Bajo la consigna “traicionar la complicidad machista”

La Plata: se realizó una asamblea de varones feministas

Bajo la consigna “traicionar la complicidad machista”, cerca de 70 varones participaron el sábado de una asamblea de varones feministas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FAHCE) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).La Plata: se realizó una asamblea de varones feministas

Organizada por la colectiva Mala Junta, este tipo de asambleas tuvo su primera edición el 25 de mayo en Rosario y se replicó luego del 3 de junio (fecha del #NiUnaMenos) en Córdoba y Santa Fe, donde también hubo amplia convocatoria.

“Porque en ustedes aún creemos/ ustedes, que no son como ellos,/ son ustedes quienes con el femicidio nuestro de cada día/ son ustedes/ quienes están fracasando”, finaliza el poema “Ustedes” de Ítati Schvartzman, que dos militantes mujeres leyeron al inicio del encuentro. En la misma línea, en el evento de convocatoria se resaltaba: “Una publicación en Facebook no alcanza. La gran apuesta tiene que ver con ponernos en evidencia, en romper con aquellas complicidades cotidianas en las cuales encubrimos a nuestros compañeros con el fin implícito de no ser expuestos a nuestras propias prácticas machistas”.

Una de los ejercicios propuestos antes de iniciar la asamblea consistió en entablar contacto entre varones de maneras que excedan la palabra, por ejemplo con el contacto visual o corporal. Lisandro Rodriguez, militante de Mala Junta, dijo al respecto que este ejercicio “generó mucho impacto e incomodidad, por tratarse de contacto entre los cuerpos de varones”.

El objetivo, en este caso, fue el de interpelar desde otro lugar, generar otras maneras de relacionarse entre varones, dejando de lado la competencia y abonando a nuevas formas de solidaridad. De esta manera, se buscó romper con las lógicas tradicionales de las asambleas, en donde prima la palabra y el imponerse por sobre la otra persona.

También se pusieron a debate diversos aspectos a partir de frases disparadoras: “me siento orgulloso de ser varón”, “siento vergüenza de género”, “me siento con más libertad que las mujeres”, “advierto cuando estoy disfrutando de un privilegio de género”, “me siento atacado cuando se me hace una crítica”, “prefiero callarme ante chistes y comentarios machistas”, “creo que todos los varones podemos ejercer violencia de género”, “los varones feministas somos traidores de nuestro género”, entre otras.

A partir de esto, se conformaron comisiones para profundizar cuáles son las prácticas machistas que reproducen los varones en su día a día, pensar por qué cuesta tanto intervenir ante otros varones y, en definitiva, impulsar estrategias concretas de acción para “cortarnos el mambo entre nosotros”.

Maximiliano, estudiante de economía en la UNLP comentó: “Cuando tengo que discutir sobre política, por ejemplo, no tengo problemas en debatir aunque esté en minoría. Pero si en cambio advierto alguna práctica machista en mí o en algún otro varón es más probable que me quede callado”.

Por su parte Nicolás, estudiante de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dijo que era difícil encarar cuestionamientos estando solo y resaltó: “Por eso es importante empezar a encontrarnos los varones que queremos otra sociedad que no sea machista para encarar estos cuestionamientos en conjunto y no de forma aislada, porque sino perdemos”.

Carlos, de 40 años es empleado en una empresa privada y contó que se peleó con amigos que se sintieron atacados cuando él les advirtió de prácticas machistas. “Paulatinamente dejaron de invitarme a asados, armaron grupos de Whatssap sin mí. Empecé a cuestionarme desde que fui papá hace poco tiempo, y creo que si años atrás alguien me venía con algún cuestionamiento de ese estilo también hubiera reaccionado de esa forma”, reflexionó.

Al final de la asamblea se realizó una puesta en común, en la que se destacaron los siguientes puntos: hegemonización de la palabra como forma de protección (cuestionamiento de la participación de varones en espacios feministas); hacer una diferencia entre la masculinidad hegemónica en relación a otros tipos de masculinidades, para impulsar otras formas de ser varón en esta sociedad, pensando en la complicidad y en los privilegios (varón gay, puto, marica, varon cis, hetero, binariedad como forma hegemónica); cómo traicionar la complicidad machista y si eso puede ser un aporte a la lucha feminista; cuál es el espacio político del varón feminista, cuál es la responsabilidad de deconstruirse en forma colectiva; y conflictos que se producen a la hora de traicionar la complicidad machista.

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