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Trata de Personas- Explotación sexual

El intento de llevar a una adolescente a un prostíbulo de Santa Cruz terminó en condena

Ana Alicia Taviansky y Verónica del Jesús Olivera se convirtieron ayer en las primeras personas en ser condenadas en Tucumán por el delito de trata de personas. En un fallo dividido, el tribunal de la Justicia Federal las consideró responsables de la tentativa de transporte con fines de explotación sexual de una menor de edad, en 2008taviansky

¿Sabés dónde queda San Julián? ¿Viniste alguna vez a trabajar? ¿sabés cómo es el trabajo?

– Sí, en una whisquería, en un cabaret, yo trabajo también de eso.

– Te explico, la copa de tragos es de $30 o $50. La primera copa es la de $30 y se la doy a la chica, no así la de $50. En esa vamos el 50%. Vos hacés la primera copa, es tuya completa. Después te llevás el 50%. Y si hacés la primera copa con un pase, no te doy la primera copa porque yo exijo para el pase una copa. Entonces hacés el pase, por ejemplo, $100 el mínimo, son $80 para vos y $20 para la casa. Y la mitad de la copa.

– Claro.

– Entonces, para el pase sí o sí tenés que pedir la copa, tomarla o que te la paguen.

– Ah, sí. Es más o menos parecido aquí.

– Hasta $150 yo te saco $20, y de ahí $30 hasta $ 200 y de $250 te saco $50.

– ¿El pase nosotras lo cobramos lo que queremos?

– Sí, sí. Yo te pongo el mínimo, $100.

Laura y Samanta mantuvieron esta conversación telefónica en junio de 2008. La primera era una mujer que decía vivir en Córdoba capital, y llamaba a un número de teléfono que había visto en un diario. La segunda era en realidad Ana Alicia Taviansky, la propietaria de un prostíbulo en Puerto San Julián, en Santa Cruz, que ayer fue condenada a cinco años de prisión por la tentativa de trata de personas en la hipótesis de transporte de persona menor de 18 años de edad con fines de explotación sexual.

De esa manera, la “madama patagónica” se convirtió en la primera persona que deberá cumplir una pena tras las rejas en Tucumán, por el delito de trata de personas. Verónica del Jesús Olivera, en tanto, fue condenada como partícipe necesaria de la tentativa de transporte, y deberá someterse durante tres años a determinadas reglas de conducta para seguir en libertad.

El delito

El hecho por el que fueron juzgadas las dos mujeres ocurrió el 22 de mayo de 2008. Ese día, la adolescente CM abordó un colectivo junto a Olivera, su prima, con destino a Puerto San Julián. La víctima declaró que le habían prometido que podría conseguir trabajo como profesora de danzas folclóricas, y que cuando estaban viajando escuchó una conversación telefónica de su prima con una mujer, por la que se dio cuenta que podrían obligarla a trabajar en un prostíbulo.

Los fiscales Leopoldo Peralta Palma y Valentina García Salemi consideraron que Olivera se aprovechó de la situación de vulnerabilidad de CM y por eso pactó su traslado con Taviansky, con quien intercambió 17 llamadas entre el 16 de mayo y el 22 de mayo de 2008. “Olivera tenía agendado el teléfono como San Julián, y era el que pertenecía a Taviansky”, explicó Peralta Palma.

Los fiscales pidieron 10 años de prisión para Taviansky y cuatro años para Olivera. La pena solicitada en este segundo caso fue menor, justificó García Salemi, porque se tuvo en cuenta que la imputada vivió en situación de prostitución, y que también estuvo en una situación de vulnerabilidad. “Pero eso no la exime de su responsabilidad penal”, argumentó la fiscala.

La defensa

Los defensores Oficiales Pamela Tenreyro y Ciro Lo Pinto, en tanto, solicitaron la absolución de las imputadas. “La acusación es infundada y arbitraria. Olivera tuvo que prostituirse para dar de comer a sus hijos. ¿Por eso la vamos a estigmatizar? ¿Por eso la vamos a vincular al tráfico ilegal de personas?”, manifestó Tenreyro.

“Nunca hubo una causa para traer esto a debate, fue forzado. Mi defendida (Taviansky) sólo está acá por haber mantenido una conversación telefónica, lo que es válido, legal y legítimo”, expresó, a su vez, Lo Pinto.

El fallo de los jueces se conoció a las 18.20. La sentencia fue leída por la presidenta del tribunal, Alicia Noli, y al comenzar se dejó constancia de que el juez Carlos Jiménez Montillahabía votado en disidencia, ya que consideraba que Olivera debía ser condenada a cuatro años de prisión por captación tentativa de traslado con fines de explotación sexual, y Taviansky por transporte y acogimiento a la pena de seis años y seis meses.

La condena final fue decidida por mayoría, con los votos de Noli y de Gabriel Casas.

Los pasajes de colectivo fueron comprados en Río Cuarto

A pesar de que Olivera aseguró que los pasajes de ómnibus desde San Miguel de Tucumán hasta Puerto San Julián fueron comprados por ella, un informe de la empresa TAC acreditó que los mismos fueron adquiridos en Río Cuarto y girados a Tucumán. Las escuchas telefónicas dieron cuenta de que Taviansky solía enviar desde esa ciudad cordobesa pasajes a distintos puntos del país, a nombre de mujeres que iban a su prostíbulo.

Las deudas generadas a las mujeres en el prostíbulo

Las escuchas telefónicas realizadas a la imputada Ana Alicia Taviansky permitieron conocer cómo era el negocio prostibulario en Puerto San Julián. Entre otras conversaciones se escuchó a una mujer de Mar del Plata, a quien Taviansky le iba a descontar el precio del pasaje en colectivo, y le ofrecía un préstamo para que gire dinero a su familia. “Así generaba deudas a las chicas para que no obtengan ganancias”, dijo la fiscala.

Vínculos con policías y empleados de transporte

La comunicación con un comisario de apellido Insaurralde y con un empleado de una empresa de transporte de colectivos, permitió conocer los vínculos de Taviansky. Al primero le reclamó por los papeles que les pedían a las mujeres para que trabajen en los locales, en tanto que el segundo le ayudaba a conseguir pasajes hacia Puerto San Julián, según se desprende de las desgrabaciones de las escuchas telefónicas a Taviansky.

 

Imagen : La Gaceta