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Después de 20 años la Corte Suprema ordenó que se dicte una nueva sentencia.

Revisan fallo que liberó a un gendarme tras la violenta muerte de su esposa

Cuando Miguel Ángel López mató de un disparo en la cabeza a su esposa Myriam Elizabeth Torrejón Haros, hace casi 20 años, dijo que se había tratado de un accidente. La familia de la víctima le creyó hasta que, dos años después, alguien les aseguró que habían sido engañados. Entonces abrieron una causa y fueron a juicio oral. La Justicia lo halló culpable en 2010, pero lo sobreseyó por prescripción. Ahora la Corte Suprema ordenó que se dicte una nueva sentencia.

Imagen :Antonio Ferroni/ La Gaceta

Cuando Miguel Ángel López mató de un disparo en la cabeza a su esposa Myriam Elizabeth Torrejón Haros, hace casi 20 años, dijo que se había tratado de un accidente. La familia de la víctima le creyó hasta que, dos años después, alguien les aseguró que habían sido engañados. Entonces abrieron una causa y fueron a juicio oral. La Justicia lo halló culpable en 2010, pero lo sobreseyó por prescripción. Ahora la Corte Suprema ordenó que se dicte una nueva sentencia.

“El 6 de julio de 1998, a las 9 de la mañana, el entonces alférez de Gendarmería Miguel Ángel López le pegó un tiro en la cabeza a su mujer, Myriam Elizabeth Torrejón Haros. . El disparo se produjo con una pistola calibre 9 milímetros provista por la fuerza al acusado, quien se encontraba de pie, en el dormitorio de la vivienda sita en calle 25 de Mayo 1.849. El único testigo presencial fue el hijo de ambos, que tenía seis meses de edad y estaba en la misma cama que su madre”, dice el fallo que firmaron los vocales Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Alicia Freidemberg en 2010.

Así, el tribunal declaró a López responsable del delito de homicidio culposo, al considerar que el disparo salió de manera accidental, como explicó el imputado, y declaró extinguida la acción penal, por lo que este fue sobreseído. “Si bien se encuentran elementos indiciarios desfavorables al imputado, que restan a su versión, también hay otros que lo favorecen y llevan a descartar el dolo, la intencionalidad atribuida a su conducta”, concluyeron los jueces.

“No podíamos entender”

“El juicio en total duró siete horas. Me quería morir cuando dieron la sentencia, no podíamos entender lo que estaba pasando”, recordó Miguel Torrejón, hermano de la víctima. El entonces fiscal de Cámara Manuel López Rougés presentó un recurso de casación y finalmente la Corte Suprema de Justicia ordenó que se vuelva a dictar sentencia.

El fallo del máximo tribunal no implica la realización de un nuevo juicio, sino que otros tres vocales vuelvan a analizar lo expuesto durante el debate de 2010 y emitan un nuevo veredicto.

Les designaron la tarea de juzgar a López a los vocales Wendy Kassar, Alfonso Zóttoli y Stella Marys Arce. Si la fiscala de Cámara Marta Jerez de Rivadeneira y la defensa del imputado no se oponen, ese tribunal comenzará a analizar el caso y podrían llegar a una sentencia antes de fin de año.

Lo delató otro gendarme

El hermano de la víctima relató que, tras la muerte de su hermana, nadie dudó de la versión de López, quien continuó viviendo con la familia Torrejón Haros. Agregó que, casi dos años después, el gendarme se llevó a su hijo de vacaciones con la promesa de volver a los 15 días. “Pasaron las semanas y no dio más señales de vida. Después nos enteramos de que le habían dado el pase a Formosa y no nos había dicho nada”, contó el hombre.

Cuando la madre de la víctima, desesperada por no saber de su nieto, se comunicó con otros gendarmes que conocían a López, estos le dijeron que la muerte de Myriam no había sido accidental y le sugirieron que investigara. Entonces la familia se presentó en tribunales y comenzó una larga lucha por justicia, que pronto cumplirá 20 años.

En cuanto al hijo de la víctima, que ya es mayor de edad, su familia materna no volvió a verlo. Torrejón contó que hace dos años lo habían encontrado por Facebook y que el chico tenía intenciones de ver a su familia de Tucumán, pero que luego se cortó repentinamente la comunicación.