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Onservatorio de Femicidios Marisel Zambrano

Se registraron 25 femicidios de adultas mayores en 2014

Si se suman los femicidios “vinculados”, esa cifra trepa a 28 casos de mujeres entre 66 y 99 años, representando el 10 por ciento del total de los crímenes por violencia de género de mujeres y niñas, el año pasado, en el país.femicidios-adultas-mayores-2014

Unos 25 asesinatos de mujeres mayores de 66 a 99 años por violencia de género se registraron en el país durante el año pasado, un 39 por ciento más que en 2013, cuando se sufrieron 18 femicidios en el mismo rango de edad.

Los datos surgen de la Investigación de Femicidios en Argentina elaborado por el Observatorio “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por la asociación civil “La Casa del Encuentro”.

El femicidio es la forma más extrema de violencia hacia las mujeres: el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer, a quien considera de su propiedad.

En este marco, desde el Area de Investigación de La Casa del Encuentro se desarrolló el término femicidio “vinculado”: personas que fueron asesinadas por el femicida, porque intentaban impedir el hecho o quedaron atrapadas “en la línea de fuego”; o personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas con el objeto de castigarla y destruirla psíquicamente.

En el informe de 2014 se destaca:

* En total hubo 277 femicidios y femicidios “vinculados” de mujeres y niñas.

* De ellos, 28 casos fueron de mujeres de entre 66 a 99 años: 25 femicidios; 3 femicidios “vinculados”.

Los datos fueron recopilados de los casos difundidos por las agencias de noticias Télam, DyN y 120 diarios de distribución nacional y/o provincial.

“El tema de las adultas mayores es especial, son mujeres que han vivido toda su vida en una relación de violencia y hay un mandato cultural en ellas donde esto es oculto, no se debe decir, sienten vergüenza, no saben cómo decírselo a los hijos e hijas porque es difícil asumir que (el maltratador) es el propio padre, y hay un pacto de silencio porque es indudable que en esas familias se sabe” lo que está pasando, destaca a Diario Popular Ada Rico, directora del Observatorio.

“La violencia de género está naturalizada en ellas -advierte-. Estamos hablando de mujeres vulneradas totalmente, con una autoestima aniquilada. Hay que trabajar mucho con las adultas mayores”.

Al respecto, comenta que cuando una mujer realiza una consulta en La Casa del Encuentro “tratamos de fortalecerla, fortalecer las redes, explicarle que no merece vivir de esa manera, y averiguar qué es lo que está pasando”.

Rico señala que “la culpa actúa mucho en las mujeres maltratadas; además se puede dar que el maltratador sea un excelente padre, tío, por lo que también en ellas se activa esto de ‘¿me creerán?'”.

“Es importante que se hable”

La violencia de género en las mujeres mayores de 65 años es un tema aún invisibilizado, tabú en muchas familias y con poca repercusión en los medios de comunicación.

Consultada en el marco de la marcha contra la violencia de género #NiUnaMenos realizada el miércoles pasado y a una semana de conmemorarse el Día de Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato en la Vejez (el 15 de junio), Rico destaca que los femicidios en adultas mayores “están invisibilizados, es como una parte olvidada”.

Remarca que “es importante que se hable del problema porque a ellas les ayuda mucho para animarse a consultar”.

“Son mujeres que pueden comenzar un nuevo proyecto de vida, libre de violencia. Cualquier momento es bueno para empezar y vale la pena”, asegura.

Rico destaca que una característica de las adultas mayores que piden ayuda es que “pueden llamar dos, tres o cuatro veces antes de venir”, lo que denota “el miedo y la vergüenza que sienten”.

Señala que en los grupos de familiares tuvieron casos de “hijos varones” que fueron “para ver si podían lograr que su madre se acercara”.

En estos casos, comenta, “suele ocurrir que ya los hijos/as no tienen trato con el varón, con el padre”.

Y agrega: “Ni hablar si el maltratador es la segunda relación de la madre, ahí los hijos/as vienen más rápido porque ya no es el papá”.

También cuenta que se dan casos de “madres que acompañan a las hijas. Es muy natural que esa mamá que vivió violencia y ahora la hija la está sufriendo, enseguida busca los mecanismos para ayudarla, para que la asesoren. Lo que ella no se animó a hacer por mandato, cultura, por suerte se está desarmando”.

Imagen : Diario Popular