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Femicidio

Crimen del country: “Farré estaba tranquilo, con cara de ‘hice lo que tenía que hacer'”

El abogado de Claudia Schaefer, que presenció el femicidio ocurrido en el country Martindale de Pilar, relató los dramáticos momentos que se vivieron el 21 de agosto pasado. “En ningún momento lo vi desubicado, ni ido ni nada de eso. Estaba normal”, expresó.farre despues

El abogado que presenció el crimen de su clienta Claudia Schaefer en el country Martindale de Pilar aseguró ante la Justicia que al autor del femicidio, Fernando Farré, lo vio “tranquilo” mientras la asesinaba y que continuó apuñalándola pese a que se dio cuenta de que era observado por su madre y por él desde una ventana.

 

Se trata de la declaración completa del abogado Carlos Quirno, testigo clave de la causa porque fue el único que pudo ver el asesinato cometido el 21 de agosto pasado en el mencionado country.

La testimonial, a la que accedió Télam, fue brindada ante la fiscal de Pilar a cargo de la causa, Carolina Carballido Calatayud, y está plasmada en 15 carillas del expediente caratulado “homicidio calificado”.

En las primeras siete páginas de la declaración, Quirno explicó que él asesoraba legalmente a Schaefer en el expediente civil por el divorcio y dio detalles de la conflictiva relación que había entre su clienta y Farré.

“Claudia me habló de acoso psicológico y desgaste de años”, “ella había tomado la decisión de separarse y él no la podía aceptar”, “la volvía loca” y “ella le tenía miedo”, son algunas de las frases con las que el letrado describió el conflicto en la pareja.

Sobre el día del hecho, Quirno explicó que fue junto a su clienta hasta Martindale porque ésta debía retirar sus pertenencias, una diligencia que Farré ya había hecho dos días antes en el departamento familiar del barrio de Recoleta, de donde había sido excluido por orden judicial.

El abogado relató que llegaron a las 11.10, que los recibió Farré y que adentro de la casa también estaban la madre del imputado, Nenina Castro, y la abogada Andrea Frencia.

“La señora estaba con cara de pocos amigos. Pensé ‘para qué había ido’ y que su presencia no ayudaría a que eso fuera tranquilo. A Farré lo vi tranquilo. En ningún momento lo vi desubicado, ni ido, ni nada de eso. Estaba normal”, describió el letrado. “Cuando saludé a la señora -recordó Quirno-, me di vuelta y la vi a Claudia avanzar con la valija hacia adentro de la casa. Fue la última vez que la vi viva”.

Explicó que se retiró de la casa unos instantes con su colega Frencia para pedirle que la diligencia sea más corta que la del departamento de la Capital Federal porque él debía estar de regreso a la 1 de la tarde. “Habremos hablado no más de 30 segundos y ahí empezamos a oír gritos muy difíciles de identificar. Nos pareció que venían de otra casa”, contó.

El abogado comentó que luego se dieron cuenta de que era la voz de la madre de Farré que decía: “Así no vas a lograr nada”.

Quirno dijo que entraron corriendo y vio que la señora estaba golpeando una puerta en el fondo del pasillo gritando: “¡Fernando, no! ¡Hacelo por mí! ¡Abrí por favor!”.

“Me agarró desesperación tratando de golpear la puerta. Agarré el picaporte y lo rompí de la fuerza que hice pero no pude entrar. Escuché como quejidos de Claudia. No oí nada de Farré”,
dijo en la declaración.

Luego, relató que salió al jardín, que la madre de Farré identificó la ventana del vestidor donde estaban encerrados y que, en un primer momento, no se veía nada, pero luego, cuando Castro rompió los vidrios, se corrió una cortina y pudo observar lo que sucedía dentro.

“Vi a Farré como de rodillas, medio de costado a la ventana, con el cuerpo de Claudia debajo de él, en el piso. Ella estaba como hecha un ovillo. El cuerpo se movía pero no sé si eran movimientos de ella defendiéndose o si eran por los golpes de Farré”, describió el letrado. “Amplié mi visión y vi sangre por todos lados. Me di cuenta de que esos movimientos podían ser con cuchillos, no golpes. Ahí había ocurrido un desastre. Me di cuenta de que la estaba matando”, afirmó.

“Ya Claudia no hablaba nada. Logré ver la cara de Farré totalmente desencajado. Estaba totalmente ensangrentado. Lo que diga puede ser producto de mi subjetividad. Era como una cara de ‘hice lo que tenía que hacer’, como tranquilo”,
declaró Quirno.

El abogado dijo que le dio “mucho miedo” cuando Farré miró “hacia afuera y siguió haciendo lo que estaba haciendo”.

“Fue la mirada y siguió dándole golpes. Nos miró y siguió. A pesar de tener a alguien que lo miraba, siguió con esos movimientos”, manifestó el abogado, para luego aclarar que a Farré no lo vio “furioso, ni ido”, que “no lloraba, ni se reía” y que “tampoco se quiso escapar, ni se sonrió ni nada”.

Pese a que nunca vio los cuchillos, señaló que presumía que los tenía y que pensó que Farré “capaz que seguía matando a alguien o a sí mismo” y por eso salió corriendo.

Le advirtió a la abogada Frencia y a unas vecinas lo que había pasado y realizó dos llamadas: a su socio a las 11.23 y al 911 a las 11.24. “Le dije a los vecinos que no se acerquen. Alguien dijo que se estaba escapando. Llegaron dos móviles de la seguridad privada y oí que la madre no los dejaba entrar. Alguien decía que la madre estaba limpiando un cuchillo”, comentó el letrado.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que luego, en la causa, se aclaró que en realidad eso era falso y que Castro fue vista lavándose las manos porque se había cortado rompiendo la ventana.

Quirno relató que “finalmente llegaron dos móviles policiales que confirmaron que (Farré) no se había escapado, que estaba dentro de la casa detenido”.

“Nunca creí que esto iba a terminar así”, dijo el letrado al final de su testimonial y también aclaró que entre Schaefer y Farré “no hubo ninguna discusión” previa al momento del asesinato, que todo se desencadenó en no más de “un minuto y medio”. También afirmó que nadie entró a la cocina a buscar nada, lo que hace suponer que Farré ya tenía preparados los cuchillos desde antes de la llegada de su mujer.

 

Imagen : diario Tag