Noticias Destacadas

Más desafíos para el periodismo en la sociedad de la información y del conocimiento

Los medios y la lucha por el poder de la representación

¿Qué podemos decir del rol del periodismo y de las mujeres periodistas en la sociedad de la información y del conocimiento en la que comenzamos a estar inmersos, con todas sus exigencias y desafíos?¿Qué se espera de nuestra profesión cuando se habla de periodismo social y de la posibilidad de que para el 2010 el 75% de la información que circule por Internet será producida por la gente, con notas, fotos , videos y audios de buena calidad?¿Qué desafíos enfrentamos cuando sabemos que cada artículo que escribimos puede ser ampliamente discutido, criticado observado y mejorado por el foro de lectores que sigue la información paso a paso en línea y cuyos participantes no tienen ningún problema en hacernos saber lo que piensan sobre el tema, sobre nuestro profesionalismo, sobre nuestra manera de redactar o dar a conocer la información?

El periodismo profesional sabe bien que puede erigirse como formador de opinión, pero también sabe que el reinado puede ser bien corto y que nada hay más viejo que un diario de ayer, salvo que nuestro aporte a la construcción de información y conocimiento sea sustancial, pensado y analizado, bien sustentado en fuentes confiables y verificables, y refrendado, además, por una ética profesional que haga que nuestros artículos, audios y videos sigan siendo consultados más allá de nuestro control ¿ Estamos dispuestos a tanto? Estamos preparados para estos nuevos espacios?

Si miramos atrás, en estos 200 años de vida independiente como país, encontramos que el periodismo nacional cumplió un rol interesante acompañando procesos de lucha y construcción, denunciando atropellos y violaciones a los derechos humanos, aportando desde la oposición y desde el oficialismo, a una idea de país, de ciudadanía, de pertenencia, y a una visión crítica y bastante inconformista de nosotros mismos. No son muchas las mujeres que participaron en esta profesión, y recién podemos hablar de una presencia fuerte de mujeres periodistas en todos los medios a partir de la creación de las carreras de periodismo y comunicación social en la década del ´80, con la recuperación de la democracia.

Pienso de todas maneras, que es bueno hacer una suerte de balance y ver de qué manera esta presencia de mujeres en las redacciones, en la producción de la información radial y televisiva, en la conducción de programas ante los micrófonos y las cámaras y toda la actividad en el ciberespacio o la blogósfera han contribuido o no a una mayor igualdad de oportunidades y equidad en la participación en la vida social, política, cultural y económica de nuestro país y a un avance y reconocimiento de los derechos de las mujeres como ciudadanas plenas, al igual que los hombres.

¿Qué refleja el tratamiento de la información?

En el Monitoreo Global de Medios que se realiza cada cinco años desde 1995, encontramos una serie de datos sumamente significativos, que si bien nos muestran un panorama mundial, las cifras y reflexiones pueden aplicarse sin mayores cambios en nuestro país(1)

Las mujeres están drásticamente sub- representadas en las noticias. Sólo el 21% de los temas de noticias- las personas que son entrevistadas o sobre quienes las noticias versan- son mujeres. Por cada mujer que aparece en las noticias, hay cinco hombres.

Los puntos de vista de las mujeres sobre los temas que dominan las agendas informativas rara vez son escuchados. Incluso en temas que afectan a las mujeres de manera profunda, como la violencia de género, prevalece la voz masculina (64% de los sujetos noticiosos).

Cuando las mujeres son noticia, lo son principalmente, como ?estrellas? ( celebridades, realeza) o como personas ? comunes?.Las mujeres no son noticia como figuras de autoridad, sino como celebridades (42%), realeza (33%) o como ? personas comunes?. Las mujeres como objeto de noticia exceden a los hombres sólo en dos categorías ocupacionales : ama de casa ( 75%) y estudiante ( 51%).

Como protagonistas de noticias, las mujeres están subrepresentadas en categorías profesionales tales como abogadas (18%), empresarias (12%) o políticas ( 12%), cuando en realidad la proporción de mujeres en estas ocupaciones es más alta.

Como autoridades y expertas, las mujeres rara vez conforman las noticias. La opinión especializada en las noticias es abrumadoramente, masculina.

Para las mujeres, la edad resulta determinante para su parición en las noticias. Casi la mitad ( 49%) de los hombres que son temas de noticia tienen 50 años o más, mientras que las mujeres mayores, son casi invisibles.

