La doble moral de la Iglesia

LAMENTABLE COMUNICADO DEL ARZOBISPADO DE SALTA ANTE LA PATERNIDAD ABANDÓNICA DEL CURA GAMBOA

Luego de la repercusión nacional, de la carta de la joven Agustina Gamboa Arias,donde denuncia el maltrato y abandono de su padre,el cura salteño Carlos Gamboa,el arzobispo de Salta,Mario Cargnello, publicó un lamentable descargo,que poco y nada dice acerca de la conducta del cura mencionado,quien, frente a la posibilidad de la legalización del aborto en Argentina, milita “por las dos vidas”,pero se desentendió y maltrató a su propia hija.

Imagen : www.lagacetasalta.com.ar

Algunas fuentes periodísticas afirman que Cargnello habría sido garante del compromiso, que luego de algunos años, asumió Gamboa, para responsabilizarse de alimentos y manutención de su hija Agustina.Si esto es cierto,el comunicado del arzobispado de Salta, frente a un hecho de tanta gravedad, como es el abandono de persona para la justicia ordinaria,la violencia que esto implica o la violación de premisas religiosas,suena más a una solapada protección del cura en cuestión,y de la imagen institucional de la Iglesia, muy deteriorada por cierto, que a una intención determinada de aplicar alguna medida correctiva de castigo para Carlos Gamboa, a quien no se menciona en el comunicado.

La iglesia católica, en el mundo y en nuestro país, se ha visto envuelta en innumerables escándalos por casos de pedofilia, corrupción de menores, violación,abusos sexuales y laborales.Cuestiones que, en Argentina, documenta la Red SAE, Sobrevivientes de Abusos Eclesiales.

Las respuestas del Vaticano, han sido siempre muy tibias frente al daño irreparable producido a lxs víctimas y los delitos de quienes se autoadjudican el monopolio de la moral.

Las mujeres feministas de Salta,quienes acompañan a Agustina Gamboa en su denuncia y reclamo, permanecen atentas a lo que resuelva la jerarquía católica en este caso, que vuelve a explicitar la doble moral de quienes conducen la iglesia : no utilizan la misma vara para medir los crímenes de sus propios integrantes, como para demonizar las decisiones que,con total autonomía resuelven las mujeres.

Es inadmisible la injerencia que la iglesia católica en provincias como Salta,se arroga en cuestiones de Estado.Son hombres como Carlos Gamboa o Mario Cargnello, quienes creen tener potestad de decisión sobre la vida y cuerpo de las niñas, mujeres y personas gestantes.O sobre la identidad sexual y/o de género de personas del colectivo LGBTTTIQ.

Es hora que se efectivice la separación de la Iglesia y el Estado, que los varones de la iglesia realicen sus prescripciones éticas puertas adentro de sus vicariatos,que no interfieran en las decisiones personalísimas y sociales de niñas, mujeres, personas gestantes y asuman, por fin, que los crímenes que cometen contra tercerxs,no son “pecados”, son delitos que deben pagar con la cárcel.

 

Comunicado completo del arzobispado de Salta

 

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