El principal sospechoso de haber violado en el partido bonaerense de Moreno a una joven de 19 años, a quien engañó ofreciéndole un falso trabajo a través de Facebook, fue detenido en la localidad de Cuartel V, de ese mismo distrito del oeste del conurbano, informaron fuentes policiales y judiciales.

Pese a que ante la Justicia se negó a declarar, el detenido, identificado como Sergio Gustavo Ramírez (35), se autoincriminó en dos oportunidades: cuando fue detenido a la mañana, le dijo a los policías “me mandé una cagada” y, por la tarde, al salir de la fiscalía, aseguró ante la prensa que le pedía perdón a sus padres y que había hecho “un pacto con el diablo”.

El fiscal de Moreno a cargo de la causa, Leandro Ventricelli y una fuente policial explicaron a Télam que la detención de Ramírez se dio a partir de un llamado al 911 que reportaba la presencia del sospechoso merodeando la avenida Derqui y una plaza cercana ubicada en el cruce de las calles La Escultura y Enrique Santos Discépolo, de la localidad de Cuartel V, Moreno.

“Los efectivos lo encontraron, lo notaron en actitud sospechosa, lo interceptaron para demorarlo y, cuando dio su nombre, se dieron cuenta de que era el hombre buscado por el abuso”, dijo a Télam la fuente policial consultada.

Ventricelli aseguró que “el propio imputado le dio a los policías su identidad correcta y de inmediato saltó por sistema la orden de captura que había contra él” de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Moreno que él dirige.

Según fuentes judiciales, cuando los efectivos del Comando de Prevención Comunitaria (CPC) de Moreno y de la comisaría 4ta. de ese partido, con asiento en Cuartel V, le informaron a Ramírez que quedaba detenido, el imputado les dijo: “Si, ya sé, me mandé una cagada”.

La frase no tiene ninguna validez judicial y si bien se esperaba que por la tarde, al ser indagado, confesara el hecho, asistido por un defensor oficial, Ramírez “se negó a declarar”, indicó el fiscal.

Al salir en un traslado de las fiscalías de Moreno, Ramírez fue increpado e insultado por algunos familiares de la víctima y allí, ante la prensa, el imputado, llorando, aprovechó para pedirle perdón a sus padres.

“Le pido perdón a mi vieja”, dijo Ramírez ante los micrófonos de los cronistas de TV y cuando uno de los periodistas le preguntó si reconocía la autoría del hecho, contestó: “Fue el diablo. Hice un pacto con el diablo”.

Si bien en un principio se informó que el fiscal iba a hacer una rueda de reconocimiento con el imputado, Ventricelli decidió por el momento no hacerla para no revictimizar a la joven abusada.

“Por el momento la rueda no es necesaria. Hay hisopados realizados que estamos esperando para ver si son aptos para un futuro y eventual cotejo de ADN”, dijo Ventricelli a Télam.

Además, el fiscal comentó que “hay muchos testimonios que lo comprometen” y reveló que ordenó para Ramírez una exhaustiva revisación médica, ya que presenta lesiones del tipo excoriativas y similares a arañazos, que podrían haber sido provocadas por la víctima del abuso en su intento de defensa.

El fiscal comentó que estaba convencido de que “la detención de Ramírez era cuestión de horas, porque cuando se fugó, se escapó con lo puesto y es un hombre acostumbrado a andar en la calle”

La captura de Ramírez se dio poco después de que anoche el fiscal lograra el dictado de la captura nacional e internacional del sospechoso que, de acuerdo a los investigadores, es un hombre de pocos recursos, que hacía changas y juntaba cartones.

La violación que le atribuyen a Ramírez ocurrió el lunes por la mañana en una casa del barrio Santa Brígida, de Moreno, donde la denunciante, una joven de 19 años, madre de una niña, acudió tras combinar mediante un grupo privado de Facebook, denominado “Busco laburo”, una entrevista laboral para cuidar a un niño de dos años y realizar tareas de limpieza.

Una vez en la vivienda, fue recibida por un hombre que comenzó a comportarse de manera sospechosa y, además, no tenía a ningún niño en la casa.

El hombre la amenazó con un cuchillo, le ató las manos a la espalda y le puso una soga al cuello que amarró a un alambre en la pared para abusar sexualmente de ella durante cinco horas.

La joven logró escapar ante un descuido de su captor y auxiliada por familiares del mismo abusador, quienes eran ajenos a la maniobra delictiva e incluso llamaron al 911 para hacer la denuncia.

El fiscal Ventricelli le imputó a Ramírez el delito de “abuso sexual agravado”.