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Discriminación basada en la orientación sexual e identidad de género de las personas.

¿Homofobia o discriminación y odio?

Luego de los hechos de Orlando, Estados Unidos, muchos de los medios de comunicación e individuos en las redes sociales que quisieron visibilizar que se trataba de un ataque a la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans usaron el concepto “homofobia”. ¿Por qué seguimos hablando de fobias, cual si la discriminación fuera un temor irracional psicológico y no un problema social profundo?bandera_arociris_0

“El término de homolesbotransfobia lo seguimos usando porque está muy instalado a nivel internacional y de algún modo sintetiza este tipo de hechos”, explica Esteban Paulón a Notas. Aunque aclara que de todos modos, desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), organismo que preside, vienen trabajando para desandar ese concepto “en todas las publicaciones, comunicaciones, formación a los activistas y también, por ejemplo, en el reciente informe que realizamos para la OIT”.

“Allí sentamos la posición de que preferimos hablar de la discriminación basada en la orientación sexual e identidad de género de las personas. Nos parece que da claramente más cuenta de qué se trata este tipo de formas de violencia”, completa.

Paulón también suma que la instalación mediática del término “homofobia” –ni siquiera homolesbotransfobia- “es muy fuerte”. Lo explica, en parte con la “colonización cultural que viene del hemisferio norte”. “De hecho el IDAHO (17 de mayo) es el Día Internacional contra la Homofobia (por sus siglas en inglés) y a veces termina siendo la forma más clara de expresar lo que se quiere decir”.

Básicamente, lo que explica el referente es que utilizan el término cuando creen que contribuye a ser claros, “pero nos interesa también desmontarlo”. “Los crímenes de odio y la violencia hacia el colectivo LGBT no son ningún tipo de fobia sino que son delitos y crímenes que tienen que ser castigados y condenados por la sociedad. Pero seguramente tendremos que seguir coexistiendo con estos términos”, agrega.

De hecho, en la provincia de Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires aprobaron un proyecto -también presentado por la FALGBT a nivel nacional- en el que se afirma que el 17 de mayo es el Día contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Llamar homofobia u homolesbotransfobia parece ser un primer paso para visibilizar que hay un colectivo, tan diverso como heterogéneo, que es discriminado sistemáticamente. Así como cuando nos referimos a la violencia hacia las mujeres no hablamos de “mujerfobia”, sino de machismo, culturalmente es necesario dar un paso más en identificar los ataques -físicos, psicológicos o simbólicos- hacia la población LGBT como discriminación y crímenes de odio.

Sin duda que los pasos a transformaciones culturales necesitan de políticas públicas que las impulsen y promuevan. Y de legislaciones que nombren lo que hoy se encuentra innombrado. Desde la Comunidad Homosexual Argentina, por ejemplo, hace casi 30 años vienen peleando para que la Ley Antidiscriminatoria vigente en nuestro país (23.592) incluya a la “orientación sexual, identidad y expresión de género”.

“Podemos casarnos, adoptar, cambiar el registro de nuestros nombres de acuerdo a nuestra identidad de género, pero no tenemos una herramienta legal para enfrentar actos de discriminación y violencia por nuestra orientación sexual identidad y expresión de género. La modificación de la Ley Antidiscriminatoria es un tema y un deuda importante de la democracia para nuestra comunidad”, expresaron en un comunicado en abril, al cumplirse 32 años del nacimiento de la organización.

 

Imagen : www.t13.cl