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La ONU premió a Bibiana Vilá por la conservación y uso sostenible de la vicuña

Las Naciones Unidas premiaron a la bióloga Bibiana Vilá por sus estudios en conservación y el uso sostenible de la vicuña, ya que investigó las características de ese camélido andino y recuperó la cultura indígena para el uso textil sostenible de la apreciada fibra térmica cuyo valor internacional es 600 dólares por kilo.premio

Vilá dirige el grupo de investigación Vicam -Vicuñas, camélidos y ambiente-, que permitió junto a los pueblos nativos de los Andes la recuperación del ‘chaku’, ritual prehispánico de captura de vicuñas que permite la esquila del animal sin dañarlo.

“El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas-Conicet ha sido y es mi principal institución desde que a los 23 años comencé a estudiar a las vicuñas del altiplano”, reivindicó Vilá al ser notificada del premio.

Se trata del premio Midori, que se entrega cada dos años y reconoce a personas cuyo estudio de la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad haya hecho aportes extraordinarios a nivel global, regional o local.

“Las vicuñas son animales hermosos, muy interesantes a nivel biológico y económico, así como también muy valorados simbólica, social y económicamente por los pueblos originarios de los Andes”, afirmó Vilá, coordinadora científica de la Comisión Asesora sobre la Biodiversidad y Sustentabilidad del Ministerio de Ciencia y Tecnología.

“Desarrollé mi carrera investigando a las vicuñas y proveyendo las bases para la toma de decisiones en materia de conservación y manejo de la especie”, contó respecto a una actividad en la que lleva 30 años de trabajo científico.

Para implementar medidas de uso sostenible, el grupo Vicam -que recibió subsidios por más de 300 mil pesos del Ministerio- integró el conocimiento tradicional indígena con la ciencia moderna para el bienestar animal.

En Santa Catalina, Jujuy, a 3.800 metros sobre el nivel del mar, investigadores de Conicet junto a comunidades y productores locales lograron recuperar una tecnología prehispánica sustentable para la obtención de la fibra de vicuña, el ‘chaku’.

Este acercamiento permite la subsistencia económica de los pueblos donde se encuentra la especie y los incentiva a desarrollar conciencia sobre la necesidad de la conservación.

La vicuña es una especie silvestre de camélido sudamericano que habita en la Puna, que hasta 1950 estuvo en serio riesgo de extinción debido a la ausencia de planes de manejo y conservación.

La población de vicuñas, que en América era cercana a los 4 millones de ejemplares, se redujo a 10 mil en 1950.

Desde la Conquista española se comenzó con la caza y exportación de los cueros para la obtención de la fibra, que puede llegar a valer 600 dólares por kilo.

A fines de la década del 70, Argentina, Bolivia, Chile, Perú y Ecuador firmaron un convenio para la conservación y manejo de la vicuña que permitió recuperar su población hasta contar en la actualidad con más de 76.000 ejemplares en Argentina.

Vilá fue premiada por la Convención de Diversidad Biológica de la ONU en conjunto con la japonesa Fundación AEON, co organizadora del premio, que enfatizó que los resultados en materia de conservación y uso sustentable diseñados por Vilá “son muy significativos”.

El próximo 15 de octubre, la científica recibirá el premio, que incluye 100.000 dólares, en la Conferencia de las Partes (COP12) en la ciudad de Pyongyang, Corea.

 

Imagen : Télam