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Irlanda del Norte

La ley de aborto más estricta de Europa

Una irlandesa de 21 años de edad fue condenada por aborto. En la Europa actual, la ley de aborto de Irlanda del Norte es del siglo XIX y la población de Reino Unido está pidiendo cambios.aborto irlanda

Irlanda del Norte es el único lugar de Gran Bretaña donde está prohibido el aborto. Sólo se hacen excepciones cuando la vida de una mujer está en peligro por el embarazo o por una enfermedad grave que arriesgue su salud. Sin embargo, en casos de violación o anormalidades en el feto, una mujer tendría que parir. Hasta la fecha, todavía rigen las leyes de aborto que fueron promulgadas hace 150 años. Según la ley de 1861, el aborto es un delito grave. Tanto la mujer como el médico tratante podrían ser castigados con cadena perpetua de acuerdo a la ley vigente.
De interés público

Hoy le tocó a una irlandesa de 21 años de edad sentir el peso de una ley de hierro, después de que fuese encontrada culpable de detener su embarazo con la ayuda de un veneno y fue condenada a tres meses de libertad condicional.

La joven mujer terminó con su embarazo en julio de 2014 entre la décima y la decimosegunda semana. La irlandesa había ordenado una píldora de aborto por internet. Su compañera de piso informó a las autoridades en los tribunales de que la acusada le había dicho sin escrúpulos que no se podía costear un viaje a Inglaterra para un aborto legal. La fiscalía afirmó que la pena impuesta a la joven es de “interés público”.

Según el Ministerio Británico de Salud, 837 mujeres de Irlanda del Norte viajaron para abortar en Inglaterra en 2014, 611 de ellas antes de la novena semana de embarazo. Sin embargo, no todas las mujeres pueden permitirse el viaje a Inglaterra. La píldora abortiva es por eso, para muchas, el último recurso.

El Consejo de Asesoramiento del Embarazo de Londres (BPAS, por sus siglas en inglés) considera la condena “profundamente injusta”. La ley de Irlanda del Norte afecta de manera diferente a pobres y ricos, según la fundadora de la consejería Mara Clarke. La especialista teme que el caso llevará en un futuro a muchas mujeres a no adquirir la píldora de aborto recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los límites de la ley

A pesar de que Irlanda del Norte es parte de Reino Unido, la asamblea regional mantiene de acuerdo con la ley de 1998 completamente el control legislativo sobre la salud y la justicia penal. Por lo tanto, Belfast no está obligado a adoptar la ley sobre la norma de aborto de Inglaterra de 1967. Esta regla legalizó abortos hasta la semana 24 de embarazo, que debens er realizados por médicos certificados en Inglaterra, Escocia y Gales.

El Gobierno en Westminster debe tomar medidas para garantizar los derechos humanos en Reino Unido, dice Sally Sheldon, profesora de derecho y ética médica en la Universidad de Kent de Inglaterra. “Irlanda del Norte es parte de Reino Unido y debe adherirse a los mismos tratados de derechos humanos que sostienen los otros miembros”, dice Sheldon. Ya en noviembre pasado, el Tribunal Supremo en Belfast había encontrado que la ley del aborto va en contra de la Convención Europea de Derechos Humanos.

Incluso personas conservadoras creen que este castigo es en parte demasiado, dice la experta Sally Sheldon. Pero las críticas en los medios y de las organizaciones de derechos humanos hace que los que no están de acuerdo en el aborto lo piensen dos veces. La organización Precious Life, por ejemplo, mantiene que la pena impuesta recientemente a la joven de 21 años de edad es demasiado baja.

El estigma social

A pesar del intenso debate en el país, no hay cambios legislativos a la vista en Irlanda del Norte. Los defensores de un cambio como Sally Sheldon esperan ahora que el caso de la joven de rienda a un debate sobre el tema: “Hemos visto las consecuencias que puede tener esta ley terrible y anticuada en una mujer joven. Espero que eso haga despertar a la gente”.

Siete de cada diez irlandeses piden una reforma de la ley del aborto, según un estudio publicado en febrero por Amnistía Internacional. A pesar de los resultados de la encuesta, la influencia de las iglesias católica y protestante en Irlanda del Norte es grande. Sheldon está segura de que si no se cambia la regulación de 1861, las mujeres tendrán dificultad de contar sus experiencias en público. Esto implica, dice, un estigma social.

 

Imagen : www.eliberico.com