Jujuy

“Te vamos hacer desaparecer como a Maldonado, indio”

El cacique del pueblo originario Ocloya, Néstor Jerez, fue amenazado de muerte por empresarios. Desde 2010 denuncia atropellos e intentos de desalojo de comunidades ancestrales de Jujuy.

Imagen : Revista Cítrica

“Nos cierran caminos ancestrales, meten candados, electrifican portones para cerrarnos el paso. Nos amenazan. Y el viernes pasado, nos tiraron una camioneta encima y llegaron a disparar. A mí me amenazaron de muerte. Me dijeron: ‘Te vamos hacer desaparecer como a Maldonado, indio mechudo hijo de puta´”, relata Néstor Jerez, secretario de Relaciones Públicas del Consejo de Delegados de Comunidades Aborígenes del Pueblo Ocloya. Néstor vive en esa comunidad originaria ubicada a 17 kilómetros de San Salvador de Jujuy junto a 90 personas. Todas luchan por sus tierras y evitan el despojo.

En el pueblo originario Ocloya, los ataques son numerosos y se acrecentaron durante el último año y medio, según denuncian sus habitantes, cuando la rienda se soltó un poco más para quienes siempre robaron esas porciones de tierra. “Esta es la reacción de ellos al ver que hacemos denuncia de sus violaciones a los derechos humanos”, entiende Jerez sobre el último ataque. Era de mañana cuando Daniel Enrique Verzini y Ariel Amaranto, de Empresa Papelera NOA, se le cruzaron al cacique cuando regresaba al territorio por un camino ancestral. Impidiendo el paso con una camioneta, le siguieron los tiros. “Por acá no pasas indio mechudo hijo de puta, te voy a cagar matando”, grito uno. “Le respondí que lo haga y ahí Verzini aceleró y atino a esquivarlo y a salir corriendo, mientras Amaranto me hacia tiros y decía en voz alta ‘yo te voy a cagar matando indio hijo de puta y te vamos a hacer desaparecer como a Maldonado´”. Con pedagogía cruel, empresario y empleado trajeron a la memoria al pibe que hace tres semanas fue desaparecido de manera forzada en tierras patagónicas, ahí en donde la comunidad mapuche pone el cuerpo para evitar que se repita una nueva Conquista del Desierto. Apelando a Santiago, por quien se pide su aparición con vida ya, siguen metiendo miedo.

Jerez, que también es delgado de Organizaciones de Pueblos Indígenas de la Región NOA (OPI-NOA, que incluye a las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero), advierte que “ante cualquier situación violenta que atravesemos, Amaranto, quien tiene varias denuncias por amenaza con arma de fuego contra miembros de la comunidad, y Avezini son responsables”.

“Nos preguntamos –insiste- si la Justicia podrá actuar para prevenir un hecho no deseado o anticiparse a lo que decimos de todas las maneras posible que es el hecho de que estamos al borde de la muerte”. Al norte, los pueblos pre-existentes también dan batalla.