Cambiemos

Con la venia del oficialismo, la oposición sancionó la ley antidespidos, que Macri vetará

Tal como se preveía, Cambiemos se abstuvo en la votación y Diputados aprobó el proyecto de emergencia ocupacional. Massa tuvo que apoyar al FPV.ley antidespidos

Con la anuencia del oficialismo, que se abstuvo en la votación, y el voto mayoritario del Frente para la Victoria, acompañado por el bloque Justicialista, la izquierda, el progresismo y casi todo el Frente Renovador, la oposición sancionó esta madrugada la ley antidespidos, que el presidente Mauricio Macri vetará en las próximas horas. Obligado por la jugada de Cambiemos, el bloque que conduce Sergio Massa apoyó el dictamen del kirchnerismo.

El debate comenzó pasada la medianoche, con el final anunciado, para fastidio del Frente Renovador, que denunció la existencia de “un pacto” entre el kirchnerismo y el oficialismo para que se aprobara el dictamen de mayoría, impulsado por el Frente para la Victoria y el bloque Justicialista, que iba a ser tratado el jueves pasado, en la sesión especial pedida por la oposición, que se cayó por falta de quórum. La votación terminó con 145 votos afirmativo, 3 negativos y 90 abstenciones.

En aquella ocasión, el massismo se erigió como árbitro y garante del funcionamiento del Congreso, al no haber aportado sus diputados al debate por considerar que tenía una “propuesta superadora” que, además de prohibir los despidos y exigir doble indeminización para los trabajadores, incluía un capítulo específico para las pymes. En ese escenario, Massa empujaba al kichnerismo a acompañar su proyecto de ley – que devolvía la iniciativa al Senado para que fuera tratada allí con cambios – a riesgo de que se cayeran todos los dictámenes. Pero el miércoles el Gobierno le dio vuelta el tablero al líder del Frente Renovador, cuando decidió que se abstendría en la votación – en vez de votar en contra- y así facilitaría la aprobación del proyecto impulsado por el kirchnerismo.

“Te diste vuelta como una media”, acusó Massa al presidente del interbloque Cambiemos, Mario Negri, en el salón Pasos Perdidos. Ante la sorpresa del cordobés, el líder el Frente Renovador aceleró: “¿Cómo se van a abstener? ¿No habían firmado un dictamen de rechazo?” Negri replicó: “¿Ustedes no iban a acordar con el mundo peronista?”

La idea de la abstención se empezó a gestar en el oficialismo el viernes de la semana pasada, cuando los referentes de Cambiemos en el Congreso empezaron a ver los movimientos de Massa, luego de que se erigiera en el árbitro del recinto. Los dirigentes del oficialismo vieron la figura omnipresente del líder del Frente Renovador en los medios, adjudicándose el papel de protagonista de la Cámara, y empezaron a evaluar las posibilidades de detener el crecimiento de su figura o al menos marcarle un límite. “Massa salió de campaña con la ley. Cuando pensó que se ganaba el apoyo del peronismo, nos dejó de lado a nosotros”, explicó un operador oficialista en la Cámara baja.

La semana anterior, Marco Lavagna, espada económica de Massa en Diputados, había avanzado en las modificaciones del proyecto del Senado – con un capítulo dedicado a las Pymes – junto al presidente de la comisión de Presupuesto, el macrista Luciano Laspina. Sin embargo, según los operadores de Cambiemos, el trabajo conjunto se frenó luego de la reunión que Massa mantuvo con referentes del peronismo en el despacho de José Luis Gioja. “Pensó que juntaba al peronismo”, resumió una fuente de Cambiemos.

Así, desde el Congreso, surgió la idea de que el oficialismo se abstuviera en la votación, para provocar el triunfo del dictamen del kirchnerismo. La estrategia fue comunicada a la Rosada, que la avaló.

El martes, el rumor llegó a oídos de Massa, que lo terminó de confirmar en la reunión que mantuvo en el despacho de Héctor Recalde, de la que también participaron Gioja, el formoseño Luis Basterra, María Teresa García y Graciela Camaño. Con las cartas echadas, el massismo llegó a la sesión sin una definción clara sobre si debía acompañar el dictamen ganador del FPV, en línea con el compromiso con el espíritu de la ley antidespidos, o bien “morir con las botas puestas” e insistir en el dictamen propio, que incluía beneficios fiscales para las pymes que el oficialismo consideró “imposibles de pagar”. “Es una peligrosa especulación política. La propuesta de un equilibrista”, definió Fernando Sánchez, de la Coalición Cívica.

“Tengo una rarísima sensación en esta sesión, por los acontecimientos en los que nos hemos visto envueltos los días previos”, comenzó su discurso Camaño, que tuvo a su cargo el cierre del espacio massista. Fue Camaño la encargada de anunciar que “dado que la abstención del oficialismo” cambiaba el escenario político, y como el bloque compartía “el espíritu de todos los dictámenes menos el de Cambiemos”, decidía apoyar el dictamen de mayoría. “Me conforma que instalamos el tema. El oficialismo ha decidido perder con la ley más barata. Hemos construido el mejor dictamen y lamentamos que el juego de bancas, sentados y escapados no nos permita discutir con lealtad”, sentenció la diputada del Frente Renovador.

Antes, el cerebro económico del bloque massista, Lavagna, se había quejado por el desarrollo de los acontecimientos, que terminaron en la sanción. “El oficialismo y el FPV están discutiendo quién es el más macho y no se preocupan por la gente”, protestó el economista, que dio detalles sobre el dictamen de su bloque y defendió las modificaciones propuestas. Desde el kirchnerismo, el diputado sindical Abel Furlan, de la UOM, se encargó de aclarar que el proyecto sancionado “es el que vinieron a pedir las cinco centrales obreras, a pesar de las grandes diferencias que tienen sus dirigentes”. “Basta de poner en el centro de la escena que éste es un tema del Frente para la Victoria contra el Gobierno”, agregó. El FPV celebró la aprobación como  “una gran victoria de los trabajadores”.

“Nosotros no nos hemos movido de lo que pensamos.  Nuestra abstención es porque en las últimas horas el mundo del peronismo buscaba ponerse de acuerdo”, detalló el radical Negri para justificar la decisión del bloque, en el discurso de cierre que tuvo lugar pocos minutos antes de las 6 de la mañana. Los tres votos en contra fueron del massista José Ignacio de Mendiguren, el salteño Alfredo Olmedo y el chubutense Sixto Bermejo.

Más temprano, varios diputados habían expresado su reprobación al seguro veto presidencial. “”Espero que el Presidente respete la institucionalidad, que no se equivoque, que no vete la ley”, dijo la socalista Alicia Cicliani. “Le pido si le puede transmitir al Presidente que antes de firmar lo que va a firmar, piense que muchos trabajadores han perdido el empleo. Muchos lo van a seguir perdiendo. Y a esta patria la engrandecen los trabajadores”, le remarcó Oscar Romero al titular de la Cámara, Emilio Monzó. Sin embargo, el veto está asegurado y será anunciado por el Presidente en las próximas horas.

 

Imagen : Letra P