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Ley de interrupción voluntaria del Embarazo

Polémica sobre el derecho a la vida en Uruguay termina con aborto espontáneo

La controversia sobre el derecho a la vida volvió a Uruguay en la última semana después de que una jueza negara a una mujer practicarse un aborto a petición de su expareja y en pos del derecho del nonato, aunque apenas unos días tras el polémico fallo la madre sufrió un aborto natural.

Imagen :Infobae

El abogado de la mujer remitió a la Justicia el pasado miércoles la documentación médica certificada por la mutualista para acreditar que su clienta, de 24 años, sufrió un aborto espontáneo generado, supuestamente, por el estrés de la sentencia.

Además, un día antes el defensor presentó la acreditación médica de que su cliente contaba con una lesión en el útero que no le permitía desarrollar la gestación sin cuidados especiales.

El pasado 23 de febrero, la Justicia uruguaya emitió un falló por el que se ordenó suspender la realización del aborto a una mujer -que apeló la sentencia-, tras un recurso de amparo solicitado por el padre, y pese a regir en el país la conocida como ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

A través de esta ley, que fue aprobada en 2012 bajo la presidencia de José Mujica (2010-2015), el aborto en el país está despenalizado si se realiza dentro de las 12 primeras semanas de gestación y bajo los procedimientos marcados por las autoridades sanitarias.

La magistrada apeló en su sentencia al derecho a la vida del embrión a petición del progenitor y se fundamentó en el Código de Familia del país para establecer un abogado para él, de igual manera que se asigna a los menores ya nacidos en los casos pertinentes.

La decisión de la jueza desencadenó la respuesta de más de una quincena de colectivos feministas en el país, que consideraron la intervención como “inédita” y un “abuso de autoridad” que la jueza cometió de acuerdo a sus convicciones personales, según dijo a Efe la directora de la ONG feminista Mujer y Salud en Uruguay (MYSU), Lilián Abracinskas.

Asimismo, la integrante de la organización Cotidiano Mujer Lilián Celiberti criticó el hecho de que la magistrada no desestimara la petición del progenitor teniendo en cuenta que ya no existía una relación de pareja y tampoco había acuerdo para tener un hijo, aseverando que “las mujeres no son un recipiente del bebé de otro”.

Por el contrario, colectivos provida uruguayos como la organización “Movidos por la vida” celebró en sus perfiles de redes sociales la decisión de la magistrada señalando que se trató de “un paso fundamental en el camino de justicia e igualdad de derechos y obligaciones entre padres y madres para con sus hijos”.

Más concretamente, calificaron la sentencia como “un hito y antecedente trascendental para la protección del Derecho Humano a la vida de los niños por nacer”.

La Asociación de Magistrados y el Colegio de Abogados de Uruguay también respaldaron con un comunicado la actuación de la jueza alegando que “todas las instituciones gubernamentales y de otra índole respetarán y acatarán la independencia de la judicatura” y que los fallos judiciales “deben cumplirse”.

El mismo presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, abogó por respetar “las concepciones del mundo” de cada uno de los jueces del Uruguay, “mas allá de la posibilidad de discrepar con los fallos concretos”.

Hasta el momento de la pérdida natural del embarazo, el expendiente de la sentencia de la jueza aún no se había enviado al Tribunal de Apelaciones de familia del primer turno en Montevideo, y la preocupación de los diferentes sectores implicados residía en que los tiempos del proceso impidieran, finalmente, el aborto de la mujer.

Asimismo, se temía que se llegara a incurrir en perjuicio para la afectada puesto que, según los colectivos feministas, el proceso “entorpecía” el funcionamiento del sistema de salud e incluso podría considerarse “omisión de asistencia”.

Tras este desenlace, fuentes judiciales apuntan a que la polémica se podría reiniciar, dependiendo de si se admite la acción de inconstitucionalidad de la ley sobre interrupción del embarazo enviada por el padre, por sentirse afectado directamente, una cuestión que las mismas voces señalan que habría que analizarse debido a pérdida del embarazo.

Sin embargo, la mujer que tuvo el aborto dijo a un medio argentino que aunque la Corte Suprema diga que el caso está cerrado ella va “a ir con todo contra la jueza” porque una decisión como la que tomó puede “destrozar” a una persona.