Las mujeres son representadas como víctimas el doble que los hombres: las noticias muestran en forma desproporcionada a las mujeres en sucesos que afectan en realidad a ambos sexos, como accidentes, crímenes y guerras. Temas que involucran específicamente a mujeres, como violencia sexual, violencia doméstica y la práctica cultural, reciben poca cobertura.

Las mujeres que son contenido de noticias suelen ser identificadas, el triple de veces que los hombres, por su condición familiar, como esposa, hija o madre. Es raro que aun hombre se lo trate como marido, hijo o padre. Incluso cuando ocupan cargos de autoridad como voceras o expertas, las mujeres no escapan a esta identificación con la familia.

Suelen aparecer más mujeres ( 23%) que hombres (16%) en las fotografías. Tanto en las crónicas policiales de hechos violentos o de desastres se utilizan imágenes de mujeres para lograr un efecto dramático. En periódicos y televisión, el cuerpo femenino es utilizado para cautivar.

Se ha producido un incremento sostenido del porcentaje de noticias informadas por mujeres- de un 28% en 1995 a un 31 % en 200 y 37% en 2005.Las periodistas han ganado más terreno en radio y televisión que en los periódicos. La prensa se ha quedado lejos de los medios de comunicación electrónicos con sólo un 29% de informes producidos por corresponsales mujeres en el año 2005.

En la televisión, las mujeres profesionales de los medios de comunicación desaparecen de la pantalla a medida que envejecen. Las mujeres de hasta 34 años son mayoría en su papel tanto de presentadoras de noticias como de periodistas. Pero a la edad de 50, son sólo el 17% del total de periodistas y el 7% del total de presentadoras.

Existe un predominio de periodistas mujeres en sólo dos temas: el informe meteorológico en televisión y radio (52%) y notas sobre pobreza, vivienda y bienestar ( 51%). Las noticias deportivas son las menos presentadas por mujeres, con sólo un 21% de periodistas mujeres.

Por lo general, los llamados temas ?duros? o ?serios?, como política y gobierno, son tratados mayormente por hombres. Las mujeres periodistas suelen trabajar en mayor proporción ( 40%) en los llamados temas ? flexibles? o ? suaves?, como temas sociales, arte o entretenimiento.

Hay más mujeres protagonistas de noticias en los informes elaborados por periodistas mujeres ( 25%) que en los elaborados por hombres (205)

Las crónicas noticiosas que tienden a reforzar los estereotipos de género duplican (6%) a las que las desafían (3%). Tres temas contribuyen a reforzar los estereotipos de género: las noticias sobre celebridades ( 16%), deportes (12%) y artes y entretenimiento ( 11%).

Las noticias sobre (des) igualdad de género son casi inexistentes. Sólo el 4% de las noticias destacan problemáticas de igualdad, y se concentran en áreas como derechos humanos, relaciones familiares y activismo femenino, temas que resultan escasamente visibles en el panorama general. Las informaciones con una perspectiva de igualdad de género están ausentes casi por completo de los grandes temas noticiosos, como la política (3%) y la economía (1%).

Las periodistas mujeres elaboran proporcionalmente más noticias sobre igualdad de géneros que los hombres.

Muchos informes usan un lenguaje e imágenes que refuerzan los estereotipos de género de manera sutil. Estos informes suelen contener supuestos no expresos acerca de los roles de hombres y mujeres, ocultos en la elección de lenguaje e imágenes y en el énfasis depositado en determinados aspectos de la experiencia masculina o femenina.

Los informes periodísticos suelen desaprovechar la oportunidad de analizar temas en forma tal que diferencie a mujeres y hombres en el impacto de los hechos, de las decisiones políticas, Etc. Todavía hay pocas notas escritas con sensibilidad de género.

Por un periodismo con visión de género

Con todas estas cuestiones en mente,, un grupo de unas 60 periodistas de todo el país, mujeres y hombres, nos reunimos en 2006 , y luego de trabajar juntos y discutir bastante, decidimos crear la Red PAR (Periodistas de Argentina en Red por una comunicación no Sexista), www.periodistasdegenero.ning.com) con el firme propósito de comenzar a trabajar todos estos temas desde nuestro lugar de trabajo,ya fueran redacciones, radios, TV o sitios web o blogs.

Reconocemos que no se trata de una tarea sencilla, que hay muchos escollos en el camino ( a veces nuestros propios editores o editoras o coordinadores/as de producción etc) pero que sí podemos comenzar a aportar para el cambio en el tratamiento de la información desde nuestro lugar, ya algo es.

