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Las personas mayores llegan al diagnóstico de VIH más tarde que los jóvenes

Las personas mayores llegan más tardíamente al diagnóstico de VIH, debido a que no se sienten en riesgo y porque el sistema de salud busca primero enfermedades asociadas a la vejez en lugar de pedir un test, coincidieron especialistas, que señalaron que en las últimas decadas se incrementaron los casos en estas personas.sida

“Cuando nosotros vemos quiénes son los que llegan tarde al diagnóstico encontramos que son los mayores de 50 años porque no se sienten en riesgo, pero tampoco el sistema de salud los piensa en riesgo”, dijo a Télam Carlos Falistocco, a cargo del Programa de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) del Ministerio de Salud de la Nación.

El experto dijo que hay “pacientes que pasaron por muchos médicos que le buscaron diabetes, colesterol, hipertensión, pero que nunca les mandaron a realizarse un test de VIH”.

Falistocco explicó que “por diagnóstico tardío nos referimos a las personas que llegan al test con menos de 200 cd4, que son las células que contamos para determinar el estado inmunológico del paciente, y que entonces han desarrollado enfermedades”.

En tanto, la infectóloga de la Fundación Huésped Patricia Patterson dijo que “si bien cuando hablamos de personas mayores nos referimos a quienes superaron los 60 años, cuando hacemos el corte de edades en VIH tomamos como referencia los 50”. 

Añadió que “esto se debe a dos cuestiones: el declive de las posibilidades de reproducción de las mujeres y el comienzo de la aparición de co-morbilidades asociadas a la vejez que son enfermedades como diabetes, hipertensión y colesterol”.

“De los nuevos casos reportados, un 20 por ciento corresponde a esta franja etárea”, informó Falistocco.

Patterson, quien también atiende en el Hospital Fernández, señaló que “entre nuestros pacientes tenemos un porcentaje cada vez más alto de personas mayores porque, por un lado, asistimos al envejecimiento de personas que fueron diagnosticados de jóvenes y gracias a los tratamientos han sobrevivido, pero también porque hay cada vez más personas que se infectan grandes”.

Entre las principales causas de estas nuevas infecciones, la especialista sitúa a la aparición a fines de los 90 del sildenafil (más conocido por su nombre comercial “viagra”) “que prolongó la vida sexual activa de los adultos mayores, quienes no tienen culturalmente incorporado el uso de preservativos”.

“Quienes tienen 60 ó 70 años no usan ni han usado el preservativo porque consideran que sólo hace falta en relaciones `promiscuas` y que el VIH afecta sólo a los jóvenes. Son personas que no han tenido educación sexual a lo largo de su vida y tampoco tienen hoy nadie que les informe al respecto porque los médicos tampoco hacen prevención con ellos”, sostuvo.

“Cuando un médico receta el sildenafil debería al mismo tiempo informar sobre las enfermedades de transmisión sexual, que casi ninguno lo hace”, consideró la especialista.

Asimismo, explicó que “las mujeres que ya tuvieron la menopausia no tienen el riesgo de quedar embarazadas, por lo que se sueltan a tener sexo sin protección”.

Como consecuencia de estos factores, la médica de Huésped señaló que “en los últimos 10 años la cantidad de nuevas infecciones de este grupo etáreo se estima que ha crecido entre un 7 y un 12%”.

A la hora de recibir la noticia del diagnóstico, Patterson sostuvo que “las personas mayores se sorprenden mucho más que los jóvenes porque, en algún punto, estos últimos saben si incurrieron en alguna conducta de riesgo”.

“Quienes reciben peor la noticia son las mujeres mayores, que te expresan no haber tenido conductas de riesgo y se infectaron porque su marido había mantenido relaciones sin protección fuera de la pareja”, señaló.

Como ejemplo extremo de lo “invisible” que es esta enfermedad en las personas mayores, la médica mencionó casos de pacientes que han ingresado a hospitales con “enfermedades marcadoras de VIH, como una neumonía y son tratadas sólo con antibióticos y se terminan muriendo sin tener su diagnóstico”.

“El tratamiento es muy eficaz en todas las edades, e incluso en pacientes adultos mayores las tasas de eficacia son superiores que en los jóvenes, si nos referimos al control virológico de la infección”, afirmaron los médicos infectólogos Waldo Belloso y Esteban Martínez en su libro “la era del SIDA, 100 preguntas”.

Los especialistas explicaron que “esto probablemente se debe a un mayor grado de cumplimiento del tratamiento” aunque “desde el punto de vista de la recuperación de las defensas, la respuesta es menor que en los jóvenes por una inferior capacidad regenerativa” además de que “experimentan mayores efectos adversos”.

Imagen : lacienciaysusdemonios.com