El intendente Luis Rogers y el ex subcomisario Carlos Alaniz, entre los procesados

El lunes se escucharán alegatos por un caso de trata que involucra a un intendente

Por pedido de la fiscalía federal, se postergó la lectura de alegatos contra los acusados de trata de personas con fines sexuales en el cabaret Good Night, de Lonquimay. El intendente marinista, Luis Rogers, es uno de los acusados.

Imagen : Mauro Monteiro

Desde el lunes 22 de mayo se realiza el juicio oral y público contra el intendente de la localidad pampeana de Lonquimay, Luis Rogers, y el ex subcomisario de esa jurisdicción, Carlos Alaníz, ambos acusados de brindar un blindaje al funcionamiento del prostíbulo “Good Night”, dedicado a la explotación sexual de mujeres.

También están imputados Eduardo Mauricio Fernández, acusado de ser el dueño del local nocturno; Carlos Eduardo Fernández y Brian Martín Saxs, quienes se habrían desempeñado como encargados.

Para ayer mañana estaba prevista la lectura del alegato acusatorio y de los alegatos defensivos, pero el fiscal Federal Ernesto Bonvehí pidió que declararan  3 víctimas más de trata de personas con fines sexuales en el prostíbulo habilitado por la municipalidad de Lomnquimay.

Además, Carlos Fernández decidió ampliar su declaración para señalar que “de lo que vendían las chicas, les retenía el 20%, lo de la caja era 100% para mí. Todo lo que pasaba en Good Night lo manejaba yo”, aseveró.

Por otra parte indicó que “nunca ejercí violencia” contra las mujeres y aseguró que “bajo mi consentimiento nunca hubo prostitución”.

También complicó aún más al intendente Rogers al señalar que “firmaba las libretas sanitarias. Las libretas sanitarias se firmaban en la municipalidad por el intendente”, reiteró.

A su vez intentó salvar a su Herman Eduardo al indicar en su declaración que “El único responsable era yo.  Mi hermano no es responsable de nada”, declaró

Para desestimar una de las características del delito de trata de personas y explotación, relacionadas con el encierro de las víctimas, Fernández aseveró que “cuando cerraba el local, las chicas podían hacer su vida normalmente” y le apuntó a la policía: “tuve 10 mil allanamientos pintados de controles”

El subcomisario Alaniz, por su parte, declaró en contra del consejo de sus abogados, y los más fundamental que dijo es que “perdí mi carrera policial por este caso”.

Postergación. El pedido de Bonvehí fue rechazado por todos los abogados defensores pero el Tribunal Oral Federal le hizo lugar y los alegatos se leerán el lunes 26 de  junio.  E l abogado de Carlos Fernández, De la Vega, dijo que “el fiscal pretende salvar el bache del anterior  fiscal Baric durante la instrucción, que estuvo mal hecha”, acusó.

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