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DEL LIBRO MUJERES DE SALTA TESTIMONIOS DE VIDA

Clara López ?Lala?- Barrio Bancario(1)

Lala se desplaza con un andar felino, y sigiloso, como los gatos que la acompañan. Como ellos, deja a su paso, una estela enigmática de historias entretejidas, entre agujas, sedas y dedales.

Nació en Orán, pero trasladada de pequeñita a Tartagal, sus primeros años transcurrieron perfumados por los aromas de las comidas preparadas en el restaurante que atendía su madre. No recuerda haber pasado necesidades. La talabartería, el hospedaje y el restaurante, propiedad familiar, producían lo suficiente como para que, ni Lala ni sus tres hermanas debieran trabajar.

Pero la impronta paterna dejó huellas muy profundas ?yo siempre tenía que hacer algo de chica?recuerda.? ?De chica yo me hacía las muñecas, porque no había muchas cosas para hacer, en esos años no había muchos negocios en Tartagal, así que yo me sabía fabricar muñecas de tela, les ponía pelitos de lana, les bordaba los ojitos, me arreglaba sola?y narra con cierto orgullo? a los once años tomé la primera comunión y me hice mi propio traje de comunión?Dominó, en poco tiempo, una vieja maquinita de coser, artefacto de presencia ineludible, en las familias de antaño.

Lentamente, su vida comenzó a cambiar cuando su padre murió.? Los negocios marchaban solos, pero como éramos mujeres inexpertas, las cosas no fueron para arriba, nos manteníamos ahí nomás, mientras todos progresaban, nosotras nos manteníamos estancadas, porque no sabíamos hacer negocios, mis hermanas no eran igual que yo?sentencia, y agrega con cierta nostalgia?mi hermana vendió la talabartería porque decía, somos todas mujeres qué vamos a hacer, sin embargo si yo hubiera sido mayor, yo hubiera seguido con la talabartería, porque a mí me encantaba eso. Cuando era chiquita, agarraba las herramientas de la talabartería, jugaba y marcaba en el cuero como esas sillas hermosas que se ven ahora todas repujadas, marcaba como jugando, pero lástima, porque yo no pude hacer nada, tenía diez años?

Cursó la Escuela de Manualidades simultáneamente con el secundario y bien pronto se encontró vendiendo vestidos realizados con telas compradas en Salta, cuando tenía la oportunidad de efectuar algunas incursiones, que a ella le sabían a gloria.?Los viajes a Salta, cuando era jovencita, eran la diversión, la salida, lo único que teníamos para entretenernos. Siempre estábamos esperando la fecha de viaje, porque era una salida especial. Si mis hermanas tenían que hacer algún trámite, yo aprovechaba miraba las vidrieras y compraba telas. Y de vuelta, cortaba, hacía vestidos para señoras y los vendía a la misma gente que vivía ahí en mi casa o a los conocidos y vecinos?

Luego de finalizado el secundario, y una breve estadía en Salta como administrativa en una empresa de transporte, se marchó a Buenos Aires a perfeccionarse y cumplir su máxima aspiración: tomar cursos de diseño, corte y confección en el Instituto Superior de Alta Moda Italiana Flego. Lala cumplía de esta manera, el común ceremonial de muchas señoritas de ?buena familia?de entonces: aprender una profesión rápida, lucrativa y adecuada. Y como si fuera poco, lo hacía en la institución de modas más prestigiosa de aquel tiempo. Profesión que le permitió convertirse en el principal sostén económico de la casa, cuando su esposo comenzó a tener dificultades con su trabajo. Situación que la llevó a reafirmar aún más, su independencia.?Si uno trabaja, uno es dueña, si uno no trabaja tiene que vivir pensando me dará o no me dará, y eso es horrible? Su trabajo le insufla la energía necesaria día a día y reflexiona?No quisiera jubilarme, porque pienso que es como morirse, no quisiera jubilarme, quisiera seguir siempre en vigencia, siempre ser necesaria para alguien?Mientras, continúa hilvanando sueños y esperanzas entre agujas, sedas y dedales.

Lala cuenta en su inventario con la fidelidad de clientas de más de treinta años. Pero no siempre fue tan afortunada. Haber atravesado, con el mismo trabajo, distintas etapas históricas en el país, significó salvar no pocos escollos.?En la época del Presidente Menem, cuando entraron los coreanos y toda la gente se volcó a comprar ropa más barata y ya nadie se quería coser. Por supuesto que mis clientas, como eran gente mayor, igual se seguían cosiendo, pero bajó un montón, porque yo en la época de antes sabía coser a todo el mundo, desde la patrona hasta la muchacha ,las amas de casa, todas sin distinción de clase social .Tenía diez chicas y trabajaba hasta los domingos. Después vino ese bajón y tuve ganas de cerrar? sostiene.

El sociólogo argentino Martín Schorr, dice acerca de este período, ?Vistos desde una perspectiva histórica, los años noventa constituyen una etapa sumamente trascendente, en relación con el desenvolvimiento económico y social de la Argentina. En efecto, en el transcurso de la década pasada la economía local atravesó un proceso de importantes transformaciones estructurales, en el que se retomaron y profundizaron gran parte de los lineamientos estratégicos de la política refundacional de la última dictadura militar (en especial, aquellos vinculados al ?disciplinamiento de los sectores populares y de ciertas fracciones empresarias)?(2)

Emprendedora infatigable, pequeña cuentapropista, damnificada directa de las políticas neoliberales de los años noventa, hoy, espera lo mejor para sus tres hijos, a quienes ama profundamente. Lo mismo que para el resto de la sociedad: querría volver a otras épocas, cuando no se veía a tanta gente revolviendo tachos de basura en busca de comida.

En su modesto taller las sedas y los lienzos, hablan. El murmullo de las telas en manos de Lala, se vuelven el preludio de la mejor sinfonía, la que se siente perfecta, con formas y con colores.
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(1) Barrio Bancario está situado casi en el extremo sur de la ciudad. Se accede a él, a través de la Avenida Ex Combatientes de Malvinas, que conduce a la localidad de Cerrillos. Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001, en este barrio viven 10.744 habitantes.

(2) Schorr, Martín, Mitos y Realidades del Pensamiento Neoliberal: La evolución de la industria manufacturera argentina durante la década de los noventa, trabajo de investigación para la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Buenos Aires, 2002:11

FOTO: aviso.zonaprop.com.ar