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Tierra del Fuego

Juicio por trata: revelar connivencias y desterrar complacencia social

El juicio histórico por el que en Tierra del Fuego, Alika Kinan está querellando no solo a proxenetas sino también al municipio de Ushuaia por haber sido víctima del delito de trata de personas, interpela sobre la explotación sexual y es precedente para reparaciones futuras en causas similares.

Imagen: Marcha
Imagen: Marcha

Todo el mundo lo sabía

En las jornadas del juicio que comenzó el lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tierra del Fuego, a cargo de la jueza Ana María D’Alessio y los jueces Luis Alberto Giménez y Enrique Jorge Guanziroli, se escucharon los testimonios de funcionarios y profesionales en  instancias del allanamiento del local El Sheik –bar nocturno del que fue rescatada Alika junto a otras seis mujeres. Ester Garzón, del Ministerio de Desarrollo Social de Tierra del Fuego  dijo que “sabía por comentarios que era un lugar de citas, de recreación de los hombres, que todo el mundo en Ushuaia lo sabía”.

Por su parte, María Eugenia Cremades, psicóloga del Ministerio de  Desarrollo Social de Tierra del Fuego, manifestó que el local era oscuro, que las habitaciones estaban afuera, apenas se salía y que se ingresaba a ellas por un pasillo oscuro, húmedo y con el techo roto. Según su relato en las habitaciones había mucho olor a gas y eran muy pequeñas, con suciedad y desorden, no había nada para recreación, ni televisión, ni radios. el baño  era diminuto, sin ducha ni inodoro. “Ninguna mujer podría vivir en esas condiciones”, dijo, y agregó:”“Todas estaban signadas por situaciones complejas, de riesgo, mantenían a sus familias, hijos, madre, padre”, su formación era escasa, primario incompleto. Su temor era que su familia se enterara a qué se dedicaban”.

Pérdida de la identidad

Dafne Alfie, psicóloga del programa de Rescate y Acompañamiento a Personas damnificadas por el delito de Trata, especificó las condiciones de vulnerabilidad de todas las personas rescatadas: el cambio de nombre que les produce pérdida de la identidad, la falta de estudios formales que les restringe el acceso al trabajo, el hecho de estar en otro país (pérdida de afectos, del territorio conocido, de su cultura), el factor económico (madres, único sostén de hijos, de madres y padres), tener trabajos informales y precarizados, ser migrantes (desconocimiento del territorio, de la cultura, de personas y organizaciones que puedan ayudarlas). El traslado que se les facilita hacia los prostíbulos, les genera deudas por las que no se pueden ir hasta  pagarlas.

El abogado defensor de Pedro Montoya e Ivana García –dueños del bar nocturno El Sheik, donde se explotaba a Alika, e imputados por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual cometido mediante el abuso de la situación de vulnerabilidad de las víctimas- consultó a Alfie  si sabía  “que hay personas que se consideran trabajadoras sexuales”, esta pregunta fue desestimada por el tribunal.

Lucy Campos Alberca, otra de las imputadas, en este caso como partícipe necesaria porque era quien administraba el local El Sheik,  habló sobre su historia de vida en Perú y contó que se inició en la prostitución en Buenos Aires y que en 2006 viajó a Ushuaia a ejercer la prostitución en Black and White. Expresó que convivió 5 años con una pareja, y que luego empezó a desempeñarse como encargada de El Sheik hasta el momento del allanamiento. Está actualmente procesada en otra causa por tráfico de drogas y trata de personas.

Pedro Montoya, dueño de El Sheik declaró: “No siento haberme apartado de la ley, no eran víctimas sino socias, nos aprovechamos de las necesidades de los hombres que necesitan ir a buscar compañía”. Dijo que su negocio era la bebida, “las chicas eran artistas, éramos cómplices en engañar a los hombres haciéndoles creer que las copas era alcohol cuando era agua”.

Mientras se esperan los alegatos la sentencia, Viviana Caminos, presidenta de la ONG Ratt Argentina –Red Alto al Tráfico y la Trata- en diálogo con Marcha, informó que “El relato que realizaron los gendarmes en sus declaraciones, confirmaría la existencia de un sistema de captación, traslado, recibimiento y explotación de las mujeres”

*Doctora en Ciencias de la Comunicación Social