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Voces diversas a seis años de la Ley de Matrimonio Igualitario

Dan su visión distintxs activistas y militantes de agrupaciones de mujeres y de la diversidad sexual.matrimonio igualitario

“¡Que no nos han regalado nada, joder! Nos gusten o no, sirvan para mucho o para poco, las iniciativas legislativas que se han conseguido, las han conseguido todas las maricas, bollos y tras de nuestra historia, cada grupo, cada colectivo, cada panfleto, cada cartel, cada grafiti, cada acción, cada performance, cada línea escrita: no es un triunfo de uno, ni de dos, ni de tres en un despacho, es el fruto de una multitud de bollos, maris y trans que llevan luchando toda la vida desde hace medio siglo como poco”. Paco Vidarte, Ética Marica (2007)

Hace seis años la gente estaba en con Congreso celebrando la sanción, hoy más 15.000 parejas de la diversidad sexual se casaron en Argentina. Nuestro país no solo fue el primer país de Latinoamérica con esta demanda democrática, sino que fue el primero en contar con una Ley de Identidad Sexual, dos grandes conquistas en el camino de la lucha contra la homofobia, la transfobia, la lesbofobia y discriminación todo tipo de orientación y/o elección sexual.

Para el editor de Sentido G, Esteban Rico “el matrimonio igualitario para los que hoy tenemos alrededor de 40 para arriba siempre fue algo impensado. Habiendo crecido en las décadas de los ´70, los ´80 y los ´90, jamás pensamos en la posibilidad de poder casarnos con la persona que amamos. La verdad es que los cambios a nivel derechos LGBT se dieron muy rápido y a veces como que cuesta hacerse a la idea de que tenemos estas leyes tan avanzadas. En mi caso personal, me casé el día que cumplía 10 años de relación con mi pareja”.

Valentina Pereyra es una trabajadora trans, reincorporada luego de una gran lucha a la Municipalidad de La Plata, opinó que “en ese entonces todavía estaba en Santiago del Estero, siguiendo el debate a las 4 am en mi casa. Fue un gran avance en materia de derechos igualitarios, pero la igualdad real falta todavía. Si bien es algo más bien administrativo en lo cual se daba el derecho a las personas del mismo sexo que puedan acceder al matrimonio y todo lo que ello conlleva. Fue un gran paso pero falta mucho a nivel cultural y social, y siempre haciendo hincapié en la situación de las personas trans que somos las mas vulneradas en dentro del colectivo LGTBI”.

 

Para el periodista del Vahído, Gustavo Pecoraro “ seis años de matrimonio para personas del mismo sexo significan 6 años de más derechos para el colectivo LGTBI y es consecuencia de muchísimos años desde aquel lejano 1967 de la creación de Nuestro Mundo por Héctor Anabitarte. Logro aplaudible y conseguido gracias a una experiencia de activismo intergeneracional que llevó la discusión a todos los rincones y los ámbitos de la sociedad, nuevos actores políticos aliados y articulaciones años atrás impensadas. El reclamo de la necesidad de una unión o forma legal que proteja a las parejas homosexuales (sobre todo) y lesbianas se empieza a pensar en medio de la epidemia salvaje del VIH/Sida en los primeros años de la década del 90 cuando muchos viudos de hecho quedaban a mercar de la mezquindad y el odio de las familias de sus parejas muertas recientemente, en muchos casos siendo echados (literalmente) de las casas donde habían convivido. Un caso concreto el de Carlos Jàuregui que fue expulsado de la casa donde vivía con Pablo Azcona por la familia de este último cuando aún no lo habían enterrado”. Y agregó “no tengo en el horizonte la necesidad de casarme. No lo descarto pero no es una meta ni un fin en la construcción de mis relaciones personales sexo-afectivas. Sí creo como positivo que aquellxs que no nos queramos casar podamos cambiar de idea y utilizar un derecho que se ganó peleando duramente y durante muchos años. No es un regalo de nadie ni se lo debemos a nadie. Es una conquista de nuestra lucha”.

Para la periodista y directora de teatro Magda de Santo “las feministas desde hace décadas critican el valor de la institución familiar anclada en la legalidad del matrimonio. Llegó con el matrimonio universal y valió para que nuestras prácticas afectivas sean legales. Pero como dijo hoy Halberstam ¨el peligro del neoliberalismo hoy es la inclusión¨. Podemos ser parte de un ejército, podemos casarnos, pero con ello no se si estamos transformando el orden social ni las categorías que describen nuestras prácticas desde el Siglo XIX. Al contrario, diría, se nos asimila al orden del capital. Yo quisiera que tenga reconocimiento como familia mis tíos, no sanguíneos, mi abuela no biológica, que tenga nombre esas que son más que mis amigas, para todo eso aún creo no hay nombre y menos legalidad”.

