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Mendoza

Denuncian a un juez laboral por brutal golpiza a su pareja

La mujer, de 36 años, aseguró que fue atacada en la casa que comparten. “Cuando me golpeaba la cabeza contra el piso creí que me mataba”, dijo a UNO. Gustavo Estrella (52) es además jurado de boxeo y ex abogado del Arzobispado.Juez laboral estrella golpeador

Un juez de una cámara laboral de esta ciudad fue denunciado por su pareja de haberle propinado una golpiza en distintas partes del cuerpo especialmente en el rostro. Sucedió tras haber sostenido una discusión en su departamento en el centro de la Ciudad.

Este suceso, que provocó un vendaval de comentarios dentro del mismo Poder Judicial, ocurrió según la denuncia de M.O. (36), radicada en la Oficina Fiscal Nº1 de Capital, el sábado alrededor de las 20 en un departamento de calle San Juan 1163, en el octavo piso.

Allí se encontraba la mujer junto con el integrante de la Séptima Cámara Laboral Gustavo Estrella (52), quien además de ser juez es jurado internacional de boxeo y fue abogado del Arzobispado.

Esa noche él salió del dormitorio donde aparentemente se habría iniciado una violenta discusión y se fue a la cocina.

Poco después hizo otro tanto la mujer y parece que la pelea prosiguió.

El magistrado habría perdido los estribos a tal punto que arremetió a golpes, según la denuncia, contra la indefensa y sorprendida mujer, quien sólo atinaba a defenderse poniendo los brazos en actitud defensiva. Esto no fue  suficiente ya que los puñetazos le alcanzaron en pleno rostro, cuello y en otras partes del cuerpo que la hicieron primero tambalear y luego caer al piso, donde siguió recibiendo la fuerte paliza que por momentos le hizo temer por su vida.

Cuando pudo ganar la calle concurrió a la Oficina Fiscal Nº1 de Capital, donde denunció al magistrado a las 21.30 del día sábado. En el caso tomó intervención la fiscal de instrucción Daniela Chaler, quien caratuló la causa Nº51804 prima facie como lesiones leves pero no se descarta que también configuraría violencia de género.

Resta ahora saber el resultado del Cuerpo Médico Forense adonde fue mandada la mujer para conocer cuántos días de recuperación tiene por las lesiones que recibió.

Chaler hará una información penal preparatoria, acumulará pruebas, verá si imputa y antes de elevar a juicio debería pedir el desafuero del camarista.

Escándalo
Este hecho ganó los pasillos y despachos de los tribunales provinciales alcanzando a la propia Corte, donde ya deben de estar pensando qué medidas deberán tomar frente a un caso tan violento cometido presuntamente por el magistrado y que ya tomó estado público.

Según pudo saberse a través de la Fundación Sobran Motivos, donde asistieron a la mujer tras el violento ataque que la hizo pasar por un hospital, varios camaristas llamaron solidarizándose con la víctima.

Otro tanto habría hecho la Asociación de Magistrados, que frente a un hecho de tamaña gravedad para el Poder Judicial habría pensado armar una causa, además de expresar su desagrado por la situación. No se excluiría un jury.

“Él quiso ahorcarme con mi pelo”
“Estoy muy golpeada y aterrorizada”. Así comenzó su diálogo entre lágrimas M.O., de 36 años, estudiante de la UTN. Está totalmente shockeada por los dramáticos momentos vividos el sábado pasado en el departamento que compartía con el magistrado en la calle San Juan de Ciudad.

En este lugar fue blanco de una violencia inusual por parte del hombre, según denunció, y ésta habría tenido origen en una pregunta que él le hizo: “Me vas a querer así dentro de 10 años?”. Como la respuesta de ella fue que no lo sabía, el hombre estalló en una furia descontrolada y arremetió contra ella.

“Le pedía que no me pegara, que era un animal con lo que me estaba haciendo. Esto sucedió en la cocina donde él ya había cenado y yo me preparaba para hacerlo. Allí me trató de loca porque me puse a estudiar Licenciatura, Higiene y Seguridad en la UTN”.

“‘Me dejaste de lado, me abandonaste por los estudios’ repetía fuera de sí” La mujer agregó que para calmarlo le dijo que hablaran, pero no fue suficiente. “Me tiró al piso, me agarró del pelo y me quería ahorcar con el propio  cabello”.

Luego, entre sollozos, expresó: “Mientras me defendía se ponía más agresivo y me dio piñas y patadas agarrándome la cabeza y golpeándola contra la pared… pensé que me iba a matar”.

Su odisea no terminó allí. Cuando zafó comenzó a correr alrededor de la mesa. Le suplicaba que parara y le decía que lo perdonaba y que sería bueno terminar la relación civilizadamente”. “Esto fue aún peor”, puntualizó. Agarró una silla y me la tiró. Me pegó en el labio y en el pecho. Pero no sólo hubo agresiones físicas sino también verbales.

M. O. no para de llorar mientras contaba que después de la golpiza atroz, le salía mucha sangre por la boca. “Quería irme, tenía mucho miedo. Sentí tanto pánico porque pensaba en lo que todavía me podía pasar”.

“Por suerte él me echó del departamento que compartíamos desde el 2013 y apenas estuve en la calle, de noche, sin tener a nadie a quien recurrir me fui a pedir ayuda a la comisaría. Apenas me podía sostener en pie de  tantos dolores”, concluyó.

Qué dice el Código Penal sobre las lesiones leves 
Son aquellas que no producen en la persona que la padece lesiones graves o gravísimas y que no van a repercutir en el futuro en su físico.

Todo daño en el cuerpo o en la salud que no se encuentre previsto en los arts. 90 y  91 del Código Penal conformarían lesiones leves. El art. 80 nos dice: “Se impondrá prisión de un mes a un año al que causare a otro, en el cuerpo o en la salud, un daño que no esté previsto en otra disposición de este código “.

Generalmente según lo establece la ley las lesiones leves no demoran más de 30 días en su curación. Si los superan ya son lesiones graves o gravísimas.

Imagen : diariouno.com.ar