Pueblo Wichí

La Pareja *

Antes los jóvenes cuando se enamoraban de una chica imitaban el canto de los pájaros. Durante todo el día silbaban imitando a un pájaro que canta. Y los padres al escuchar a su hijo silbar imitando a un pájaro ya se daban cuenta que su hijo estaba bien enamorado.

También tenían otra forma de hacer para que su novia lo identificara: unían las palmas de las manos y las soplaban, y al soplarlas salía una melodía. La chica sabía que melodía tocaba su novio y también sabía que pájaro imitaba su novio, y que lo hacía para ella.

Cuando se citaban en algún lugar, la novia se maquillaba, se ponía los aros, los collares y se iba al lugar donde el joven le dijo que lo espere y el joven se iba al lugar. Cuando él llegaba cerca, empezaba a silbar imitando a un pájaro, cuando la chica lo escuchaba también ella hacía lo mismo, así ya sabía que la chica estaba en el lugar. Y cuando llegaba cerca la chica salía y lo veía al joven y él, al verla a ella salía danzando del lugar donde estaba, se iba acercando hasta la chica y ella hacía lo mismo que el joven: se iba acercando, danzando también, hasta que llega al joven y los dos juntos se toman la mano, hacen una ronda, giran tres veces y se besan y juegan y se rasguñan en las manos y el rostro.

Algunos jóvenes no querían imitar a los pájaros para que los padres no se dieran cuenta, pero lo mismo los padres se daban cuenta por las marcas que tenía su hijo o hija.

Loa pájaros a los que más se imitaba eran el chalchalero, la calandria y el cardenal, por sus cantos bonitos.

El matrimonio era a veces distinto, porque algunas veces la chica podía decidir quien iba a ser su marido y otras veces elegían los padres.

Cuando ya se casaban, ni el marido ni la mujer podían tener a otra persona, porque si no se los perseguía hasta matarlos.

Cuando la jovencita comienza la etapa de su adolescencia, la madre la prepara. Le enseña a trabajar, a hacer tapices, vinchas, cerámicas y también le enseñan a preparar las comidas para que cuando ella busque su pareja o se case ya esté bien preparada o capacitada en todos los quehaceres de la casa.

En el matrimonio de esta mujer no son los padres los que decidirán. Es ella quien va a escoger su pareja. Pero cuando ella encuentra al hombre de quien se enamora o quien quiere casarse, le avisa a su madre y la madre le cuenta a su padre. Cuando los dos están enterados, se reúnen con su hija y le preguntan quién es y como se llama. Cuando su hija les dice quién es el hombre, la madre y el padre van a la casa de los padres el joven de quien su hija se enamoró. Los padres de este joven ya enterados por su hijo salen a recibirlos y allí se reúnen las dos familias, para preguntarse si las dos partes se ponen de acuerdo. Las dos familias ponen una fecha o un compromiso.

Cuando ya están comprometidos, la futura suegra tiene que aprobar a la joven viendo si está capacitada como mujer, preparada para trabajar o mantener al hogar. Cuando la futura suegra la aprueba como una mujer ya preparada para formar un hogar, las dos familias comienzan a hacer los preparativos para festejar el día esperado de la pareja, que ya se casan.

Relato de Nancy López y Cecilia Hereira

*El anuncio de los Pájaros- Voces de la resistencia indígena- Memoria Étnica- El llamado de los pájaros, Pareja, cultura y matrimonio 1º edición Abril 2005.

Ministerio de Desarrollo Social de la Nación

Instituto Nacional de Asuntos Indígenas

Componente de Atención a la Población Indígena

Coordinación del taller de Memoria Etnica- Leda Kantor y Olga Silvera ARETEDE

FOTO: a24.com