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Tucumán :No hay NI UNA MENOS sin adhesión a la Ley 25.673

Ser mujer en Tucumán no es fácil, como no lo es en ninguna Provincia de este norte argentino de grandes alianzas conservadoras, arraigadas tradiciones patriarcales y fuertes presencias eclesiásticas en el devenir de la política. Pero ser mujer y gozar de una salud sexual, reproductiva y no reproductiva plena, es prácticamente imposible por estos lares si no se cuenta con recursos materiales y simbólicos que apuntalen cada decisión.

Imagen : Tuc Sin Filtro
Imagen : Tuc Sin Filtro

Luego de 13 años de vigencia, la Ley Nº 25.673 que crea el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable con el propósito de asegurar información y provisión de métodos anticonceptivos, capacitar efectores y afianzar campañas de difusión sobre el tema, continúa sin ser parte del marco normativo local.  Si, somos la única provincia de Argentina donde la salud sexual de las mujeres –derecho humano clave para una vida autogobernada- pende del voluntarismo político de turno.

El día 8 de Marzo de este año, conmemorando el Día de la Mujer, desde Católicas por el Derecho a Decidir pedimos a la Ministra de Salud que en orden a competencias provinciales que la Constitución le acuerda como Titular de la Cartera de Salud, impulse la adhesión a la ley Nº 25.673. Le hicimos saber que somos la única Provincia que niega esta salud y que el Estado como garante su acceso, no puede mantenerse renuente. No hubo respuesta. En el día de ayer, junto a la Mesa Provincial para la Libertad de Belén, también pedimos al Presidente de la Legislatura que se trate el único Proyecto de adhesión que cuenta con Dictamen favorable de Comisión y que como por arte de magia “desapareció” del Orden del Día de la última sesión del 27 de Octubre.

No es por arte de magia que “Belén” estuvo presa por un aborto espontáneo, tampoco es por arte de magia que “María Magdalena” fue legrada sin anestesia luego de ser acusada de aborto. No es por arte de magia que “Nelly” tuviera que buscar ayuda legal para que le interrumpan su embarazo de un feto anancefálico. No es por arte de magia que mientras se hacía el aborto de “Agustina”  -con solo 11 años embarazada de su padre biológico- en la puerta de la Institución se celebrara una misa. No es con magia que se violan nuestros derechos, es con violencia. Y no es con magia las mujeres accedemos a la salud sexual y reproductiva, es con políticas públicas.

Necesitamos una sexualidad libre, consentida e informada para todas las mujeres de nuestra provincia, desanudada de la reproducción y subordinada sólo a los valores personales. Decidir  tener o no tener hijos, cuántos y con qué frecuencia es un derecho humano de todas las personas, pero la capacidad de gestar profundiza la exposición a una maternidad forzada. He ahí la violencia institucional.

Si nuestros Legisladores y Legisladoras nos niegan la ley, con cuanta mayor facilidad los efectores pueden negarnos la salud.

No hay NI UNA MENOS en Tucumán, sin adhesión a la ley 25.673.