Mujeres indígenas mantendrán un histórico encuentro por sus derechos

Las mujeres indígenas líderes y portavoces de las cinco familias lingüísticas de Paraguay se reunirán por vez primera en su historia en un encuentro de reflexión y trabajo, en el que se expondrán los principales problemas que les aquejan y se adoptará un plan de acción para afrontarlos.

El Primer Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas en el Paraguay, que se celebrará en Asunción entre el 30 de julio y el 1 de agosto, reunirá a 120 representantes paraguayas, quienes, junto a ponentes de otros países suramericanos, debatirán sobre la discriminación que sufre el colectivo.

“El objetivo es analizar y dialogar sobre los problemas que afectan a los indígenas en Paraguay desde lo que les ocurre a las mujeres. Buscamos elaborar líneas de acción y un programa estratégico para mejorar nuestra situación”, dijo a Efe Tina Alvarenga, de la Articulación de Mujeres Indígenas del Paraguay.

Durante tres días, las conferencias y los talleres organizados en el Seminario Metropolitano de Asunción abordarán los principales problemas que afectan a las indígenas paraguayas que, según Alvarenga, son víctimas de una doble discriminación: dentro y fuera de sus comunidades.

“Es algo que se ve en las comunidades indígenas que se han formado en los cinturones de pobreza de las grandes ciudades como Asunción. La falta de capacidad de adaptación al sistema consumista conlleva problemas como alcoholismo y drogadicción que acaba en una violencia de género”, observó.

De acuerdo con Alvarenga, a esa lacra ligada a la urbanización, que además ocasiona una pérdida de identidad cultural, se suma la discriminación y desigualdad de oportunidades que padece el conjunto de las familias indígenas paraguayas, tanto mujeres como hombres.

“Hay una falta de acceso a la educación y se ve en este dato. El promedio de asistencia escolar a nivel nacional es de 8 años, mientras que para los indígenas es de dos años y medio, lo que significa analfabetismo”, explicó.

La ausencia de educación, ligada a la discriminación, influye también en la falta de oportunidades en los puestos públicos para las mujeres indígenas. Así, según Alvarenga, en todo Paraguay solamente hay cinco mujeres indígenas que ejerzan de concejales, tres de las cuales participarán en el encuentro.

Alvarenga destacó también que la pobreza es uno de los principales males que aquejan a los pueblos indígenas paraguayos, que se reparten en cinco familias lingüísticas: guaraní, mataco-mataguayo, zamuco, lengua-maskoy y guaicurú.

Del total de 116.000 nativos censados este año, un 76 % viven en situación de pobreza extrema, según datos del Instituto Nacional del Indígena (INDI).

“No fuimos pobres, sino empobrecidos”, dijo Alvarenga, quien hizo hincapié en el racismo latente en la sociedad paraguaya hacia los indígenas.

“Más allá de la discriminación, hay racismo, que tiene que ver con cierto etnocentrismo, ya que al paraguayo le cuesta admitir que también tiene raíces indígenas”, señaló.

Sin embargo, Alvarenga recalcó que el hecho de que se celebre el encuentro y que esté organizado por mujeres constituye un hito en sí mismo.

“Es un logro porque comenzamos a ser protagonistas de nuestro propio proceso. Estamos comenzando a escribir nuestra propia historia y por tanto a ser dueños de nuestro propio destino”, indicó.

Del encuentro saldrá la Declaración de Asunción, que recogerá un programa de acción estratégico encaminado a fortalecer los espacios que corresponden legítimamente a la mujer indígena.

De otros países está prevista la asistencia del ecuatoriano Roberto Alulina como representante del Fondo Indígena, de Eva Gamboa, coordinadora para América del Sur del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de América, y de miembros de la asociación paraguaya Kuña Guaraní Aty.