Crisis de refugiadxs

De refugiadas a esclavas en clubes libaneses

Liberadas 75 refugiadas sirias forzadas a prostituirse en la mayor red de tráfico de personas y proxenetismo desmantelada en 10 años en Líbanoesclavas refugiadas

Las refugiadas sirias “se enfrentan a mayores riesgos de explotación y acoso sexuales”, según denuncia Amnistía Internacional

Los testimonios de las chicas publicados por la organización local Agenda Legal son sencillamente nauseabundos. Demuestran cómo las 75 refugiadas sirias liberadas la semana pasada fueron engañadas, golpeadas, torturadas, violadas, forzadas aprostituirse, a abortar y vivir encerradas sin ver la calle durante meses o años. Todo ello posible por la inacción de las autoridades y la situación de indefensión en la que se encuentran muchas de estas jóvenes sirias. Fueron captadas en Siria o en Líbano bajo la promesa de un futuro mejor en forma de matrimonio o un trabajo en restaurantes que les permitiría mantener a sus hijos.

Sally es el pseudónimo de una de las cinco jóvenes que consiguió escapar y dirigirse directamente a la oficina local de Hizbolá y no a una comisaría porque no se fiaban de la policía.

“Llegué a Líbano tras perder a mi familia en la guerra” relata esta joven que ahora tiene 27 años. Una tarde en Beirut hace más de dos años, conoció a ‘P’, también sirio y uno de los hombres clave de la trama cuyo nombre aparece en el relato de varias chicas.

A Sally la convenció diciendo que “se había enamorado” de ella, que quería casarse y así ayudarla a ella y a su hijo. Al poco tiempo, ‘P’ la llevó a Chez Maurice, un burdel en la localidad de Maamelten, situada en la bahía de Junieh, a 20 kilómetros al norte de la capital.

Allí fue encerrada y golpeada hasta que se resignó a no exigir más su libertad.Forzada a prostituirse y sin posibilidad de escapar, recibía a hombres siete días a la semana, desde las seis de la tarde hasta altas horas de la noche. Los cabecillas de la red, formada por al menos 18 hombres y mujeres, obligaban a las chicas a recibir hombres hasta las cinco de la mañana.

Desmantelada en dos redadas por la policía, es la mayor red tráfico humano y proxenetismo destapada en Líbano en más de 10 años. “Solemos descubrir otros casos con regularidad, pero nunca de este tamaño” explica el portavoz de lasFuerzas de Seguridad Interior (FSI) Joseph Mouallem. Tras ser liberadas, las chicas han pasado a estar bajo la tutela de ONG.

Las 75 mujeres están ahora en varios centros donde reciben atención médica y apoyo psicológico por parte de una red de ONG locales e internacionales coordinadas por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados(ACNUR). La portavoz de ACNUR, Lisa Abou Khaled, asegura que “las mujeres serán reasentadas en terceros países” cuando estén mejor y tras estudiar cada caso.

Menores de edad

Ninguna de las mujeres era menor de edad en el momento en que fueron liberadas pero algunas sí lo fueron durante su encierro. La más joven tiene 18 años y 2 meses, por lo que Mouallem asume que “algunas eran menores en el momento de ser captadas”. Dice que ninguna cobraba dinero, y que “vivían en una situación que se puede calificar de esclavitud“.

La red de captación escogía aquellas mujeres que se encontraban en una situación de indefensión o tenían un perfil de mayor vulnerabilidad. Antes de encerrarlas, los explotadores querían saber si las chicas “estaban casadas o divorciadas”, vivían solas o habían perdido a su círculo familiar más estrecho en la guerra en Siria, según explican las chicas en los relatos aparecidos en la página web de Agenda Legal.

A su llegada al burdel, a algunas chicas sólo les daban una exigua ración de comida diaria “porque su cuerpo no era deseable para los clientes”.

Serena tiene también 27 años y se marchó de Siria hace tres meses después de conocer a un hombre que le pidió matrimonio e irse con él a Líbano. Tras varios días en el país, la llevaron a Chez Maurice y sufrió el mismo proceso que Sally y las demás chicas. La pegaron hasta que respondió que estaba dispuesta a prostituirse.

Los captores solían golpear a las mujeres con palos en los pies y otras partes del cuerpo que dejaban marcas menos visibles. “A veces los clientes nos preguntabanqué nos había pasado, pero ninguno hacía nada” explica Sally. Los proxenetas también usaban látigos con los que les laceraban la piel “si no conseguíamos suficientes propinas […] ni clientes”.

La red contaba con la colaboración de un ginecólogo ,cuya clínica ha sido cerrada y su licencia revocada. Tras su detención, la policía informó que había admitido haber llevado a cabo más de 200 abortos a las mujeres sirias.

Pero las visitas para abortar eran casi las únicas que las chicas hacían a clínicas médicas aunque la explotación de las mujeres tuviera lugar en nefastas condiciones higiénicas. Samar explica que, como “algunos clientes no aceptaban usar condones“, tuvo que empezar a tomar pastillas anticonceptivas. Fue durante ese periodo en que comenzó a sufrir hemorragias, y los posteriores análisis revelaron que tenía “una severa infección sanguínea“.

“Riesgos de explotación y acoso sexual”

La mitad de los más de cuatro millones de refugiados sirios en la región sonmujeres, una cuarta parte menores de edad. A ellos se suman los más de siete millones de desplazados internos en Siria debido al conflicto.

Amnistía Internacional (AI) advertía en un informe publicado en Febrero que las refugiadas sirias en Líbano “se enfrentan a mayores riesgos de explotación y acoso sexual”. La organización apuntaba que “el déficit en la ayuda humanitaria y laspolíticas discriminatorias impuestas por las autoridades libanesas” crean estas condiciones.

“La mayoría de las refugiadas de Siria en Líbano sufren para sobrevivir, a veces en condiciones desesperadas” afirmaba entonces Kathryn Ramsay, investigadora de género en AI. “Se enfrentan a la discriminación generalizada y muchos obstáculos a la hora de obtener comida, vivienda o un trabajo“. Sobrevivir es “más difícil” para estas mujeres, en especial aquellas que son cabeza de familia, y “se enfrentan a un mayor riesgo de sufrir acoso, explotación y abuso en el trabajo y en las calles”.

El descubrimiento de esta red de tráfico de mujeres y proxenetismo ha desatado laindignación en el país y un conflicto político. El líder del principal partido drusoWalid Jumblatt escribió en Twitter que “esta red ha estado en funcionamiento durante años con altos funcionarios cómplices” de secretismo. La acusaciónapuntaba directamente a la policía. El ministro del Interior ha rebatido estas acusaciones, pero acaba de ordenar una investigación interna.

La prostitución en Líbano es una práctica extendida a pesar de estar prohibida. El área de la bahía de Junieh, donde se ha desbaratado esta red, es conocida por albergar la mayoría de burdeles y clubs nocturnos donde se práctica la prostitución.

“Esto es una gran broma” comenta indignado un conocido ‘bloggero’ local que prefiere mantener el anonimato por estar hablando de una cuestión “altamente politizada”. “Chez Maurice era conocido desde hace al menos 20 años por ser un burdel”. Dice que la mayoría de locales están abiertos gracias a la corrupción de aquellos que deberían prohibirlos, algo que han denunciado varias organizaciones y la prensa local.

“La realidad es que si no pagas o sobornas, te cerrarán el sitio” concluye, “lo sabe todo el mundo”.

 

Imagen : elmundo.es