César Cigliutti, presidente de la CHA
dijo que “La prioridad ahora tanto de los matrimonios igualitarios y de toda nuestra comunidad LGBTI es la modificación de la Ley Antidiscriminatoria para que incluya a la orientación sexual e identidad de género. Podemos casarnos, cambiar el registro de nuestros nombres de acuerdo a nuestra identidad de género, pero no tenemos una herramienta legal para enfrentar actos de discriminación y violencia por nuestra orientación sexual identidad y expresión de género. La modificación de la Ley Antidiscriminatoria es una deuda de 28 años de la democracia para nuestra comunidad. Las fotos que nos siguen llegando de los nuevos casamientos igualitarios de todo el país son una hermosa imagen de lo que significa el Matrimonio Igualitario para nuestra comunidad expresado en imágenes de parejas donde dan su testimonio de felicidad y amor. Mostrar esta felicidad es quizás la respuesta más revolucionaria que tenemos frente a la discriminación por nuestra orientación sexual e identidad de género de la que estamos totalmente orgullosos/as. Uno de los mejores resultados de la Ley de Matrimonio Igualitario son las miles de parejas que se casaron”.

 

Para la docente María Victoria Arias “Desde la sanción del Matrimonio igualitario veo una creciente aceptación de las parejas gay por parte del mundo heteronormado, hay más cantidad de gente que le parece “normal”: Noto por ejemplo entre mis compañeros profesores más conservadores una resistencia menor, ya “no queda bien” ser homófobo a cara descubierta. Por supuesto este avance no me parece de raíz, se necesitó una institución burguesa y capitalista como el matrimonio para que el término medio de la población aunque sea disimule su homofobia. Pero aun falta una convicción real de la gente, que deje de mirar a las disidencias sexuales como lo “malo, lo perverso. Falta al interior de las familias que se acepte con tranquilidad que un hijx sea marica, torta o trans. Faltan políticas educativas sostenidas para desarmar las conductas homófonas y la heteronormatividad”

Para el psicólogo y autor de Pornografía y Erotismo, Carlos Barzani: En primer lugar nada de lo que vaticinaron los gurúes de los grupos religioso o conservadores se cumplió que decían que se iban a volver homosexuales los chicos que la sociedad se iba descomponer y que era una pretensión destructiva del plan de dios y barbaridades por el estilo, nada de lo que decía esta gente ocurrió. Al contrario, la ley ayudó para que la gente que estaba tapada pudiera usarlo como un aliado para poder hablar del tema y ablandar un poco las cabezas de sus familias, al menos es lo que yo he visto en mi clínica. La sociedad esta más libre, la ley ha garantizado esta legitimidad y hace que desde el lugar de derecho las personas gays y lesbianas se hayan plantado desde un lugar diferente para poder visibilizarse. Hay que diferenciar lo que ocurre en la grandes ciudades como Buenos Aires, Rosario o Córdoba a lo que sucede en el interior del país, donde la discriminación aun e muy fuerte y la gente necesita estar tapada por el señalamiento que se hace y los prejuicios que hay”.

Para Lucas Iaffa integrante de la colectiva disidente Desde el Fuego “no podemos dejar de reconocer al matrimonio igualitario como un derecho, sin embargo los marcos jurídicos no son suficientes para detener los ataques a nuestras identidades y a nuestra integridad física, que siguen ocurriendo cotidianamente. De hecho este año hemos sufrido actos violentos en ascenso, no solo achacables al homolesbotransodio enraizado en profundas fibras sociales sino además amparados y perpetrados por las fuerzas de seguridad del estado que fueron protagonistas de varios ataques, como el que sigue recibiendo la comunidad trava-trans de La Plata.
Para nosotrxs es claro que el cambio social supone tranaformaciones mucho más complejas que la obtención de leyes y no puede desvincularse de la lucha contra las opresiones de clase, género y raza que hacen al sistema imperante. Por otra parte reconocer el derecho al matrimonio no implica que no nos resistamos a toda pretensión de normalización y control de nuestras potencias sexo-afectivas.

Por su parte la dirigente del PTS y fundadora de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, Andrea D´Atri, declaró “El matrimonio igualitario implicó para las parejas homosexuales la posibilidad de acceder a derechos y beneficios sociales básicos que le eran negados a un sector de la sociedad por no amoldarse al mandato heterosexual. También permitió que la realidad de opresión que viven las personas LGBTI llegue a boca de miles de personas. Aun así eso no bastó para cambiar de raíz esta realidad. Ya lo podíamos ver durante el kirchnerismo con asesinatos a personas trans que no cesaron ni cesan, como sucedió con Diana Sacayan. Con el macrismo es evidente que el ajuste quienes más lo pagarán serán los sectores más vulnerables, por eso es necesario que retomemos la organización, seamos miles en los colegios, universidades, fábricas y lugares de trabajo para pelear contra el plan el gobierno nacional, por la verdadera regimentación de la ley de Identidad, así como del cupo laboral trans para que la igualdad ante la ley sea la igualdad ante la vida”.

 

Imagen : radionacional.com.ar