Informe

Violencia de género: 80% de llamadas apuntan a ex parejas

El dato surge de un relevamiento de los pedidos de ayuda de las víctimas en los teléfonos de asistencia. Especialistas hablan de la necesidad de “desmontar modelos de relaciones que resultan nocivos”.basta-ya (1)

Dos semanas atrás, Belén Morán murió por un corte de 12 centímetros en su garganta, aplicado con un cuchillo por su ex pareja. La víctima fue atacada en la calle, tras salir de la casa de su madre en Pilar y con una orden de restricción perimetral en su cartera. El femicida cometió el crimen tras años de agresiones, que se intensificaron brutalmente cuando ella decidió cortar con la relación sentimental. Este caso es absolutamente representativo de un esquema que se repite con ferocidad, con varones que atormentan, y hasta matan, a quienes fueron sus compañeras. En rigor, a los teléfonos de asistencia telefónica por violencia de género, el 80% de las mujeres que llaman denuncian a sus ex.

En diálogo con DIARIO POPULAR, Mabel Bianco, titular de la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), explicó que “muchos de los hechos que terminan con la peor forma de la violencia contra la mujer, que es el femicidio, se cometen en el corto tiempo que pasa desde que la víctima decide terminar con el noviazgo o la pareja, porque ahí surge con rabia ese mandato del hombre como dueño, amo y único propietario de la mujer, y ataca en función del concepto ‘sos mía, o de nadie más'”.

El Ministerio de Justicia de la Nación implementa, desde hace varios años, un sistema de respuesta urgente en casos de violencia, que comenzó en la Ciudad de Buenos Aires y tiene continuidad en el interior, operando con el teléfono 137. Días pasados, la oficina de la provincia de Misiones publicó estadísticas, revelando que del total de comunicaciones pidiendo ayuda, en el 80% se denunció a ex parejas de las víctimas.

Bianco explicó que “esta información que involucra a mujeres masivamente denunciando a ex parejas está relacionado con casos que aún no se transformaron en expedientes judiciales”, aludiendo a que, por ejemplo, en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema, donde se tramitan denuncias ya judicializadas, los hechos protagonizados por ex representan el 43%. Asimismo, cabe destacar que el Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano de La Casa del Encuentro, que registra crímenes de mujeres desde 2008, arroja que en alrededor del 25% los asesinos fueron ex.

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“En este tiempo, se observa un preocupante escenario con ex parejas que actúan con muchísima violencia por celopatía y posesión. Recuerdo como paradigmático el femicidio de una joven de Avellaneda, cuyo ex novio estaba obsesionado con ella. El muchacho había formado otra pareja, incluso fue padre con esa mujer. Sin embargo, seguía de cerca los pasos de su ex, y apenas pudo comprobar que ella intentaba formar una nueva pareja, la asesinó”, dijo Bianco, sobre el femicidio de Noelia Delic, estudiante de Literatura de la Universidad Católica Argentina, asesinada a puñaladas por su ex novio Lucas Martínez, en 2010.

En torno a la violencia perpetrada por ex parejas surgen naturalmente los conceptos de “despecho”, “celos” y “propiedad”. Consultada sobre la posibilidad de revertir o directamente erradicar estas reacciones, Bianco dijo que “se debe trabajar mucho con la educación sexual integral en las escuelas, con las familias que muchas veces reproducen estos estereotipos, porque no sólo se trata de genitalidad, sino de desmontar modelos de relaciones sentimentales que resultan nocivos y, en muchos casos, traumáticos o fatales”.

“Se tiene que reforzar la racionalidad del varón, hay que enseñarle a no sentirse dueño de la mujer. Se tienen que permitir llorar, mostrar sus debilidades y miedos. La actual masculinidad debe ir hacia un nuevo modelo. Asimismo, con las chicas y mujeres tenemos que trabajar reforzando su autoestima y la independencia”.

“Las situaciones extremas son una segunda victimización”

Ada Rico, coordinadora de La Casa del Encuentro, opinó que “las mujeres que deciden por su cuenta culminar una relación violenta, desde su individualidad, luego se enfrentan a situaciones extremas, que en realidad constituyen una segunda victimización”.

“Cuando hay alertas, los varones denunciados no deberían tener la chance del acercamiento libre. Es el violento quien debería ser aislado o controlado, y no la mujer victimizada. Porque lo que ocurre es que las mujeres golpeadas, amenazadas, con miedo, se recluyen en sus casas, no pueden salir, mientras sus ex parejas andan libres, planeando el próximo ataque, incluso el que puede ser letal”, dijo Rico.

Para la especialista, “en esta problemática el eje central es el varón violento que considera a la mujer de su propiedad, como un objeto de su pertenencia.

En los femicidios ocurre la secuencia de la mujer que, agotada por las golpizas, del maltrato y la humillación, decide terminar con la relación, y allí aparece la reacción del hombre que no permite que ella siga con su vida, entonces la destruye”.

 

Imagen : brizas.wordpress.com