Los actos se replicaron en todo el país

Con una movilización histórica, el sindicalismo amenazó a Macri con un paro nacional

Cuatro centrales sindicales organizaron una marcha multitudinaria y reclamaron al Gobierno que rectifique el rumbo. Caló anunció la reunificación de las CGT y cerró Moyano. Faltó Barrionuevo.marcha contra macrri

En una movilización histórica, que reunió a cuatro centrales obreras, el sindicalismo encabezó un multitudinario reclamo contra las políticas económicas del Gobierno y amenazó al presidente Mauricio Macri con decretar un paro nacional si veta la ley anti despidos. “Si no hay cambios, tendremos que tomar medidas de fuerza”, dijo Hugo Moyano, que tuvo a su cargo el cierre del acto. Antes, Antonio Caló había anunciado la reunificación de la CGT.

“Si no escuchan, va a haber paro nacional”, anunció el titular de la CTA Autónoma,Pablo Micheli, el primero de los líderes sindicales en tomar la palabra para los discursos y en lanzar la advertencia al Gobierno, luego de que el dirigente de la CGT, Juan Carlos Schmid, leyera el documento conjunto de las centrales sindicales, en el que se acusó a la Rosada de regresar “a históricas recetas que tuvieron tristes consecuencias”. En el texto, las organizaciones exigieron al Presidente “que informe minuciosamente sobre el plan anti inflacionario que dice estar en marcha y cuáles son los instrumentos para la reactivación del país”.

Desde el escenario montado en Paseo Colón e Independencia, delante de la Facultad de Ingeniería, donde se destacaban banderas con las figuras de Eva y Juan Domingo Perón, escuchaban los líderes de las dos CGT, Moyano y Caló; el titular de la CTA De los Trabajadores, Hugo Yasky, y el secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, que ocupó la silla vacía que dejó Luis Barrionuevo, de la CGT Azul y Blanca, quien decidió no concurrir al acto, molesto por la presencia de dirigentes del kirchnerismo y alineado políticamente a Sergio Massa, que sabotea la norma que él mismo había alentado. Detrás se ubicaron otros dirigentes como Roberto BaradelHéctor Daer, Julio Piumato y Edgardo Depetri.

Tras las palabras de Micheli, le tocó el turno a Yasky, su rival en la CTA. El líder de los docentes fue el encargado de enviar el mensaje sobre la ley anti despidos. “Vamos a ir la semana que viene para que el Congreso vote la ley. Si el Presidente pretende ignorarlo o vetarla, este acto va a ser una miniatura al lado de lo que vamos a hacer”, lanzó Yasky desde el atril ubicado al frente del escenario.

A los ancho y a lo largo de Paseo Colón, en columnas organizadas que comenzaban a la altura de avenida Belgrano y se extendían hasta pasando Estados Unidos, y bajaban por avenida Independencia y calles paralelas, una multitud de trabajadores – según los organizadores, hubo 350 mil personas – alentaba las palabras de los líderes sindicales, en una movilización cuyo precedente se remonta a la década del ´80, en tiempos del gobierno de Raúl Alfonsín y conducción sindical de Saúl Ubaldini. “Hoy empieza una historia distinta. El movimiento unido está de pie, pidiendo respeto al trabajo y al trabajador”, aseguraba Yasky.

El anuncio de la reunificación de la CGT estuvo a cargo del secretario generalAntonio Caló. “Estuvimos  desencontrados, pero ya teníamos decidido que, ganara quien ganara las elecciones, nos íbamos a unir. El 22 de agosto en nuestra querida patria va a haber una sola CGT, es lo que piden los trabajadores, la gente, es lo que necesita el pueblo”, dijo el metalúrgico.

“¡Y ya lo ve, y ya lo ve, hay una sola CGT!”, celebraron los trabajadores, que enseguida ovacionaron al encargado de cerrar el acto, que por potencia, capacidad de movilización e impronta sobre el escenario emergió como el posible líder de una futura unificación. “Esta convocatoria es histórica”, arengó Moyano, quien dijo sentirse “nervioso” por tener que hablar frente a una convocatoria tan masiva.

“Hemos reflexionado y entendimos que los intereses de los trabajadores están por encima de los dirigentes. Y lo importante es que hoy estamos todos juntos para defender los reclamos”, comenzó el líder de los camioneros, en alusión a la unidad sindical. Moyano también hizo alusión a la ausencia de Barrionuevo. “Esto que hoy se inicia con las cinco centrales sindicales, seguramente con el otro sector también, es la unidad para defender los intereses de los trabajadores”, agregó.

Pese a que Barrionuevo aseguró que se bajaba del acto por la presencia del kirchnerismo, los dirigentes que asistieron al acto no tuvieron protagonismo. En el palco ubicado a la izquierda del escenario estuvieron José “Pepe” Scioli  y Mario Cafiero, mientras que del lado derecho se ubicaban los dirigentes del Movimiento Evita, Leo Grosso y Jorge Taiana, el diputado por el Parlasur Eduardo Valdés,Humberto Tumini y Jorge Ceballos (de Libres del Sur), Aníbal Ibarra, Jorge Sigal yAdriana Puiggrós. Los demás dirigentes, como los representantes del PJ bonaerense, Fernando Espinoza y Cristina Álvarez Rodríguez, se mezclaron entre las columnas de trabajadores.

“El Gobierno toma medida enseguida para proteger a los más favorecidos y tarda mucho en proteger a los trabajadores”, acusó el camionero, y abundó: “Mientras les saca impuestos a sectores muy importantes, no se acuerda de los trabajadores ni de los jubilados”. “Es una perversidad”, calificó.

También fustigó los cambios en el Impuesto a las Ganancias. “Hoy, pagan más trabajadores que en el gobierno anterior”, dijo, y señaló que las nuevas autoridades “no han hecho nada por nuestros jubilados”. En ese sentido, pidió “un aumento de emergencia” para la clase pasiva, para que “nuestros viejos puedan vivir con algo de dignidad”. “¿Cuándo van a promover la ley del 82% móvil”, preguntó.

Moyano hizo hincapié en la necesidad de “detener la inflación”. “¿Cómo es posible que no tomen las medidas necesarias?”, volvió a preguntar. Y enumeró los “aumentos desbordantes”: 500%  en la luz, 350% en agua, 450% en gas, 90% en transporte y 20% en combustibles.

El camionero insistió con un concepto que ya habían usado los anteriores oradores. “Esto no es contra nadie; es en defensa del trabajo”, gritó, y advirtió: “Al que se ponga enfrente de los trabajadores, lo vamos a enfrentar”.

Moyano levantó una ovación cuando, autorreferencial, para la tribuna, aseguró: “Ustedes saben que siempre preferí estar al lado del olor a transpiración de los trabajadores que del perfume de los funcionarios del turno”.

Moyano le habló a Macri: “Señor presidente, todo esto que está llevando adelante son platos de comida que faltan en la mesa de los trabajadores”, que “no son números” y “son los que generan la riqueza de la tierra”. “Eso es lo que tienen que entender”, exhortó el camionero, y reclamó: “No queremos que les tengan miedo a los trabajadores; queremos que les tengan respeto”.

 

Imagen : lmcordoba