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8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Las trabajadoras con las manos doblemente atadas

Decimos doblemente atadas porque las viejas recetas, endeudamiento y reformas laborales, vuelven a regir nuestras condiciones de vida, por lo tanto, continúa la relación clase-género, denunciadas cotidianamente por las trabajadoras.

Ante la ofensiva del gran capital, a través de sus voceros misóginos y racistas, las mujeres, nos hacemos oír nuevamente en las calles, por varias reivindicaciones, desde poder decidir sobre nuestros propios cuerpos, garantizando la vida y a la vez exigiendo  una vida digna a través de trabajos genuinos, educación y salud, sin violencia y sin discriminación laboral, para nosotras y el conjunto de la población.

Todos los días decimos NI UNA MENOS y sin embargo, todos los días la violencia de sus parejas, deja una más sin vida.

También nos ponen como modelo los países desarrollados, siendo éstos denunciados el domingo el domingo 22 de enero del corriente en la Marcha de las Mujeres.

Con emoción leemos el discurso de Angela Davis[1] en Washington, protagonista de las Panteras Negras en la década de 1960, quien entre otros conceptos denunció la resistencia contra los que lucran con las hipotecas multimillonarias, con la sanidad privada, los ataques a  musulmanes, inmigrantes, discapacitados y la violencia estatal perpetrada por la policía y a través del complejo industrial penitenciario, como la que se ejerce a las mujeres,  especialmente a las trans de color. También exigiendo libertad y justicia para Palestina y liberación de presos.[2]

En los próximos meses y años, seremos convocados para intensificar demandas de justicia social y ser más radicales en nuestra defensa de poblaciones vulnerables. Será mejor que tengan cuidado los que aún defienden la supremacía del heteropariacado blanco. (…)

 

Cuando conmemoramos el 8 de marzo – Día Internacional de las trabajadoras  es  inevitable referirnos a sus orígenes y relacionarlo con la actualidad.

Hacemos referencia a aquel 8 de marzo de 1908[3], al hecho ocurrido en la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, donde las obreras solicitaban jornada laboral de diez horas, descanso dominical e igual salario por igual trabajo. La respuesta al reclamo fue el incendio en la fábrica y la muerte de las 129 obreras.
Foto: Estados Unidos, Derechos laborales, Represión – Estado en quedó la fábrica Cot-ton Textile Factory de Nueva York en 1908, luego del incendio (realizado por la patronal)
En 1910 durante la Segunda Conferencia de Mujeres socialistas, llevada a cabo en Copenhague, Dinamarca, se aceptó la propuesta realizada por la dirigente alemana Clara Zetkin, para conmemorar ese día como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

La división en clases sociales[4] se expresó, asimismo en el movimiento feminista:  “Igualdad de derechos”, clamaban las mujeres pertenecientes a la burguesía, en cambio la primera consigna de las obreras fue: “Derecho al trabajo”. Desde los años 1850, las obreras lucharon por las reivindicaciones siguientes:
1. Acceso a los sindicatos en las mismas condiciones que los colegas masculinos.
2. A trabajo igual, salario igual.
3. Protección del trabajo femenino (esta reivindicación apareció a finales del siglo XIX
4. Protección general de la maternidad.
En “Los fundamentos sociales de la cuestión femenina”, Alejandra Kollontay, se refiere sobre la igualdad política: “Las feministas buscan la igualdad en el marco de la sociedad de clases existente, de ninguna manera atacan la base de esta sociedad.”

Un debate que continúa y que se expresa en las organizaciones y en las calles de nuestro país.

¿Quién era Clara Zetkin?
Clara Zetkin es conocida por su propuesta para el 8 de marzo pero también ocultada. En esta ocasión tenemos el propósito de desocultar su trayectoria como militante socialista.

Contemporánea de Lenin, compartió varias reuniones internacionales y es citada por éste en numerosos artículos por sus coincidencias en muchos temas e incidencia que tenía en su actividad pública. Esto no invalidó algunas polémicas.

Se opuso a la primera guerra mundial por su carácter interimperialista y apoyó la revolución bolchevique “con la cabeza y el corazón”[5]. Lenin valoró su apoyo pues la revolución estaba “viviendo las semanas, tal vez más difíciles”. Este reconocimiento lo encontramos nuevamente en 1918[6]:

Nuestra situación es más difícil porque la revolución rusa se adelantó a otras; pero no estamos solos; nos lo demuestran las noticias que casi a diario recibimos sobre el pronunciamiento a favor de los bolcheviques de los mejores socialdemócratas alemanes, (…) en la prensa legal alemana, primero a Clara Zetkin, después de Franz Mehring (…) p.471

Asimismo, Lenin reconoce a la Liga de Espartaco en la cual pertenecían los nombrados junto a Liebknecht y Rosa Luxemburgo.[7]  El  21 de enero de 1919 repudia el “bestial y abyecto asesinato” de estos últimos.

En 1907 en el Congreso Internacional Socialista de Stuttgart[8] fue partícipe del debate y resoluciones sobre:

  • Los regímenes de esclavitud que sostienen los países colonialistas, ejemplificándose que “la burguesía inglesa obtiene más ingresos de los centenares de millones de habitantes de la India y de otras colonias suyas que de los obreros ingleses.
  • Por el sufragio universal simultáneamente para hombres y mujeres. Se produjo un debate entre los/las socialdemócratas alemanes y austríacos. Estos últimos relegaron a segundo plano la reivindicación de igualar a la mujer con el hombre. Se les criticaba que debilitaban la fuerza del movimiento de masas.
  • La relación entre partidos socialistas y los sindicatos.
  • Inmigración y emigración.
  • Sobre las respuestas frente a una guerra, en debate con otras posiciones, Lenin señaló: “No se trata de impedir únicamente el desencadenamiento de la guerra, sino de aprovechar la crisis por ella provocada para acelerar el derrocamiento de la burguesía.”

