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SOMALIA

Los enfrentamientos generaron 63 mil nuevos desplazamientos en lo que va del año

Mientras la lucha armada en las áreas centrales de Somalia crece, el número de víctimas y los desplazamientos de civiles continúan en aumento. Desde comienzos de 2010, al menos 63,000 personas
tuvieron que abandonar sus casas en busca de condiciones de vida más propicias y se sumaron, de esa manera, a los miles de desplazados y refugiados que Somalia genera año a año.

El recrudecimiento de los enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y las milicias Al-Shabaab, ala militar de la Unión de Cortes Islámicas, y Hisb-ul-Islam siguen siendo usuales en Mogadiscio, la capital del
país. Según fuentes locales, estas contiendas generaron, en la última semana, la muerte de al menos 10 personas, entre las que había niños, y más de 14,000 personas ya huyeron de la ciudad.

Pero hay más: en la ciudad de Belet Wayne, ubicada en el centro del país africano, los enfrentamientos entre Alu Sunna Wal Jammay y Hisb-ul-Islam ocasionaron la muerte de 30 personas y heridas a otras 50.

En los alrededores de la ciudad han tenido que asentarse alrededor de 11,900 personas, que se encuentran, en su mayoría, en pésimas condiciones sanitarias. La región de Hiraan, en el límite con
Etiopía, alberga a su vez a cerca de 50 mil desplazados internos. En Dhuusamarreeb, región de Galgaduud, los números de desplazamientos también suben: se calcula que son alrededor de 28,800 los
asentados que necesitan de manera urgente cobijo, alimento, agua y asistencia médica.

Sin embargo, la situación de extrema inseguridad en la zona -donde 150 personas fueron asesinadas y otras 80 fueron heridas en los últimos meses- hace que se vuelva muy difícil acceder y brindar asistencia.

El ACNUR continúa en contacto con su agencia implementadora en la zona en pos de encontrar la manera más viable de prestar auxilio a quienes están abandonando sus hogares.

Somalia, minada por los constantes enfrentamientos entre los gobiernos y las milicias islamistas, sigue albergando una de las mayores crisis humanitarias del mundo, con un millón y medio de desplazados
internos y más de 560,000 nacionales refugiados en países vecinos: Kenia (309,000), Yemen (163,000) y Etiopía (59,000). Actualmente, el país está dividido en regiones autodeclaradas autónomas y los intentos
del gobierno Federal de Transición (GFT) por tomar el control e imponerse frente a las milicias siguen siendo vanos.