Perú: Yo soy racista, tú eres racista… ¿todos somos racistas?

Por Zoraida Portillo- SEMLAC- CUBA

“Cholo que trabaja = jardinero; chola que trabaja = empleada doméstica; cholo con plata = narco”. De esta cruda manera, la Compañía Peruana de Estudios de Mercados y Opinión Pública (CPI) sintetiza el modo de pensar del limeño promedio en relación con el “cholo”, de acuerdo con los resultados de una encuesta sobre el racismo realizada en Lima.

“Cholo” es un peruanismo que se usa para denigrar racialmente a una persona.

El estudio, titulado “Así pensamos los limeños”, fue realizado en junio pasado entre 500 personas, para evaluar la percepción y actitud de la sociedad respecto a los provincianos que residen en esta ciudad, y no deja lugar a dudas sobre el racismo imperante en la capital de esta nación andina, fenómeno que diversos especialistas ya han advertido en múltiples investigaciones.

“Algunos objetivos eran comprobar si la sociedad limeña mantiene la costumbre de discriminar a los provincianos ‘cholos’; la percepción respecto a los privilegios que tiene un provinciano ‘cholo’ versus los privilegios de un limeño ‘blanco’ y la labor con que los sectores sociales más altos de Lima asocian con un provinciano ‘cholo'”, explicó a un grupo de corresponsales extranjeros Miguel Saavedra, director de CPI.
El veredicto es contundente: el 89 por ciento de los habitantes de Lima siente que vive en una sociedad racista, que discrimina al provinciano ‘cholo’. Esta percepción se incrementa a medida que se desciende en la escala social, así en el sector bajo-inferior o marginal, el porcentaje sube a 91,3 por ciento de los encuestados.

Pero donde realmente quedó explicitado el racismo fue en la respuesta de los encuestados respecto a la actividad con la cual la clase social más alta asocia a un provinciano “cholo”. El 57 por ciento respondió con el servicio doméstico y 23 por ciento con la jardinería. Sólo 1,7 por ciento los relacionó con médicos o abogados.

Además, para 31 por ciento de las personas entrevistadas, si un “cholo” tiene plata significa que es narcotraficante y sólo 2,7 por ciento piensa que se debe a que es muy buen trabajador.

En cuanto a la percepción de si la justicia es igual para un provinciano “cholo” que para un limeño blanco, 74,7 por ciento respondió que no es igual y en este convencimiento no hubo mayor diferencia entre las diversas clases sociales consultadas. Similar porcentaje siente que un provinciano “cholo” no tiene los mismos privilegios que un limeño blanco.

En la única respuesta donde hubo una relativa paridad fue en la percepción de que un empresario “cholo” tiene las mismas posibilidades que uno limeño, pues 50 por ciento opinó que sí y 46,5 por ciento que no.

“Esta respuesta tiene mucho que ver con la emergencia social de la última década”, opinó Luis Rivas, experto en pequeñas y medianas empresas (PYMES). “En los conos (barrios populares ubicados al norte, sur y este de Lima) hay un sentimiento de orgullo entre la gente, que se sabe provinciana, rechazada por la gran urbe y marginada socialmente y que pese a ello ha logrado establecerse en la capital, hacer empresa y posicionar sus productos en el mercado”, dijo a SEMlac.

“Hasta le están dando otro contenido a la palabra “cholo”, como sinónimo del que vino a la capital y triunfó, eso es algo difícil de entender para el limeño de Miraflores (barrio típico de la clase media limeña), por ejemplo, para quien tal denominación sigue siendo sinónimo de provinciano, pobre y marginal”, añadió.