En este tiempo Hemos trabajado compartiendo opiniones y colaborando en la redacción de información y también actuamos con firmeza cuando fue necesario, cuando ocurrió con motivo de la publicación del ? Test Tysson? en una revista dirigida principalmente a hombres, donde se pretendía armar un ? entretenimiento? en torno a la violencia física, psicológica y verbal contra las mujeres. También intervinimos en acciones solidarias e hicimos llegar nuestra opinión ante el tratamiento o discusión de medidas de gobierno o de legislación.

Nos pareció importante embarcarnos en la tarea de producir un Decálogo para el tratamiento periodístico de la violencia contra las mujeres y lo hicimos con plena conciencia de que debíamos aportar también, reflexión y análisis y construir conocimiento sobre el tema. Podríamos habernos quedado nada más que con 10 puntos interesantes a tener en cuenta cuando nos toca cubrir un hecho de esta índole, pero el trabajo se hizo a conciencia, investigando, documentando, brindando a los compañeros/as periodistas, referencias sustanciales para optar por otro lenguaje, otras imágenes, en el tratamiento de este tipo de noticias. Es bueno aportar con otras perspectivas que promuevan cambios reales en la construcción de esta sociedad de la información y del conocimiento.

Creo que en este sentido, También desde el periodismo y la comunicación social tenemos que hacer aportes a las políticas públicas, pensando en afianzar la democracia y el ejercicio de la ciudadanía con equidad para todos y todas. Como vemos en las conclusiones del Monitoreo Global que mencioné, es con imágenes, audios, artículos, lenguaje, gestos y actitudes que también se construye igualdad o se discrimina y se atropella la dignidad y los derechos de las personas.

En este momento, todos los países latinoamericanos, están trabajando un plan conjunto sobre sociedad de la información coordinados por CEPAL ( Comisión Económica para América Latina, en el ámbito de la ONU )Las organizaciones de la sociedad civil que han intervenido hasta el momento en la discusión de este plan lograron, entre otras cosas, que las cuestiones de género en la sociedad de la información también sean consideradas.

La construcción de esta sociedad de la información y del conocimiento debe estar centrada en las personas y no librada a una mirada puramente tecnocrática, que considere que la tecnología es ?neutra? cuando bien sabemos que está cruzada por cuestiones políticas, sociales, económicas y culturales. Creo que tenemos claro que la brecha entre los ? info- ricos? y los ? info-pobres?, como se denominan en muchos informes internacionales a los ricos y a los pobres en información, no nació recién con la llegada de las computadoras, los celulares e Internet. Esta brecha responde a otras brechas pre- existentes que conviven con nosotros y nos lastiman desde épocas coloniales.

(?.) Como periodistas y comunicadores/as sociales sabemos por experiencia que disponemos de información, conocimientos y medios de comunicación en una escala que no pudo siquiera soñar la humanidad en el pasado, pero también estamos conscientes de que la exclusión del acceso a estos bienes y conocimientos de un porcentaje importante de la población sigue siendo una limitación fundamental para el desarrollo equitativo de nuestras sociedades (3)

Par los más pobres, en especial para las mujeres pobres, la sociedad de la información potencialmente, significa muchas cosas: el acceso a recursos intangibles como la información, nuevos espacios par la interacción en redes y la solidaridad, plataformas nuevas para expresarse, vínculos que permiten beneficiarse del desarrollo, acceso a servicios públicos, nuevas posibilidades para sus emprendimientos y nuevas oportunidades de mercados y de trabajo.

Los derechos a la salud, a la educación y a la información adquieren nuevos significados, cuando la conectividad a las redes de información y comunicación y sus contenidos se plantean dentro de modelos de interés público o de bienes públicos, y en marcos de políticas que favorecen la participación de la comunidad ( con un sentido de transformación en las relaciones de género) o en el compromiso de inversiones en recursos pensados para el bien común.

Les dejos a Uds elaborar una respuesta a mi pregunta inicial. Hay muchas exigencias y muchos desafíos. Pero no hay lugar par hacernos los distraídos. Que el trabajo por la construcción de una sociedad de la información y el conocimiento sin brechas ni exclusiones, pueda dar sus frutos.

Bibliografía

Resultados del Monitoreo Mundial de Medios 2005.Asociación Mundial par la comunicación Cristiana. www.whomakesthenews.org.

21 Puntos básicos por el derecho a la comunicación.www.coalición.org.ar

Declaración de la Sociedad Civil. Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información , Ginebra 2003.

*Programa de apoyo a las Redes de mujeres.

Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (PARM APC)

Las Mujeres y el Bicentenario coordinado por María Silvia Varg, 1ª edic., Salta, Mundo Gráfico, Salta Editorial 2010

IMAGEN: blogs.clarin.com