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Se habían casado hacía 20 días

Piden sea juzgado por feminicidio al arrojar a su mujer por el balcón

Un fiscal de la Capital Federal pidió que se juzgue por feminicidio a un hombre acusado de haber matado a su esposa al tirarla por el balcón de un hotel en el que se hospedaban en el centro porteño, a sólo 20 días de su casamiento.

Según se informó en fuentes tribunalicias, en caso de que el imputado sea hallado responsable, esta podría ser la primera condena en la Capital Federal por este agravante del homicidio que fue incorporado al Código Penal en 2012, debido al crecimiento de los casos de violencia de género. Según informó la página Fiscales.gov, el acusado es Eduardo Adrián Casaballe Colacho (46), quien ejerció “una violencia polifacética sostenida en el tiempo” sobre su esposa, Mariela, de acuerdo a la investigación del fiscal Lucio Herrera.

El hecho del que se lo acusa ocurrió el 28 de abril pasado, cuando el imputado, su esposa y el hijo de ambos se encontraban en la habitación 41 de un hotel situado en Talcahuano al 300, a dos cuadras del Palacio de Tribunales.

La hipótesis más firme es que el matrimonio, que se había casado por civil 20 días antes, mantuvo una discusión, de acuerdo al testimonio de vecinos que oyeron el llanto del niño y su madre, y después el hombre empujó a su mujer por el balcón.

Para el fiscal, Casaballe Colacho procuró hacer pasar la situación como un suicidio, ya que bajó a la calle al grito de “¿Qué hiciste?”, avisó a la Policía y dio esa versión a los efectivos y amigos que fueron al lugar.

Golpes previos

Sin embargo, los testimonios y otros elementos probatorios recopilados a lo largo de la instrucción hicieron caer la versión del imputado, entre ellos el resultado de la autopsia, que determinó que la mujer tenía una lesión interna en el sector izquierdo del cuello y el mentón que no fue producto de la caída, sumada a la inflamación de la tráquea.

Entonces, lo que se cree es que el hombre le apretó el cuello a su mujer hasta provocarle una inconciencia leve pero no la asfixia y luego la tiró al vacío.

Además, una filmación obtenida de una cámara de seguridad de un comercio contiguo determinó que, al momento de caer, la mujer estaba inconsciente porque no realizó ningún tipo de movimiento de brazos o piernas, que sí hacen las personas instintivamente, incluso en casos de suicidio.

Al momento de calificar el hecho, la Fiscalía y el Programa de Género del Ministerio Público consideraron al delito como “homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra su cónyuge, así como también por haber mediado violencia de género”.

Según los incisos 1 y 11 del artículo 80 del Código Penal, esta figura tiene pena de reclusión o prisión perpetua.

Cuando el juez Fernando Caunedo dictó el procesamiento de Casaballe Colacho, sólo agravó el homicidio por el vínculo, por lo que ahora la fiscalía aguarda que haga lugar a su pedido.

“La utilización de la figura de feminicidio posibilita la visibilización de este tipo de sucesos, no comparables con cualquier homicidio agravado por el vínculo, en tanto la circunstancia de que un hombre mate a una mujer en un contexto de violencia de género, supone que el hombre haya actuado sobre la base de una relación desigual de poder”, explicaron desde el Programa de Género.

La conducta de Casaballe Colacho fue calificada de esa forma en base a los testimonios de los familiares, compañeros de trabajo de la víctima en Buquebús y dos denuncias radicadas por ella misma cuando convivieron en Uruguay, de donde son oriundos.

Lo que surgió es que había violencia verbal, psicológica, económica y física de parte del imputado hacia la víctima, lo que provocó la interrupción temporal de la pareja.