la venta ambulante y que estuvieron presentes en Cachi en marzo de 2024, cuando presuntamente ocurrió el hecho denunciado. Confirmaron la presencia del menor en el lugar. Dijeron que el chico solía acompañar al acusado para colaborar con la venta. Fueron consultados acerca de lo recordaban de aquella fecha, cómo se organizaban para dormir y cuidar el puesto y sobre el estado anímico del niño durante esos días.

Luego declararon un bicipolicía de Cafayate y una médica legal de la Policía, también citados por la defensa.

Según consta en la acusación, la causa se inició a partir de la denuncia de la madre de la víctima. La mujer refirió que conocía al acusado y que había autorizado a su hijo a acompañarlo en sus actividades comerciales en diferentes localidades de la provincia. Dijo que el sujeto se dedicaba a la venta ambulante y que llevaba sus productos a las ferias que se organizaban por las fiestas patronales. Sostuvo que en una ocasión su hijo la llamó angustiado, desde Cafayate, y le contó que hacía un tiempo había sufrido una agresión sexual por parte del acusado. El menor decidió revelarle a su madre lo sucedido porque justo en ese momento una prima suya se encontraba colaborando con el puestero en Cafayate y temía que le hiciera lo mismo.

El chico detalló posteriormente que la agresión había tenido lugar durante un viaje a Cachi. Dijo que esa noche el imputado se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas con otro puestero y, luego de comprarle comida, le dijo que se fuera a dormir. Él se retiró y se acostó en la cabina de la traffic que usaban para transportar los productos para la venta. Manifestó que poco después el acusado entró, le bajó los pantalones y lo accedió carnalmente. El niño le explicó a su madre que no le había contado antes lo sucedido porque el imputado lo había amenazado de muerte.