Femicidios: ¿Por qué no son una cuestión de Estado?

Ayer se llevó a cabo una charla con Fabiana Túnez, Gabriela Barcaglioni y Sandra Chaher donde se realizó una puesta en común de estadísticas sobre femicidios elaboradas por periodistas y la Casa del Encuentro para crear conciencia y a la vez cuestionar por qué lo realizan comunicadoras y organizaciones de la sociedad civil si las debería hacer el Estado. “La idea es encontrar estrategias comunes para enfrentar la violencia y denunciar la ausencia del Estado en lo que tiene que ver con estadísticas, y con políticas públicas, entendiendo que la violencia hacia las mujeres es también una cuestión de Derechos Humanos”, expresó Fabiana Túnez.

Ayer tuvo lugar en la Casa del Encuentro una charla en la que participaron las periodistas Gabriela Barcaglioni y Sandra Chaher y Fabiana Túnez acerca de cómo pueden trabajar en común periodistas y organizaciones de la sociedad civil en la creación de conciencia sobre temas de género, así como demandar al estado políticas publicas para prevenir realmente la violencia hacia las mujeres.

Testimonios

Fabiana Túnez

“Nosotras desde la Asociación Civil La Casa del Encuentro venimos analizando desde hace bastante tiempo qué pasaba que para el estado parecía ser que no era una cuestión de agenda urgente las políticas públicas para la violencia hacia las mujeres.

Al no haber estadísticas en el tema de la violencia hacia las mujeres faltan políticas públicas, políticas que realmente tiendan a prevenir, a erradicar, a sancionar toda forma de violencia hacia las mujeres. En ese momento decidimos formar el Área de Investigaciones de la Casa del Encuentro, que trabajó arduamente todo el año 2008, con un relevamiento de más de 40 medios nacionales, además de las agencias de noticias.

Ahí llegamos a una realidad que tiene que ver con un número, con un número que es mucho más que una estadística, son vidas, son historias de mujeres que nadie quiere contar y que nadie quiere ver y que el Estado es el principal ejecutor de invisibilidad de esta situación que vivimos las mujeres. Qué pasa cuando el Estado habla de inseguridad, de diferentes tipos de inseguridades, pero no se habla de la inseguridad que vivimos las mujeres en nuestro cotidiano con respecto al tema de la violencia.”

Mientras se iban mostrando los diferentes gráficos del Informe de Investigación de Femicidios en Argentina de 2008 Túnez proseguía con el análisis de esos datos y algunas conclusiones.

“Con estos elementos empezamos a trabajar en el Área con una realidad: qué hacemos con esto que el Estado no hace absolutamente nada. Cómo hacemos para que la sociedad empiece a registrar que el tema de la violencia hacia las mujeres es mucho más grave de lo que desde algunos medios de comunicación y desde el Estado mismo nos hacen ver. Veíamos claramente como desde los medios masivos de comunicación el tema de la violencia hacia las mujeres es tratado como “crimen pasional”, como una forma de mostrarlos como hechos aislados.

Entonces, evidentemente, aquí surge la necesidad de empezar a tomar en el tema de medios de comunicación una política. De explicación, para desarrollar de por qué no son hechos aislados, por qué no son crímenes pasionales, por qué hay una necesidad de empezar a llamar a las cosas por su nombre. Y fundamentalmente, empezar a instalar que la violencia hacia las mujeres es una cuestión política, social, cultural y de Derechos Humanos.

Y que esto se divide en dos partes, una la demanda que se puede generar al Estado y otra el trabajo que tenemos que hacer como sociedad para deslegitimar y erradicar la violencia hacia las mujeres. Los femicidios son una de las caras de violencias extremas, así como lo es también la trata.

En nuestro informe no tomamos los casos de mujeres que mueren por abortos clandestinos, no porque no lo consideremos un femicidio, sino porque no son todos los casos los que llegan a los medios, entonces como el recorte que se eligió por el tema de los medios, decidimos no ponerlos.

A partir de ahí empezamos a plantearnos la posibilidad de ver cuáles eran las penas aplicadas a los femicidas. Con qué figura se aplicaban las penas. Hay diferentes argucias legales que se utilizan para sancionar en los casos de femicidios. Pero también es cierto que hay toda una cultura instalada en la justicia, en algunos medios, en la sociedad misma de investigar sobre la vida de la victima de hacer de esa victima una nueva víctima investigándola. Entonces qué más se podía agregar y estuvimos empezando a seguir algunas políticas que llevaron adelante algunas organizaciones de mujeres de la región. Entendemos que el femicidio tiene que ser una figura que este incorporada al código penal, para que de esa forma cualquier asesinato producto de la violencia sexista y machista, sea sancionado como tal y con todo el rigor que ello implica. Y que no haya posibilidades, como por ejemplo en el caso de Adriana Zambrano en Jujuy, que fue asesinada por su marido luego de reiteradas denuncias de violencia y el señor juez entendió que la mató, pero sin intención de matarla, razón por la cual recibió sólo 5 años de condena. Ahora se está apelando, ahora con la familia Zambrano, que se contactó con nuestra organización, vamos a generar una acción en Jujuy y otra aquí en Buenos Aires el 13 de julio, para pedir por un lado un aumento de la pena a este femicida, y por otro lado que la hija de Adriana de dos años no quede con la tutela del padre de la nena.

Pero todo es una lucha, no se logra la justicia que necesitamos. Por ese mismo motivo en el Área de Investigació, mediante las abogadas, hace un seguimiento de cómo evolucionaron las causas de 2008 ahora en 2009. O sea cuantos juicios, abreviados o no, con sentencia o no se lograron durante 2009. Por qué estamos haciendo esto, porque queremos demostrar que la inacción de la justicia hace imprescindible y urgente que la figura de femicidio sea incorporada al código penal. Hay antecedentes, como el caso de Guatemala, que ya lo tiene incorporado, también en España y México, que además de pedir la incorporación de la figura de femicidio, también están pidiendo que se declare delito de lesa humanidad.

Lo que nos va a permitir esta herramienta es empezar a indagar la cuestión de la violencia de género como una cuestión política, que no esté ausente de ninguna agenda política, de los partidos políticos, de los movimientos sociales de absolutamente todos los sectores de la sociedad. Es la única forma que vamos a tener junto con la concientización, con campañas masivas de prevención, porque actualmente tenemos la ley de protección integral para prevenir, erradicar y sancionar la violencia hacia las mujeres, pero hay dos problemas: esta ley no cuenta con un presupuesto acorde para que se produzcan dos cosas, primero campañas masivas de prevención y segundo que haya realmente una asistencia integral a las víctimas”.