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Un ministro aseguró que las docentes se embarazan para no trabajar

El Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SiTEP), repudió las expresiones del ministro de Economía Ernesto Franco, que manifestó que “las mujeres se embarazan en época de clases”. Destacaron que los dichos del funcionario son “machistas y misóginos”, y aclaran que “estas expresiones cavernícolas se inscriben en una seguidilla de posiciones que varios ministros vienen expresando desde comienzos de la actual gestión”.docentes sitep

En un comunicado de prensa del SITEP, señalaron su rechazo a las expresiones del ministro Franco cuando se refería al régimen de licencias de las trabajadoras de la educación: “hasta los embarazos parecen planeados porque se dan en época de clases de las docentes”.

Sostuvieron que estas expresiones se inscriben “en una seguidilla de posiciones que varios ministros de gobierno vienen expresando desde comienzos de la actual gestión”.

Textualmente esto dice el comunicado:

En estos días concluyeron en la Cámara de Diputados de La Pampa las rondas de exposiciones de los ministros del Poder Ejecutivo designados por el gobernador Carlos Verna para emitir su opinión en relación al Proyecto de Presupuesto para el corriente año.

Una de las intervenciones más esperadas fue sin dudas la del Ministro de Hacienda, Ernesto Franco, ya que sería el encargado de defender ante los legisladores provinciales el principal instrumento de planificación económica con que cuenta el actual gobierno.

Al promediar su intervención, y refiriéndose al régimen de licencias de las trabajadoras de la educación, el ministro se despachó con la siguiente frase: “hasta los embarazos parecen planeados porque se dan en época de clases de las docentes”.

A pocos días de conmemorarse el primer aniversario de la multitudinaria movilización del “Ni una menos”, en la cual miles de pampeanos salimos a las calles asqueados por la violencia contra las mujeres y exigiéndole a las instituciones estatales la implementación de políticas públicas con perspectiva de género, los dichos del ministro Franco, machistas y misóginos, no hacen más que corroborar el pensamiento y las concepciones retrógradas que anidan en gran parte de los funcionarios públicos de la provincia de La Pampa.

Sin embargo, y a pesar del repudio que generan, estas expresiones cavernícolas no debieran llamarnos la atención, ya que se inscriben en una seguidilla de posiciones que varios ministros de gobierno vienen expresando desde comienzos de la actual gestión. Sin ir más lejos, hace una semana atrás el propio Franco, paladín de las políticas neoliberales de los ’90, habló de ‘dádivas’ al referirse al legítimo reclamo que los jubilados y jubiladas docentes vienen sosteniendo desde hace años por el recalculo de sus haberes.

En el mismo sentido la Ministra de Educación, María Cristina Garello de Campo, denunció hace pocos días supuestos “abusos en las licencias médicas” de docentes, sin profundizar sobre las implicaciones de esta afirmación temeraria, que se basa en no reconocer que gran parte del malestar psicofísico de los trabajadores de la educación está relacionado a las condiciones laborales en las cuales desarrollan sus tareas, responsabilidad exclusiva de la cartera a su cargo.

Previamente, en los momentos inaugurales de su gestión al frente del ministerio, la flamante ministra dio de baja a más de 500 comisiones de servicio – muchas de las cuales fueron luego reconvocadas -provocando un efecto dominó que dejó sin trabajo a una cantidad de docentes interinos y suplentes aún no cuantificada. Esta primera medida dio cuenta de la sintonía existente entre las políticas educativas aplicadas por Mauricio Macri a nivel nacional y Carlos Verna en la provincia: reducir la planta de trabajadores estatales – en este caso docentes- bajo el argumento falaz de que eran ‘ñoquis’ o ‘cargos políticos’ y que su ‘vuelta al aula’ implicaría la tan anhelada ‘mejora de la calidad educativa’.

De la suma de todas estas posiciones se extrae una conclusión: en los tiempos que corren, marcados por el ajuste, los tarifazos y los despidos en el sector público, los y las docentes nos hemos convertido en el blanco predilecto de los ataques y difamaciones que tienen como finalidad avanzar sobre los derechos laborales y las conquistas sociales que no fueron ‘dádivas’ ni ‘regalos’ de ningún gobierno, sino conquistas legítimas del conjunto de los trabajadores y trabajadoras en estos años de movilización y protagonismo. Derechos y conquistas que sólo los trabajadores, con unidad, solidaridad y lucha, sabremos defender.

 

Imagen . Plan B