MABEL BIANCO:

“SI ESTA LEY NO SE APRUEBA,VAMOS A SEGUIR CON EL STATUS QUO”

La reconocida especialista aclaró que nunca estuvo a favor del aborto, pero eso es algo que “existe y va a seguir existiendo”, lo que plantea la necesidad de hacer algo al respecto.

Imagen : Radio Led

A favor del proyecto de IVE, Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), una ONG que desarrolla investigaciones, incidencia política, capacitación, y promueve la igualdad y los derechos de las mujeres en Argentina, América Latina y el Caribe y en el mundo, destacó que durante todo el debate sobre el tema el planteo fue “integral”, remarcando que “el aborto es lo último de una cadena en la cual se ha fallado”. “Este proyecto trae una novedad que es muy positiva, que es generar una comisión para observar el cumplimiento de la ley”, señaló, cosa que consideró importante, porque el Congreso hace leyes que los legisladores después no se ocupan de que se cumpla.

“Los desafío a que ustedes luchen para que se cumplan las leyes que ya tenemos”, señaló, en referencia a las leyes de salud reproductiva y de educación sexual. “Nunca estuve a favor del aborto”, puntualizó, advirtiendo que “sí me lo dicen para sancionarme, porque en la jerga médica que a uno le digan ‘abortero’ es terrible”, apuntó.

Aseguró que “el aborto existe y va a seguir existiendo”, ante lo cual consideró necesario ver “qué hacemos al respecto”.

Bianco lleva 35 años militando en el tema, recordó, apuntando que cuando se recuperó la democracia “uno de los valores era atender las necesidades de mujeres y niños”, de ahí el Plan Alimentario Nacional que impulsó Raúl Alfonsín. Agregó que en 1983 “teníamos dos decretos que prohibían acciones directas o indirectas de planificación familiar en los servicios públicos y las obras sociales”. Así fue hasta 1986, cuando pudieron derogar el primero de los decretos, llamado López Rega, que establecía que en los servicios públicos no se podía aconsejar ningún tipo de anticonceptivos.

En el 87 se concretó un estudio sobre la mortalidad materna en la Argentina, porque la tasa no bajaba, de ahí que hicieran un trabajo para estudiar las historias clínicas y realizar una investigación para establecer las causas de deceso. No figuraban las muertes por aborto, que se registraban después de la intervención. “Son mujeres que terminan muriéndose mucho tiempo después y tienen otro diagnóstico”, señaló.

“Recién en 1992 se presentó la primera ley de salud sexual reproductiva”, recordó, apuntando que no pudo avanzar en el Senado.

“Ustedes están frente a una decisión que supera las decisiones individuales de ustedes, que están para servir a las necesidades de la gente”, les dijo Bianco a los senadores, y recordó que Alfonsín en su momento reconoció ser católico, pero aceptaba que en determinadas circunstancias deben dar una respuesta a la gente. “Uno puede estar en contra, pero lo único que pido es que si esta ley no se aprueba, vamos a seguir con el status quo”, dijo, admitiendo que esa ley puede no ser perfecta, pero remarcó que “las leyes se perfeccionan andando”.

A la hora de las preguntas, destacó que en los países donde se aprobó la ley el resultado fue un “descenso de la mortalidad y la enfermedad”.

“No te preocupes por el mote de ‘abortera’; a nosotros nos dicen ‘antiderechos’”, observó por su parte la riojana Inés Brizuela y Doria, que preguntó cuál es el “derecho biológico” que establece que un embrión no tiene vida antes de la semana 14. Bianco señaló que la embriología, ciencia que estudia el desarrollo del ser, plantea cómo el desarrollo del embrión va teniendo distintas manifestaciones, sobre todo en el tubo neural. “Santo Tomás y San Agustín hablaban de las 12 semanas”, comentó, apuntando que “no hay suficiente desarrollo, y entre la 12 y la 14 no ha cambiado. “Esta progresividad se convierte un poco más conflictiva en la última parte del embarazo, en el último mes sobre todo, por eso habla uno de que en el último trimestre ya es viable el feto, porque ya tiene bastante desarrollado los núcleos neurológicos como para poder ser autónomos”, señaló, apuntando que los chicos sietemesinos e incluso los ochomesinos “no tienen totalmente completo el desarrollo neurológico, pero ya tienen los núcleos de la base y algunas cosas más desarrolladas”.

“Aquí nadie niega que hay un conflicto de derechos”, reconoció Mabel Bianco.

Consultada respecto de la objeción de conciencia, dijo que “es fundamental que se salve la no obligación al profesional; es fundamental que no se obligue a un profesional a hacer algo que no quiere”. Con relación a los establecimientos, sostuvo que deben asegurar que la paciente sea derivada, pero que en esa derivación no haya riesgos. “Hay que ver cómo se deriva y eso no puede improvisarse, tiene que estar previsto por los servicios, aclarado”, señaló, y agregó que “si uno es objetor en el sector público, tiene que ser objetor en el sector privado”.

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