 

Una vez desatada la  guerra dentro de los partidos socialistas existía una corriente pacifista que sólo proponía la paz. Alrededor de esta posición se produjo una polémica. Entre otros conceptos, Lenin señalaba que “en las conferencias internacionales no podemos limitar nuestro  programa a lo que es aceptable para estos elementos pues de otro modo nosotros mismos seríamos prisioneros de esos pacifistas vacilantes. Así sucedió por ejemplo en la Conferencia Internacional de Mujeres celebrada en Berna.[9]

En el artículo el Socialismo y la guerra[10],(1914-1915) Lenin, señalaba la siguiente crítica:

En ella la delegación alemana, que sostenía el punto de vista de la camarada Clara Zetkin, desempeñó de hecho el papel de “centro”. La conferencia de mujeres sólo dijo lo que aceptable para las delegadas del partido oportunista holandés de Troelstra y para las delegadas del I.L.P (Partido laborista Independiente), que –no lo olvidemos- votó a favor de la resolución de Vanderverlde en la conferencia de chovinistas de la “Entente”,  que tuvo lugar en Londres. Respetamos altamente al I.L.P. por su valiente lucha contra el gobierno inglés durante la guerra. Pero sabemos que este partido no se ha situado nunca ni se sitúa hoy en el terreno del marxismo. (…)

 

La tarea principal y la claridad en la consigna

Y consideramos que la tarea principal de la oposición socialdemócrata en el momento actual, alzar la bandera del marxismo revolucionario decir a los obreros con firmeza y precisión qué pensamos de la guerra imperialista. (…)

8 de marzo de 2017, al inicio hacíamos referencia a las manos doblemente atadas y a la necesidad por parte de las clases dominantes de mayor control social y sindical, también es cierto como afirma Julio Gambina:

En EEUU como en nuestro país o cualquier territorio no solo existe la voluntad de los gobernantes, sino que los pueblos también tienen voz y pueden ser parte de la articulación de proyectos sociales, económicos y políticos que definan procesos civilizatorios de carácter alternativo.[11]

Como señalábamos el año anterior[12]:

En todo el tiempo transcurrido hemos logrado y hemos perdido, en una lucha permanente en la vida cotidiana y los temas que nos convoca este 8 de marzo los podemos sintetizar:

  • Relación de la economía, el desarrollo social y cultural y la inserción laboral de las mujeres.
    – La doble opresión, clase y género.
    – La relación entre la producción y la reproducción.
    – El sentido de las tareas domésticas y el cuidado de los infantes.
    – La relación clase -género o la contradicción entre los sexos.

Exigiendo políticas efectivas a favor de:

  • trabajo digno
  • atención a la primera infancia (jardines matenales y/o infantiles)
  • educación sexual para decidir
  • anticoncepción para no abortar
  • aborto legal, seguro y gratuito para no morir

Y en contra de:

  • el acoso sexual en el trabajo
  • la violencia familiar, laboral y obstétrica
  • la violencia sexual
  • la trata de mujeres y niñas

 

30 de enero de 2017

 

Publicado en CTA AUTÓNOMA- Capital – 31 de enero de 2017

[1] Es una filósofa, política marxista, activista afroamericana y profesora del Departamento de Historia de la Conciencia en Universidad de California en Santa Cruz, Estados Uni2dos.

[2] “ Celebramos la futura liberación de Chelsea Manning y la de Oscar López Rivera y pedimos libertad para Leonard Pellier, Mumia Abu-Jamal y Assaata Shakur.

[3] Kandel, Ester, Este y aquel 8 de marzo, Argenpress, 31 de enero de 2014.

[4] Op. cit. “Las clases son grandes grupos de personas que se diferencian unas de otras por el lugar que ocupan  en un sistema de producción social históricamente determinado, por las relaciones en que se hallan con respecto a los medios de producción (relaciones que, en gran parte son establecidas y fijada por leyes), por su papel en la organización social del trabajo y, en consecuencia por el modo y la proporción en que obtienen la parte de la riqueza social de que disponen: Las clases son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse el trabajo del otro en virtud de los diferentes lugares que uno y otro ocupan en un determinado régimen de economía social.” Po. Cit., Una gran iniciativa, T.29, p.413.

[5] Lenin, V. I., A.C. Zetkin, p.351carta enviada el 26 de julio de 1918. T. 35, Obras completas, Ediciones Cartago, 1960.

[6] Op.cit., Palabras de clausura del informe sobre el momento actual, 28 de junio de 1918, T. 27, p.468.

[7] Op.cit, Carta a los obreros de Europa y de Norteamérica, T.28, p.30

[8] Op.cit,  T. 13, p.69.

[9] Kandel Ester, Presentación en el Seminario  EL IMPERIALISMO HOY- A 100 años del libro de Lenin: El imperialismo, fase superior del capitalismo – La relación entre la opresión imperialista y la opresión a las mujeres, Publicado en ACTA y CTA Capital, el 23 de mayo de 2016.

 

[10] Op. cit, T. T. 21, p. 331.

[11] Gambina, Julio, Entre Davos, Trump y las expectativas del gobierno Macri – Davos atiende la agenda de la riqueza con preocupación por la desigualdad, 20 de enero de 2017.

[12]  Kandel, Ester, 8 de marzo precarizado, Publicado por ACTA, 26 de febrero de 2016 – CTA Capital.