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En el sistema público y en el privado

Expertos alertan sobre sostenido aumento de cesáreas en Chile

Tasa del país se acerca al 50% impulsada por el sistema privado.En el público creció 33% en diez años.parturienta cesarea

De los 240 mil niños que nacieron en Chile en 2013, 152 mil lo hicieron en el sistema público. De ellos, más de 61 mil lo hicieron por cesárea.

La última cifra preliminar del Ministerio de Salud (Minsal) indica que estas cirugías representaron el 40,4% de los partos en los hospitales públicos en 2013, tasa que casi se duplica en el sistema privado. En 2010 el porcentaje llegó a 76%, según cifras del Minsal (no hay datos más actualizados). Juntos suman alrededor de 120 mil cesáreas al año.

“En el sistema privado la cifra actual bordea el 70%. Lo que baja el promedio (nacional) es que cerca del 80% de los partos se atiende en el sector público, lo que nos da una tasa de cesáreas de cerca del 49%”, dice Eghon Guzmán, asesor del Minsal y ex presidente de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología (Sochog).

En 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que la cesárea se justifica sólo en el 10% a 15% de los casos, lejos de la actual tasa del país, la tercera más alta entre los países del Ocde.

TEMORES FEMENINOS

El temor al dolor, el tiempo de trabajo de parto y daño del piso pélvico son los argumentos de las primerizas que solicitan cesáreas. Ninguno de esos temores tiene asidero médico.

“Eso de que prefieren tener una cesárea es un juicio repetido y no es verdad. Es un porcentaje bajo, que va en aumento, pero no es lo que más incide hoy”, dice Iván Rojas, jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Clínica Santa María. El médico cita un estudio de 2006 de la U. de California, el Hospital Sótero del Río y la clínica, en que el 77,8% de las entrevistadas dijo preferir el parto normal versus el 9,4% que dijo cesárea.

El mismo artículo cita Pascale Pagola, matrona y una de las organizadoras de la campaña #INNEcesáreas, el capítulo chileno de la Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y Nacimiento (Relacahupan), que busca bajar esta práctica. “Es un llamado a trabajar con evidencia científica, porque nada justifica tantas cesáreas”, dice, agregando que la falta de información hace que la mujer llegue con miedo. Pero “no hay que seguir culpándolas. En algunos casos la responsabilidad del médico es evidente”.

El Minsal tiene lista una norma con la que espera reducir el número de casos, sobre todo del sistema privado. Mientras que, algunas de las clínicas, como la Santa María y la Alemana ya tienen programas propios para disminuir la tasa. Los primeros lograron bajar del 50% al 38% en ocho años, con guías médicas y regulación para los médicos de su staff (cuyo promedio es 36% de cesáreas versus el 52% de los médicos externos, que sólo usan su infraestructura).

En la Alemana, Marcelo González, jefe de Obstetricia y Ginecología, dice que bajaron del 55% que tenían en 2010 al 46%. Se han centrado en las primerizas, “grupo que se puede influir”, dice.

Para eso es fundamental no inducir el parto, que sea espontáneo, porque sólo en el 18% es necesaria una cesárea. Crear salas de parto integral y capacitar a los médicos para fomentar el parto vaginal.

Sin embargo, expertos dicen que más allá de las cifras de estas clínicas, las de menor tamaño tienen una tasa aún superior.

JUSTIFICACIONES

Si en algo coinciden los especialistas es que el problema tiene muchas causas. Entre ellas, el uso rutinario de la monitorización de la frecuencia cardiaca fetal, que provoca que a la menor anomalía se prefiera la cesárea y por lo que más de la mitad de ellas -al menos en el sector público- son de urgencia. Pero también influye el aumento de embarazos en mujeres mayores de 40 años -que en Chile es el grupo que más aumenta, pese a la baja general- y pacientes con cesáreas previas, a las que se tiende a inducir el trabajo de parto sin que haya iniciado espontáneamente, porque hay más riesgo, explica Enrique Oyarzún, cirujano de la Red Salud UC y ex presidente de la Sochog.

“Pero hay otros factores no médicos, válidos para Chile y otros países, como el sistema de trabajo de los obstetras: hay médicos que atienden en más de un sitio geográfico y eso impide tener un control adecuado de la situación y favorece las cesáreas, pero, además, está en boga el tema ‘a solicitud de la paciente’, que no está cuantificado en Chile, pero que EE.UU. llega al 10% o 15% de los casos”, agrega.

También, la excesiva precaución de los obstetras para evitar juicios médicos por mala praxis, pues un tercio de ellos son contra esa especialidad.

Imagen :  amandacavalcanti.com