Luego de cinco meses de dilaciones en la maraña judicial, el juez de instrucción Diego Slupski se hizo cargo de la investigación contra Néstor Grindetti por la denuncia derivada de los Panamá Papers. El actual intendente de Lanús, que fue ministro de Hacienda de la CABA durante los ocho años de mandato de Macri, está imputado por no haber declarado sus activos en el exterior.

Tiempo Argentino detalla en su edición de hoy cómo fue que llegó a esta situación. El 4 de abril pasado, el fiscal penal de instrucción Martín Niklison formuló la denuncia penal contra Grindetti y Macri, tras conocerse la filtración del estudio panameño Mossack Fonseca que condujo a la investigación periodística conocida como Panamá Papers.

El segundo que intervino fue Federico Delgado, ya que el juez Diego Slupski entendió que debía intervenir su colega Sebastián Casanello, quien instruye el expediente principal referido a los Panamá Papers. Sin embargo, Casanello se quedó con la causa principal relacionada con el entramado de empresas offshore que comprometen a Macri, pero envió a sorteo lo relacionado con Grindetti.

Grindetti figura entre julio de 2010 y julio de 2013 como habiendo recibido del estudio Mossack Fonseca un poder especial para operar Mercier International. El 15 de julio de ese año Grindetti recibió otro poder para manejar una cuenta en el banco Clariden Leu Ag, radicado en Suiza.

La denuncia sobre el intendente de Lanús recayó en la jueza Servini de Cubría. El fiscal Patricio Evers fue el tercer representante del Ministerio Público que entendió que había razones suficientes para investigarlo. Pero Servini se declaró incompetente y siguió pasando el tiempo.

El 22 de agosto la Cámara del Crimen ratificó lo que el fiscal Niklison había expresado en su originalmente: “El delito es competencia de este fuero dado que fue cometido por funcionarios del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. El expediente volvió así al juzgado de Slupski esta semana, quien se dispone finalmente a investigar las huellas que dejó Grindetti en Panamá y Suiza. El cerco se cierra así sobre el polémico jefe comunal del PRO.