Organizaciones sociales demandan políticas públicas integrales para prevenir y atender ambas pandemias. La violencia contra las mujeres aumenta su vulnerabilidad al VIH, y a su vez el VIH/sida es un factor de riesgo para que las mujeres sufran violencia. Se trata de dos pandemias que se dan frecuentemente asociadas y requieren de políticas públicas integrales de atención y prevención. Así lo comprobó una nueva investigación regional que presentó hoy la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer ?FEIM, como parte de las acciones de la Campaña por los 16 Días de activismo contra la violencia de género.
Casi 8 de cada 10 mujeres viviendo con VIH encuestadas para este estudio padecieron o padecen alguna forma de violencia. El 32,8 por ciento fue abusada sexualmente en la infancia, la mayoría de ellas -69,5% – después sufrió otras formas de violencia. El 36,3 por ciento de las mujeres viviendo con VIH fue violada o sufrió violencia sexual y en más de la mitad de los casos los agresores eran familiares o de su entorno. Éstas son algunas de las evidencias que reveló la investigación coordinada por FEIM y llevada adelante junto a las organizaciones Gestos (Brasil), Educación Popular y Salud- EPES (Chile) y Mujer y Salud- MySU (Uruguay)-, con el apoyo del Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer ? UNIFEM
La publicación presenta a su vez veinte recomendaciones para que los gobiernos lleven a la acción, que fueron elaboradas a partir del análisis de las encuestas y entrevistas a mujeres que viven con VIH y el relevamiento de leyes, estadísticas, investigaciones y políticas existentes en los cuatro países. Entre ellas se destaca, la necesidad de implementar un registro nacional unificado y sistemático de violencia contra las mujeres; desarrollar estrategias de prevención y promoción dirigidas especialmente a mujeres jóvenes en situación de pobreza; ampliar en la vigilancia epidemiológica del VIH/sida; integrar los servicios de prevención, prueba y consejería del VIH/sida a los servicios de asistencia a mujeres en situación de violencia e incluir en los servicios de consejería previos y posterior al examen de VIH, herramientas para la detección de situaciones de violencia y su derivación para atención de esta situación, entre otros.
Rubén Mayorga, coordinador de ONUSIDA para Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, abrió el panel de presentación del estudio comentando los principales hallazgos y destacando las recomendaciones elaboradas para que los Gobiernos den respuestas integrales a los problemas de las mujeres que son víctimas de violencia y viven con VIH. Mayorga señaló que no es necesario tener cifras más altas en las mujeres para entender que necesitan atenciones y cuidados especiales. Esto no puede negarse ni dejar de incluirse porque los números no sean altos.
Luz Aquilante, de UNIFEM Argentina, aseguró que era ?una gran satisfacción apoyar esta investigación de FEIM, una organización con amplia trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres y niñas que se convirtió en una referencia de consulta nacional y regional?. Aquilante señaló al estudio como ?innovador? y destacó como muy positivos los aportes de generar conocimientos y datos de evidencia, que sirvan para la incidencia política, que de hecho hicieron las organizaciones en los distintos países. Además, valoró que el proyecto haya permitido fortalecer a las organizaciones de mujeres y promover un nuevo enfoque sobre la relación entre la violencia y el VIH.
?Este estudio, de gran riqueza intelectual y valor humano por las historias de vida que revela, es un gran aporte para las organizaciones de la sociedad civil y la academia que vengan trabajando estos temas. Además, su utilidad es alta porque presenta valiosas recomendaciones, que esperemos que se conviertan en insumo para el debate y finalmente en demanda ciudadana de respuestas concretas a estos problemas?, dijo la representante de UNIFEM.
