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Tucumán

El Bicentenario Y Los Juicios De Lesa Humanidad

El juicio por la causa Operativo Independencia continuó la semana pasada con más testimonios. Entre estos , los de los hermanos Leacoplo, Juan Eduardo y Roberto Jorge, ambos sobrevivientes al terror de la última Dictadura genocida. Aquellos días, el Ejército Argentino llevaba adelante el plan sistemático de exterminio de dirigentes sociales, políticos y gremiales en el laboratorio que fue Tucuman para dar paso a uno de los períodos más oscuros y violentos en la historia de nuestro país.juicio tucuman lesa humanidad

El Operativo Independencia fue la antesala al golpe militar de 1976 que impulsaron los militares represores y el empresariado asociado a los intereses imperialistas político económicos de EEUU y la URSS. Su objetivo fue profundizar las condiciones necesarias para instalar el modelo económico neoliberal. Modelo que ya había impulsado el cierre de once ingenios en Tucumán con la dictadura de Ongania en 1966. La dictadura solo se fue luego de estatizar una deuda privada de 45 000 millones de dólares, cientos de ellos de empresas de la familia Macri.

Testimonios

La crisis laboral, económica y social que se vivía en 1975 encontró a Juan Eduardo Leacoplo, con veinticuatro años, repartiendo panfletos gremiales entre los trabajadores de vialidad provincial.

“Llegaron en vehículos del Ejército y de la policía a casa. Entraron sin llamar a la puerta y realizaron un allanamiento sin autorización. No encontraron nada” relató Roberto Leacoplo, su hermano, que por entonces tenía 21 años de edad.

“Mi madre acompaño a Juan a “ la Base” como llamaban al centro de operaciones del Ejército, que estaba en el casco de estancia del ingenio Lules. Alli operaba la Compañía Condor. Juan queda detenido allí. A mí me secuestraron días después”.

Los testimonios narran la tortura, el temor y el cautiverio que padecieron los Leacoplo, como miles de otros tucumanos por entonces, en su mayoría, en su paso por “la Escuelita de Famailla”, centro clandestino de detención.

“Me decían: ‘decí lo que sabés’…’¿a qué grupo perteneces? ‘. Querían nombres. Preguntaban por subversivos”, comentó Roberto.

13558789_10206568824320626_3299273646628311209_o“No se bajen las vendas porque el que lo hace se muere si ve lo que hay aquí”. Todas las noches torturaban. Por la música que ponían, ya sabía que iban a llevarlos.  “Siempre había recambio de personas.Llegaban algunos y se llevaban a otros. Se escuchaban gritos y hasta un nacimiento, un bebé que lloraba.  Escuche la ejecución de personas. Luego de la ráfaga de ametralladoras, tres disparos, por eso creería que fueron tres”, contó Roberto.

“Lo que más duele es la cobardia y el ensañamiento con la gente indefensa, el dolor moral más que el físico es el que queda adentro”, manifestó Juan. “Más o menos tres meses después , una noche,nos apilaron en un camión y nos bajaron en un camino desierto. ‘Caminen hacia allá derecho, ahí esta la ruta’, amplió Roberto.

Esa noche, casi ciegos y con dificultades para caminar, emprendieron el regreso.

Juan Leacoplo agregó “no creo en la justicia, porque si fuera tal, debería estar enjuiciando también a Richard Nixon y a Henry Kissinger”.

“Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”

En una escena  ya mundana de nuestra actual realidad, algún diario muestra en su portada al ministro de Justicia de la Nacion, German Garavano, quien recibe hospitalario por estos días los reclamos y denuncias presentadas por los abogados de los genocidas del ultimo gobierno militar. Alguien compra un magazine, entra a un drugstore o sale de un delivery , mientras la calle Chacabuco  se maquilla con banderas en un año especial. Además de haber recibido al Presidente Barack Obama en el cuarenta aniversario del ultimo golpe militar del que EEUU fue complice y promotor,por estos días se dara también la bienvenida al rey de España, con quien el Presidente Macri conmemorara el bicentenario de la declaración de nuestra independencia de la tirania y saqueo del reinado del monarca.

” Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo” decía el General Belgrano. “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor”, decía el genial Santos Discepolo.

En escena, héroes y villanos, contentos y amargaos, valores y doblez, los rostros de dos modelos de país, que luchan desde hace mas de doscientos años. El que pujaba la oligarquía terrateniente y comercial aduanera porteña, asociada a los mercados ingleses y españoles, que pretendía para sí las ganancias del monopolio comercial que se llevaba la corona española; y el que traducía el sentir y los intereses de todo el pueblo en las voces de los verdaderos próceres, Belgrano, Moreno, San Martin, Monteagudo: liberar del yugo explotador y saqueador español y de toda otra potencia imperialista, a la América toda.

Como un audiovisual del celebre y vigente tango Cambalache, la realidad se embandera y engalana con las fotos de” los desaparecidos” en la esquina  del juicio al Operativo Independencia mientras en la Tele del bar de la otra esquina el informativo anuncia que por decreto presidencial se modifica la ley que limita la compra de tierras a inversores extranjeros .

En el lodo mediático Lázaro Baez vs Panama Papers, terminan todos manoseados. Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches, un parroquiano paga el café, mientras la tele le dice que, como segunda parte de la película que vimos en los noventa donde se privatizaba YPF para beneficio de las jubilaciones, hoy, para “hacer pasar”  la ley del nuevo blanqueo de capitales y avanzar con la nueva privatización del ANSES, se incluyo el pago a los jubilados, no con intereses superiores al mil por ciento como el pago a los buitres, entre ellos Carlos Melconian, actual presidente del Banco Nacion, que compro bonos por 773.000 dolares y recibió 12.000.000 de dólares;  sino que a los jubilados, se les pagara en cuotas e intereses racionales.

El 9 de Julio, mezclao con escolares y héroes de Malvinas ira el rey, Manzur y Macri, que ejercita a la Armada con la OTAN, quien invadiera y se rearma hoy en nuestras islas del sur.

El 7 en plaza San Martin ira el Pueblo, sin vallas ni gendarmes, con artistas, familias y un locro popular, en una jornada patriótica, que promete cantar el himno nacional con todas sus estrofas.

 

Imagen : apaprensa