El escenario internacional actual está marcado por una creciente reconfiguración del comercio global y de las cadenas de valor.
La escalada arancelaria entre Estados Unidos y China vuelve a poner en evidencia que las principales potencias utilizan activamente herramientas de política comercial para proteger sus estructuras productivas y su empleo.
En el mismo sentido, la Unión Europea y países de la región, como Brasil, vienen adoptando medidas económicas, financieras y regulatorias orientadas a resguardar sectores estratégicos, fortalecer la competitividad industrial y amortiguar los impactos de un contexto global cada vez más fragmentado.
Argentina, en contraste, avanza en un proceso de apertura económica acelerada, con escasas políticas destinadas a preparar su entramado productivo para competir en este escenario internacional. En este marco, el seguimiento sistemático de la evolución de las importaciones resulta clave para comprender los impactos sobre la producción nacional, el empleo y, en particular, sobre las pequeñas y medianas empresas.
La Otra Voz Digital Directora Marta César