Analía Monferrer, Secretaria Letrada a cargo de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, expresó que ?la Corte ve con mirada muy positiva esta iniciativa porque uno de los objetivos que se fijó la Oficina cuando se creó hace dos años coincide con mostrar datos estadísticos oficiales sobre las características de la violencia doméstica para que haya políticas públicas que tiendan a cambiar estas situaciones?. Monferrer comentó que los datos recabados entre los 14.500 casos denunciados ante la OVD de la Capital Federal son similares a los de la investigación de FEIM, ya que la amplia mayoría de las víctimas son mujeres (80 por ciento) o niñas y niños (26%) y que los agresores son mayormente las parejas o ex parejas. Además, Monferrer señaló que ?la OVD se propuso desde los inicios registrar la presencia de enfermedades infectocontagiosas, pero preocupándonos por no invadir la privacidad. Lo cierto es que la gran mayoría de las mujeres denuncia haber tenido relaciones sexuales no consentidas pero sólo en un 2 por ciento se detectó que viven con VIH, por lo que suponemos que tenemos un subregistro importante de estos casos y estamos trabajando en cómo visibilizar mejor este aspecto?.
El Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Positivas participó en la realización de las encuestas a mujeres que viven con VIH en la Argentina. Marcela Alsina, referente de este colectivo, contó que ?la investigación de FEIM fue el puntapié para abordar la violencia en nuestra organización. Fue sorprendente ver que tantas de nuestras compañeras habían sufrido abusos en su niñez y nunca lo habíamos hablado. Los abusos de padrastros o tíos, las complicidades familiares, los silencios y las ?cosas ocultas? se repetían en muchos de hogares y vimos cómo se continuaba reproduciendo estas violencias en su vida adulta?.
?No puedo introducir el preservativo en mi pareja porque él me pega una piña si le digo. ¿cómo querés que negocie si viene borracho??, le respondió a Alsina una de las tantas mujeres de la Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH que convivía cotidianamente con la violencia. ?Tenemos el estigma de vivir con VIH, pero es muy difícil encima tener que declarar que una ha sido violentada, abusada. Esto sale en los talleres que hacemos, pero no hay respuestas a nivel institucional?, reclamó Alsina y señaló: ?el VIH muchas veces no es lo más importante, sino que es consecuencia de muchos años de violaciones al cuerpo y la vida cotidiana de las mujeres. Hablamos de familias del conurbano bonaerense atravesadas por la pobreza, la falta de oportunidades y de calidad de vida. No nos va a matar el VIH sino las otras situaciones que hace que las mujeres queden en el camino y no accedan a la medicación ni se atiendan hasta que estén enfermas. Por eso decimos que las mujeres somos más vulnerables y tenemos que tener prioridad como otros grupos en la lucha contra el VIH?.
?Las mujeres que vivimos con VIH queremos participar, que conozcan nuestras historias sobre cómo nos discriminan en los servicios de salud. Las organizaciones de mujeres tenemos un gran expertice y un trabajo de campo muy valioso que debe ser tenido en cuenta?, reclamó María Eugenia Gilligan, Red Argentina de Mujeres viviendo con VIH.
?No encontramos contención en los servicios de salud y aún falta capacitar al personal médico y de enfermería en estos temas?, denunció Gilligan y dio como ejemplo que si las mujeres solicitan otro método anticonceptivo que no sea el preservativo ?las tratan de difuminadoras de la epidemia y no les dan pastillas, ni tampoco DIU porque, como le dijo un médico, ?son para personas sanas??. ?Tenemos miedo de que nos rechacen si nos visibilizamos como mujeres que vivimos con VIH. El estigma alcanza hasta nuestros hijos y también nos dificulta encontrar pareja?, señaló y reclamó que haya campañas que hablen de cómo es la vida con el virus.
Mabel Bianco, presidenta de FEIM, cerró la jornada exponiendo la necesidad de que la Ley para erradicar, prevenir, y sancionar la violencia hacia las mujeres ?no quede meramente en una promesa escrita, para eso tiene que haber dinero para dar refugio o subsidios a las mujeres que los necesitan para poder salir del círculo de la violencia?. También alertó que faltan servicios que atiendan correctamente las denuncias y capacitación del personal, ?no se trata de alentar a las mujeres a denunciar porque muchas veces eso les vuelve como un boomerang de mayor violencia, es importante hacerlo cuando se logra armar un tejido de contención, sino puede ser mucho peor?, previno Bianco. ?No hay recetas fáciles, por eso es importante involucrar a las mujeres en las soluciones y escucharlas, porque tenemos necesidades particulares que deben ser atendidas?, concluyó la presidenta de FEIM.
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La Otra Voz Digital Directora Marta César