Noticias Destacadas

Dos hombres y una mujer procesados por arrojar un bebé al río para que muriera

La Jueza de Instrucción Formal de Segunda Nominación de Orán, Norma Vera, procesó a dos hombres y una mujer como presuntos autores responsables del delito de homicidio en perjuicio de un bebé de diez meses de edad, Javier Luna. Los procesados son una mujer y un hombre menores de 17 años y Adolfo Mamaní de 19.

Los hechos ocurrieron en Urundel, en el norte de la Provincia, en abril pasado. El 2 de abril, Mauricio Angel Rojas, un trabajador rural de la zona fue a encender la bomba de agua que es utilizada para el riego en un inmueble ubicado a las márgenes del río Piedras, pocos metros delante de un puente. El hombre, al meter sus manos en el agua para correr las ramas que obstruían la bomba, palpó algo, comprobando que era el cuerpo del niño atascado en la toma de agua. El niño, según se pudo comprobar en la autopsia posterior, murió por asfixia por inmersión.

Desde ese momento comenzó el trabajo para determinar lo ocurrido. De los testimonios pudo determinarse que en la mañana, tres personas se habían presentado a adquirir pasajes para viajar en ómnibus hacia General Güemes. Cuando se los demoró y al revisarse la mochila de la mujer, se comprobó que tenía prendas de vestir de un menor y una mamadera con leche todavía tibia.

Fue la mujer la que admitió al momento de ser abordados por los efectivos policiales que poco antes habían arrojado a su hijo desde el puente del río Piedras, en Urundel. Dijo en ese momento que el niño molestaba a su novio porque ?lloraba mucho y era molesto?.

Tanto Mamaní como el menor de 17 años y la joven habían llegado para trabajar en Pichanal desde Santa Victoria Oeste. En la finca de Urundel, la mujer vivía en una habitación junto a Mamaní, el bebé y el joven de 17 años.

En la investigación surgió un entramado de violencia familiar. Los golpes al niño eran frecuentes. ?Ella decía que molestaba?, dijo uno de los imputados en su testimonio, mientras que la mujer identificó como autor de los golpes a su pareja, Mario Adolfo Mamaní. La noche anterior al hecho, el bebé había llorado mucho. Antes de salir del conventillo rumbo a la ruta para tomar un remis, la pareja había discutido.

Dos horas después de tirar al niño desde el puente, los tres subieron a un remis para que los llevara a Yuto, en territorio jujeño.

En su testimonio, la mujer señaló a su pareja como quien arrojó el bebé al río. Dijo también que era víctima de golpes frecuentes del hombre porque el bebé no lo dejaba dormir. También refirió haber recibido amenazas de muerte.