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Doble femicidio

Pidieron prisión perpetua para un hombre acusado de asesinar a su ex pareja y a la hija de ella

Fue ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº16. La Fiscalía consideró que se trató de un homicidio cuadruplemente agravado: por relación de pareja, por alevosía, por haber mediado violencia de género y por haber sido cometido con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que mantiene o ha mantenido una relación.

Imagen : El País

El titular de la Fiscalía General Nº16 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales Fernando Fiszer solicitó que se condene a prisión perpetua a un hombre de 43 años acusado de matar  a su pareja y a la hija de ésta dentro de la casa que compartían en el barrio de Villa Lugano. El hecho sucedió en julio del año pasado.

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº16, el fiscal acusó a Rolando Javier Choque, de 43 años, por el delito de “homicidio cuadruplemente agravado por haber ocurrido en una relación de pareja; por haber mediado alevosía; por haber constituido un femicidio; y por haber tenido como propósito causar sufrimiento a la persona con la que mantuvo una relación de pareja”.

De acuerdo a lo expuesto en el alegato, Choque mató a Isabel Tapia y a su hija Jazmín dentro del departamento en el que vivían entre las seis y las doce del jueves 7 de julio.

Durante el juicio, hubo varios testimonios que describían la relación conflictiva que llevaban la víctima y el acusado los últimos meses. La sobrina de Isabel, que vivía también en el departamento, relató las peleas frecuentes y la prohibición que tenía Choque de tomar alcohol dentro de la casa, ya que era uno de los puntos de discusión. También, contó que la relación estaba disuelta desde hacía tiempo y que su tía dormía en la misma habitación que ella con la nena.

La joven era la primera en retirarse del hogar, cerca de las cuatro de la mañana, y regresaba alrededor de las 14. Aquel jueves no pudo ingresar ya que estaba puesta la llave en la cerradura del lado de adentro. Llamó al hermano de Isabel quién finalmente pudo entrar, descubrió los cadáveres y llamó al 911. El primer policía que llegó al lugar descubrió al acusado en el cuarto con el cuello cortado, por lo que se lo trasladó inmediatamente a un hospital.

Otros testimonios que recalcó el fiscal en su exposición fueron los de la profesora de folklore y el de una compañera de  danza que realizaban las dos víctimas. Ambas testigos estaban al tanto de malestares y enojos e incluso sabían que la mujer quería que Choque se mudara del departamento, lo que había prometido que sucedería después una operación que debía realizarse.

Violencia de género, alevosía y femicidio vinculado

Al momento de calificar los hechos, el fiscal tuvo en cuenta la Convención de Belem do Pará, el debate parlamentario de la ley que incluyó la agravante por femicidio dentro del Código Penal y la ley 26485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. “Había una relación en la cual Choque ejercía actitudes de acecho, como si su pareja fuera su presa”, indicó. Marcó que, ante el pedido de Isabel para que se fuera de la casa, él no solo permaneció sino que se quedó con la habitación más grande, “lo que obligaba a las otras mujeres a hacinarse en el otro cuarto”.

Enumeró las situaciones donde Choque iba a ciertos eventos donde estaba la víctima sólo para observar lo que ella hacía. “Quedaron claras las circunstancias de agresiones previas, las marcas, el ocultamiento de los problemas; ella no tenía por qué soportar que la persigan ni que le revisen el teléfono o que le bloqueen contactos por las conversaciones que tenía”, marcó el fiscal.

Para la fiscalía, el femicidio de Isabel no se produce cuando se genera la discusión en la cocina sino cuando la nena se levanta y su madre va a protegerla. “Más allá del cariño que el acusado le tenía a la niña, su objetivo era matarla porque sabía que era lo que mas le dolía a la mujer”, sostuvo.

Explicó que las lesiones que tiene la mujer en su cuerpo son por haber hecho de “escudo humano” entre el agresor y su hija. “La muerte de Isabel es por proteger a su hija. Las dos estaban indefensas. Una, por enfrentarse a un hombre que tenía conocimiento sobre cuchillos y la otra porque tenía siete años y acababa de despertarse”, resaltó Fiszer.

Afirmó que no existían posbilidad de que alguien las defendiera y que, si bien una vecina escuchó un quejido, nadie iba a intervenir porque la violencia estaba naturalizada por todos dentro del edificio. “Nadie se metía, una de las testigos mencionó que había en el lugar otra pareja con problemas y que estaban acostumbrados a escuchar cosas”, recordó.

Descartó que el hombre estuviera alcoholizado o bajo el período de abstinencia como atenuante o justificación del hecho. “Entendió y sabía lo que estaba haciendo, su problema fue su celopatía”, recalcó y agregó: “está arrepentido porque en su accionar murió su objeto de deseo mientras protegía a su hija, está arrepentido porque ya no la tiene”.

Querella y defensa

El abogado que representa al padre de la nena también solicitó una pena de prisión perpetua y acusó a Choque por el delito de “femicidio cometido con alevosía”. La defensa, por su parte, cuestionó que se tratara de una situación de violencia de género en el marco de una relación de pareja y planteó además la inconstitucionalidad de la prisión perpetua.

A esa solicitud, la fiscalía respondió que la pena se ajusta al hecho imputado y que la perpetua tiene un límite temporal. Le recordó a los jueces Gustavo González Ferrari, Inés Cantisani y Hugo Decaria varios fallos al respecto y luego los magistrados anunciaron que el veredicto será la próxima semana.