Noticias Destacadas

28 de Septiembre

Día Global de Acción para la Despenalización del Aborto: una cuenta pendiente en América Latina

América Latina está experimentando constantes cambios en lo que hace al debate sobre la salud sexual y reproductiva y los derechos de las mujeres. En la región más desigual del mundo, los avances y retrocesos impactan directamente sobre las mujeres y niñas, sus cuerpos y sus derechos.

Imagen: Mujeres de El Salvador, Amnistía Internacional.
Imagen: Mujeres de El Salvador, Amnistía Internacional.

El Salvador debate aumentar las penas de cárcel hasta 50 años contra mujeres acusadas de tener un aborto. Este país es uno de los pocos del mundo y de la región que mantiene una prohibición legal absoluta del aborto, junto con Chile, Nicaragua, Honduras, Haití y Surinam. Prohibir abortos que pueden salvar vidas es atroz en cualquier circunstancia, pero profundizar la política persecutoria y las penas de cárcel para las mujeres que requieren un aborto es inhumano.

Chile, por el contrario, busca desandar el camino de la criminalidad. Con fuertes resistencias de sectores conservadores, se permitió debatir este año en Diputados un proyecto de ley que busca despenalizar el aborto por causales. Es un punto de partida necesario frente a un escenario de prohibición absoluta del aborto. El proyecto hoy se encuentra a instancias de la Cámara de Senadores y Es preciso que esta iniciativa histórica no pierda impulso y que este año Chile de un paso hacia la protección de los derechos de las mujeres.

Argentina, en cambio, desde hace casi un siglo se encuentra sumida en una profunda contradicción. Mientras que la ley permite el aborto legal en casos de peligro para la salud o vida o en caso de violación, la realidad de algunas mujeres se parece mucho a la de los países en que el aborto está totalmente prohibido. Dependiendo de la provincia en que le haya tocado nacer a una mujer, del servicio de salud al cual acuda o del médico que la asista, tendrá más o menos oportunidades de acceder a su derecho. Las mujeres y niñas siguen siendo presas de la decisión de un médico, un juez, un marido, un compañero, que decide por ellas.

El caso de Belén puso de manifiesto la manera en que el Estado y las instituciones criminalizan a las mujeres, las sumerge a ciclos de violencia, y las expone a elegir entre la vida o la cárcel.

“La despenalización del aborto es un requisito esencial para que los países garanticen la igualdad de las mujeres y sus derechos fundamentales. Los Estados deben proveer de todas las herramientas necesarias para que mujeres, jóvenes y adolescentes puedan evitar embarazos no deseados y decidir si quieren ser madres o no y cuando quieren serlo”, señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.