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Córdoba

“Me formé en una universidad muy buena y gratuita”

Gabriela González, científica egresada de la UNC, lideró el proyecto para el descubrimiento de las ondas gravitacionales.gabriela_gonzalez_1

Fue la voz que presentó el último gran cimbronazo de la ciencia. Lideró el proyecto que logró medir las ondas gravitacionales a las que refería Albert Einstein en la Teoría de la Relatividad.

Desde el observatorio de ondas LIGO (Laser Interferometer Gravitational – wave Observatory), la doctora Gabriela González recorrió los medios de comunicación del mundo describiendo, en inglés pero con entusiasmo argentino, el hallazgo.

Antes, mucho antes en los relativos tiempos del conocimiento, pasó por las aulas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). En el marco de una democracia en pañales, fue parte del primer centro de estudiantes post dictadura del viejo IMAF.

Este miércoles, en diálogo con Radio Universidad, se ocupó de remarcar la importancia de ese pasado. “La educación que tuve en la UNC fue fundamental para entender cómo interactuar con la gente, cómo discutir ideas, cómo hacerme preguntas y cómo contestar” refirió.

No dudó en afirmar que, al rendir su doctorado en Estados Unidos y comparar la formación con sus colegas de todo el mundo, “tenía una ventaja por ser argentina y haberme formado en una universidad muy buena y gratuita”.

Al respecto, trazó un paralelismo más amplio: “Ese centro de estudiantes de 1983 era un grupo en el que no queríamos hacer diferencias ideológicas, sólo trabajar en conjunto. Y eso es lo que hago ahora, en la ciencia”.

La investigadora no dudó en calificar a la ciencia como “maravillosa”, aunque con mucha humildad, marcó que su palabra no valía mucho “porque es lo que siempre quise hacer”. A título personal expresó: “Yo estudié física porque creí que ella explicaba todo. Ahora sé que hacer física se trata de hacer preguntas, no explicar cómo funciona. De abrir la mente para preguntarse cómo funciona todo”.

 

Un derecho

Compañero de estudio de González y de aquellos inicios en la política universitaria fue el actual rector Francisco Tamarit, quien también participó de la entrevista.

“Es muy doloroso que se degrade a la educación pública argentina. Para nosotros es un derecho y un bien común; y cuando en el mundo se discute si la educación universitaria debe ser un servicio, en la UNC estamos convencidos que no es así” señaló el también doctor.

“Cuando hablo con gente que tiene poder de decisión, pido que sigan imaginando a la universidad como un actor de referencia, una consultora privilegiada y generosa que ayuda a los estados”, subrayó.

También aprovechó para cuestionar diversos índices que, a modos de ranking, miden a las instituciones universitarias del mundo: “No reflejan la realidad de la problemática social del medio. Está pensado para la sociedad anglosajona, donde las familias hacen inversiones de dinero para sostener el estudio de sus hijos. Sos índices que no están hechos para nosotros, no nos miran”.

 

Einstein, la Relatividad y el GPS

El marco investigativo es el de la corroboración, cien años después, de la medición de las ondas gravitacionales de las que habló Einstein en la Teoría de la Relatividad. González dice que fue “imaginando de a poco este sueño”. Desde el inicio del presente proyecto tuvo la idea fija de llegar al descubrimiento pero “nunca me imaginé estar al frente, contándoselo al mundo”. Casi en el mismo momento, afirma que en la investigación trabajaron alrededor de mil personas durante 40 años (“yo 25” asevera) pero que entre los participantes “no se habla” de la posibilidad del Premio Nobel de Física.

Definir con precisión qué son las ondas gravitacionales no resulta sencillo. En sus palabras, todo parece menos complejo. “Las masas no se atraen por la fuerza de gravedad, sino que todas las masas, incluidos los cuerpos humanos, deforman el espacio-tiempo a su alrededor. Eso es lo que ven las otras masas y hace que se muevan. Se genera un espacio-tiempo dinámico, como arrugado, con masas que se mueven y lo arrugan más. Entonces, cuando me muevo produzco deformaciones que viajan por todo el universo. Esas son las ondas gravitacionales, que sabíamos existían pero nunca las habíamos medido en la tierra. Es una predicción bastante simple de una teoría muy compleja”, narró.

El momento se produjo con el choque de dos agujeros negros que, viajando a la velocidad de la luz, se transformaron en uno solo. “Hacía falta algún evento de ese tipo, con masas muy grandes y compactas moviéndose muy rápido. Porque esas ondas son tan pequeñas que siempre fueron difíciles de medir aún con la tecnología de estos tiempos”, afirmó.

El cambio de paradigma generado traerá modificaciones al campo del saber. No obstante, rubrica que resulta muy dificíl precisar de manera exacta qué pueda suceder de aquí en adelante.

“Aún para los científicos, el futuro es muy difícil de predecir. No tengo tanta imaginación para decir en qué se va a poder usar la tecnología que desarrollamos. Pero Einstein tampoco. Su teoría era bellísima, pero muy matemática y por lo tanto era muy difícil encontrar maneras de comprobarla con experimentos. Sin embargo ahora, 70 años después el GPS no sería posible sin usar la Teoría de la Relatividad. Einstein no se lo imaginaba”, ejemplificó.

 

En la UNC. Emociones y recuerdos se filtraron durante la entrevista . Mucho de lo cual se recreará en la próxima visita de González a su tierra natal.

“Estoy emocionada y orgullosa de ser cordobesa, argentina, y estar en Radio Universidad hablando con amigos. Es un momento muy lindo”, expresó la científica que, a miles de kilómetros de distancia, en una lengua extranjera, dio a conocer a millones de personas el resultado de un trabajo que le llevó casi media vida.

Acto seguido, no dudó en aceptar la invitación del rector para contar, en un auditorio de su UNC, en qué consiste el novedoso descubrimiento.

 

Imagen : cba24n