Mayra Cavello/Popular

EN 2019 LA PARIDAD EN LISTAS DE REPRESENTACIÓN POLÍTICA SEGUIRÁ SIENDO UNA DEUDA PENDIENTE

La ley aún no se encuentra reglamentada y, por ahora, dependerá de la voluntad de los partidos políticos; Liliana Fellner, impulsora del proyecto, explicó el espíritu de la normativa.

Imagen : pagina12.com.ar

En 1991, durante la primera presidencia de Carlos Menem, el Congreso sancionó la Ley de Cupo Femenino que buscó aumentar la representación de las mujeres en el ámbito político y estableció, una cuota mínima, del 30%.

Años después, previo a las elecciones legislativas de 2017, se sancionó la Ley de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política como resultado de la armonización de ocho proyectos, el primero de los cuales fue presentado por la ex senadora y actual diputada provincial por Jujuy, Liliana Fellner y sus colegas Sigrid Kunath y Beatriz Beatriz Alperovich, entre otras.

La ley impone un piso de mujeres candidatas del 50% al introducir el artículo 60 bis en el Código Nacional Electoral y fija la obligatoriedad de intercalar candidatos de ambos sexos en las listas de legisladores nacionales.

A su vez, el proyecto incorpora la igualdad de género a nivel partidario, aunque en este caso no será obligatorio intercalar postulantes, sino que las listas deberán completarse con un 50% de representantes de cada sexo.

Si bien aún no está reglamentada, desde el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda aseguraron que «es inminente». Esto no sólo confirmará el espíritu de la normativa, sino que fortalecerá y ampliará derechos y permitirá que cualquier elector pueda impugnar ante la Justicia Electoral aquellas listas en las que este requisito no se cumpla.

Durante los comicios del próximo 27 de octubre, donde además de elegir los representantes del ejecutivo se renovarán parcialmente ambas cámaras del Congreso y parlamentarios del Mercosur, se aplicará por primera vez esta normativa y significará un gran paso hacia la consolidación de un cambio cultural y político importante.

Sin embargo, las expectativas de cumplirla al pie de la letra no son positivas ya que, si bien la correcta aplicación de la ley permitiría alcanzar la estricta paridad de candidaturas en las listas legislativas, esto no implica inmediata ni necesariamente la conformación de cámaras compuestas en un 50% por mujeres.

“El espíritu del proyecto que presenté hace ya algunos años y que finalmente, junto con otros, se aprobó, buscaba la igualdad sustantiva en la representación parlamentaria nacional”, explicó en diálogo con Popular Liliana Fellner, actual diputada de Jujuy.

“Como todavía falta la reglamentación, aún no es de cumplimiento obligatorio. En lo que serán los comicios de este año va a depender de los partidos políticos y de cómo decidan armar esas listas”, agregó quien supo ser la impulsora del proyecto original.

Pero más allá de las intenciones de cada partido político, difícilmente haya resultados concretos. Este año se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. Pero como las reglas de paridad se aplicarán para los nuevos candidatos, el efecto completo podrá observarse en 2021, cuando se renueve la otra mitad de la Cámara baja. Incluso, esto tampoco es certero.

“En la práctica y más allá de la reglamentación, la normativa tiene efecto en la Cámara de Diputados solamente, porque en el Senado al entrar dos representantes por la lista mayoritaria y uno por la que minoritaria, no hay cambios”, explicó Fellner. Es que, de acuerdo a lo que explicó, los partidos pueden mantener la misma estrategia, ya que lo que exige la ley es que se intercalen los candidatos por género. Si se renuevan tres bancas y se decide que la cabeza de lista sea un hombre, en segundo lugar quedará una mujer y en el tercero, un hombre. Es decir, la presencia femenina seguirá siendo de un tercio y no se incumplirá la ley.

La presión social será otro factor que empujará a los partidos a incluir más mujeres en las listas, sobre todo teniendo en cuenta lo clave que fue el feminismo durante todo el 2018. Sin embargo, Fellner cree que sólo puede pasar en algunas provincias, como Buenos Aires. “Algo así en provincias como la mía, Jujuy, es muy difícil”, concluyó.

¿Qué pasa en las provincias?

En la actualidad el Congreso de la Nación se encuentra integrado por 99 diputadas del total de 257, que representan casi un 39% total de la Cámara, y por 30 senadoras de 72, es decir casi un 42% del cuerpo.

En la provincia de Buenos Aires, en 2017 se renovaron 35 bancas y Unidad Ciudadana (UC) fue el único espacio que respetó la paridad, al postular a 17 mujeres. Sin embargo, el resto de los partidos no se quedaron muy atrás: el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) presentó a 15; 1País (massismo) postuló a 14, y Cambiemos y el Frente Justicialista estuvieron más lejos, con 12 mujeres cada uno.

Sin embargo, en el caso de las intendencias no pasa lo mismo. De acuerdo a un informe realizado por la Universidad Austral, Argentina tiene uno de los índices más bajos de la región de presencia de mujeres en este tipo de cargos: mientras en América Latina es de casi el 15%, en nuestro país apenas alcanza el 11,7%, es decir, uno de cada 10 cargos a intendentes es ocupado por una mujer.

Se trata, apenas, de un promedio. Mientras La Rioja cuenta con el porcentaje más alto de mujeres al frente de los municipios (7,7%), en tres provincias el nivel es de 0%. Tal es el caso de San Juan, Santa Cruz y Tierra del Fuego, aún cuando estas dos son gobernadas por mujeres.

Le siguen Formosa, Catamarca y Buenos Aires, que si bien tiene un 40% del padrón electoral no llega al 3% de representación. Más en detalle, de las 23 ciudades capitales provinciales, solo dos tienen a una mujer al frente: Santiago del Estero y Rawson (Chubut).