Noticias Destacadas

Còrdoba

TORNEO DE FÙTBOL POR EL DERECHO A DECIDIR

A pocos días del Día de Lucha por la Despenalización y Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, que se celebra el 28 de septiembre, desde Católicas por el Derecho a Decidir y Futboleras Organizadas Córdoba nos encontramos en la cancha porque compartimos un mismo reclamo: que las mujeres podamos tomar decisiones sin que nadie nos imponga barreras. Más de 100 personas se acercaron a presenciar una jornada radiante en la agenda feminista.

Imagen : CDD

A las 10 de la mañana comenzaron a llegar los ocho equipos de fútbol femenino al Club Los Vaqueros en barrio Talleres. Alrededor de la cancha colgaban las banderas que habían llevado las hinchadas y también los pañuelos de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. El nombre del club tiene una historia: los varones que lo fundaron no tenían camisetas; jugaban de camisa y vaqueros, así los reconocían en el barrio. Adentro hay una foto de aquel equipo. Hace dos años los vecinos recuperaron el espacio y ahora funciona una escuela de fútbol disidente.

Después del mediodía, las organizadoras pararon la pelota para que en una ronda todas pudieran conversar sobre los derechos que estamos conquistando y compartir experiencias en las batallas cotidianas.

En representación de Católicas, Lola Guerra afirmó que “es necesario pensar colectivamente cómo trabajar en conjunto para que sea ley”. Destacó el crecimiento del movimiento feminista, no solo en masividad sino también a nivel organizacional. “La Campaña incluye a distintas organizaciones que se reúnen por la legalización del aborto. Pudimos dejar de lado las diferencias y acordar en que vivimos en un sistema patriarcal y que tenemos menos derechos. La lucha por el aborto es la lucha por ser reconocidas como autónomas, que el Estado y la Iglesia nos dejen decidir”, aseguró. En ese sentido, contó que desde Católicas también realizan un trabajo interreligioso con quienes creen que las mujeres tienen que empoderarse y tener el derecho a decidir.

“La lucha por el aborto es la lucha por ser reconocidas como autónomas, que el Estado y la Iglesia nos dejen decidir”

“La lucha por el aborto es la lucha por ser reconocidas como autónomas, que el Estado y la Iglesia nos dejen decidir”

El micrófono empezó a pasar entre las compañeras para que todas pudieran compartir su palabra. Mariela Lario, integrante de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, fue a jugar el campeonato y estuvo en la charla. Trabaja en un centro de salud en el primer nivel de atención. “Está instalado que en Córdoba no se puede acceder al aborto pero queremos compartirles que venimos haciendo un trabajo muy grande acompañando a las mujeres en los dispensarios. Ya hay más de 20 o 30 en todo el país”, dijo y resaltó el trabajo articulado que realizan junto a sus colegas. También participaron de la actividad Soledad Ferraro, referente de Hacemos por Córdoba, y Glenda Henze, candidata a diputada nacional por el Frente de Todxs.

20190922_160042(0)

En la ronda también estaban las integrantes de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de Córdoba. Una de las referentes, Ayelén Altamirano, habló sobre la importancia de generar espacios para debatir sobre aborto en múltiples lugares, en una facultad o en una cancha de fútbol. “Lo que logramos nos dio visibilidad. Pero todavía tenemos que pensar cómo se reconfigura la práctica política que durante muchos años solo la ejercitaron los varones. Tenemos que problematizar cómo nos organizamos desde el feminismo en vías de que sea potente la transformación y cómo nos acompañamos en la posibilidad de cambiar este sistema. No homogéneas, sino más organizadas. Hay que dar también la disputa en las instituciones y en los partidos políticos. Es necesario reflexionar cuáles son las condiciones materiales, económicas y sociales que necesita nuestro país. Afirmar que el derecho al aborto es un reclamo más que va en ese sentido. Tenemos que involucrarnos en las estructuras que deciden el rumbo de nuestras vidas”, sostuvo Altamirano. Y agregó: “El Club Los Vaqueros fue recuperado en una clave política. Encontremos estos focos organizacionales y pensemos cómo fortalecemos estos grupos. Nos volvamos a reencontrar”.

“Todavía tenemos que pensar cómo se reconfigura la práctica política que durante muchos años solo la ejercitaron los varones. Tenemos que problematizar cómo nos organizamos desde el feminismo en vías de que sea potente la transformación y cómo nos acompañamos en la posibilidad de cambiar este sistema”

Como es un espacio inclusivo, las feministas que juegan al fútbol le dicen el club Les Vaqueres. Y aunque saben que fue un golazo recuperar esa cancha, aseguran que al fútbol le falta mucho para romper el binarismo. Betu Ballari, que organizó el campeonato y es una de las que impulsa las actividades en el club, observó una fuerte vinculación entre la lucha por la legalización del aborto y la lucha por la profesionalización del fútbol femenino. “Se trata de la apropiación de los espacios y que nos dejen decidir porque hasta ahora las decisiones son tomadas por varones, pasan por un criterio que nada tiene que ver con el nuestro. Este campeonato es una clara manifestación política y también una representación de la organización que tenemos. El fútbol no está alejado de esta lucha. El fútbol será feminista o no será. Y el aborto será legal y gratuito o no será”, dijo con firmeza. Fue después de esa frase poderosa que todas comenzaron a cantar con los pañuelos verdes en alto.

“Este campeonato es una clara manifestación política y también una representación de la organización que tenemos. El fútbol no está alejado de esta lucha. El fútbol será feminista o no será. Y el aborto será legal y gratuito o no será”

20190922_152229

Afuera algunas jugadoras ya empezaban con el precalentamiento para los partidos que aún faltaban. El sol estaba en su punto más alto. Cada equipo tenía su hinchada y ninguna dejaba de alentar. Antes de que el silbato anuncie que la pelota volvía a rodar, la cancha recibió a una jugadora sorpresa. Higui estaba de visita en Córdoba y llegó a participar del torneo. Es una activista lesbiana que se defendió de una violación en grupo y fue injustamente criminalizada. Su reclamo también forma parte de la agenda feminista y se escuchó fuerte cuando en el club todas gritaron “¡Absolución para Higui!”. Otra jugadora de lujo que vimos gambetear fue a Rosa Villagra, una de las pioneras del fútbol femenino en Córdoba.

Los ocho equipos que participaron fueron Evita Vence, Wacha Marta, Talaka, Rejunta de la Buena junta, Hermostras, Las vaqueras, Vistimas y Pumba. El premio para las campeonas eran pasajes para ir al próximo Encuentro Nacional de Mujeres en La Plata. Las ganadoras fueron las Talaka y en un gesto de sororidad decidieron darles el premio a las Rejunta de la Buena Junta para que todas las integrantes del equipo pudieran viajar al Encuentro. Las hinchadas agitaban: “Ya vas a ver. El fútbol va a ser de todes o no va a ser. Y sí señor, llevamos en los botines revolución”. De fondo los pañuelos verdes se movían por el viento. Una cancha disidente fue testigo del encuentro entre dos luchas feministas.