Frente a una multitud que protestaba pacíficamente contra la ley de propiedad privada, las fuerzas de seguridad desplegaron una represión tan salvaje, que cuenta con pocos precedentes. La represión se extendió durante varias horas y cuadras desde el Congreso hasta las cercanías de Plaza de Mayo. Unas 1.500 personas resultaron heridas, una de ellas trasladada con graves heridas al Hospital Argerich. Además, hay al menos 28 personas detenidas.Imagen : Página 12
La represión comenzó alrededor de las 16:30 cuando los cuerpos de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, que estaban detrás del vallado del Congreso, comenzaron a lanzar de manera indiscriminada gases químicos, bombas de gas lacrimógeno y agua a presión con los camiones hidrantes. Luego, desde las calles laterales al Congreso, sobrepasaron el vallado y comenzaron a avanzar sobre las personas, utilizando todo el armamento.
El avance de las fuerzas de seguridad, sobrepasando los vallados que habían sido colocados por las mismas fuerzas en el marco del operativo de seguridad, fue un acto de intimidación que respondía a un solo objetivo: dispersar a los manifestantes para acabar con una pacífica jornada de protesta.
Una vez que las fuerzas federales avanzaron, efectivos de la Policía de la Ciudad se sumaron a la represión. El ataque se extendió hasta pasada las 20 horas y por varias cuadras. El saldo es de cientos de personas heridas, la mayoría alcanzadas por los gases químicos o gas lacrimógeno, otras fueron atendidas con impactos de bala de goma o por golpes con tonfas de provocados por los cuerpos de infantería que avanzaban a golpes para hacer replegar a los manifestantes. Ocho integrantes de nuestro equipo de monitoreo y 18 del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios que asistían a las víctimas también fueron alcanzados por los gases y los disparos con postas de goma.
Imagen : CPM
Ya entrada la noche, cuando el grueso de manifestantes había desconcentrado, fueron detenidas, al menos, nueve personas; 21 detenciones por parte de la Policía Federal y 7 por Policía de la Ciudad. Fue también en ese momento, cuando una fotorreportera fue gravemente herida, los médicos que la atendieron señalaron que tenía tres impactos con postas de goma o pistolas byrna en la parte posterior de la cabeza; la víctima fue trasladada al Hospital Argerich. Esta misma noche presentamos la denuncia penal para que se investigue esta agresión policial. Durante toda la jornada, las postas de salud de los partidos de izquierda y el CEPA atendieron a las cientos de víctimas; muchas de ellas, atendidas en el Instituto Patria donde ingresaron para guarecerse del ataque de las fuerzas de seguridad.
En nuestra calidad de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, y como lo hacemos desde la implementación del protocolo antipiquetes, estuvimos monitoreando el despliegue de las fuerzas de seguridad junto al Comité Nacional para la Prevención de la Tortura y el Mecanismo local de CABA.