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Violencia machista

Nueve mujeres fueron asesinadas en una semana

Ada Rico, directora del Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano de La Casa del Encuentro, dijo que “la cifra para una semana es impresionante”. El listado comenzó el martes 6 con un asesinato en plena calle.machismo femicidios

Nueve femicidios se registraron en el país durante la última semana, tres de ellos en Mar del Plata, ciudad que concentró el fin de semana a más de 60.000 personas en el Encuentro Nacional de Mujeres que terminó hoy bajo el reclamo #NiUnaMenos, consigna social que pide el cese de la violencia de género.

‘La cifra para una semana es impresionante. Hay una toma de conciencia social, un posicionamiento que repudia y no tolera los femicidios. Quedó demostrado en la masiva marcha nacional #NiUnaMenos del 3 de junio y se profundizó ahora en el encuentro en Mar del Plata, pero a las mujeres las siguen matando’, dijo a Télam, Ada Rico, directora del Observatorio de Femicidios Marisel Zambrano de La Casa del Encuentro.

El trágico listado comenzó el martes 6 de octubre, con el asesinato en la calle de Sandra Elizabeth Costantopulos, crimen que habría sido cometido por su ex pareja Claudio Javier Soto, quien horas después del ataque se suicidó.

Al día siguiente a Daiana Luisa Rodríguez, de 17 años, la balearon en la localidad bonaerense de Carmen de Areco y murió en el hospital. El sospechoso del ataque sería su novio Nicolás Cancino, de 24 años, quien también se mató.

Ese mismo día, en Bariloche, Río Negro, asesinaron por asfixia a María de la Cruz, crimen por el que está detenido como sospechoso Hernán Guillermo Cortés. El jueves 8, en la localidad mendocina de Los Corralitos se encontró el cadáver de Marlene Carruman López, de 18 años, en un pastizal. Las primeras investigaciones difundidas por medios locales hablan de que ella estaría en situación de prostitución y que la justicia investiga a un ‘cliente’ como autor del crimen. A las 24 horas, en Tartagal, Salta, se conoció el femicidio de Silvina Barba, de 23 años. La policía busca al posible autor del hecho, Santino Salas, de 57 años, pareja de la joven, quien estaría prófugo.

El sábado 10 mataron a Rosario del Carmen Salinas en Mar del Plata. Ella había logrado una orden de restricción judicial para que su ex pareja Carlos Ruiz Díaz, no se acercara. La mujer había denunciado maltrato y se había mudado a la casa de su mamá. Allí, fue asesinada. El hombre está detenido. ‘Este femicidio es uno de los tantos que nos muestran que hay que cumplir con la ley de protección integral que tenemos desde 2009. El Estado debe ejecutar, con presupuesto, lo que la ley dice. El hombre tenía prohibido acercarse e igual la mató. La justicia debe pensar otras estrategias para cuidar a las víctimas’, analizó Rico.

Ese mismo día, en la misa ciudad, apuñalaron hasta la muerte a Claudia Sposetti, cuyo cuerpo se encontró luego de 48 horas de búsqueda. Está detenido como principal sospechoso su ex pareja Héctor Daniel Herrera.

Ayer, Julieta Mena, fue asesinada a golpes en Ramos Mejía y su novio Marcos Andrés Mansilla fue detenido luego de estar prófugo.

‘Un vecino de Julieta dijo a los medios que escuchaba el maltrato constante. Pero avisó a la policía cuando escuchó silencio y ese silencio era la muerte de la joven’, resaltó la dirigente de la ONG.

Para la titular del Observatorio de Femicidios, la violencia de género ‘se acrecentó, y también, se visibilizó. Las mujeres se animan a hablar, salen a las calles a decir ¡Basta! Sin duda, esto enfurece a los agresores. Entonces, se deben profundizar las acciones preventivas y de asistencia. Es urgente. Hoy, los violentos siguen matando’.

También son nueve los niños y niñas que quedaron huérfanos esta semana, víctimas colaterales de estos nueve femicidios. Por eso ‘es esencial que el Parlamento debata urgente los proyectos que presentamos para quitar la patria potestad -responsabilidad parental en el nuevo Código Civil- a los femicidas y la asistencia económica inmediata para estos niños, lo que llamamos Ley Brisa’, agregó Ada Rico.

¿Por qué matamos?

1) ¿Por qué matamos los varones a mujeres, a un ritmo pavoroso en Argentina de 1.808 en siete años? Porque las consideramos de nuestra propiedad. Nuestras y de nadie más. Como cosas, objetos, mercancías. No hay pasión en esos crímenes y mucho menos amor. No hay justificación en los celos, ni en las infidelidades, tampoco en presuntas razones que se reducen en el concepto de “malas mujeres”. Matamos porque aprendimos que estamos arriba, nunca al costado de ellas. Porque no logramos reflexionar sobre nuestros privilegios de género. Porque nos criaron con mandatos machistas y tenemos que imponernos, ser superiores, siempre. Porque tenemos miedo a la igualdad de derechos.

2) Ahí anduvieron, más de 60.000 mujeres, reunidas en el Encuentro Nacional de las Mujeres de Mar del Plata. Se juntan, cada año desde hace tres décadas, para empoderarse. Ganar espacios, sacarnos de sus cuerpos (cuando pagamos por sexo, por ejemplo, o también cuando les prohibimos abortar libremente mientras alimentamos el hipócrita negocio ilegal exclusivo de familias con recursos). Se juntan, aún cuando sólo se informa sobre los “incidentes”, para aprender colectivamente, entender su realidad, compartir experiencias y buscar soluciones que construyan una sociedad más equilibrada, solidaria, respetuosa, sin prejuicios, ni violencias.

3) Claro que hablaron de femicidios las mujeres en su encuentro. Y salieron a marchar por las calles cantando, bailando, gritando que no las matemos más. Al odio asesino responden con firmeza y alegría.

4) Y ya están pensando en otro Ni una menos. Y piensan en las hijas e hijos de las mujeres asesinadas, que el Estado abandona, entonces van por una ley que los proteja económicamente y les brinde cobertura de salud. Quieren que los femicidas no tengan la potestad de los hijos, como ocurre actualmente. Exigen penas acordes con esas vidas que arrebataron, por considerarlas suyas. En fin, quieren erradicar las violencias machistas, en todas sus formas, física, económica, psicológica, etcétera.

5) El año próximo irán a Rosario. Serán decenas de miles, viajando en aviones, autos, motos, a dedo, caminando o como sea. ¿Saben por qué? Porque están hartas de esta sociedad violenta, desigual y patriarcal. Y ese hartazgo debería ser, para nosotros, los varones, un modo de comenzar a reconstruirnos.

 

Imagen : puertae.blogspot.com